Vecino de La Vega: «Esto es una bomba de tiempo»

Pese a que la situación en el barrio del oeste caraqueño se ha calmado desde el 15 de junio, cuando se registraron los últimos enfrentamientos, vecinos aseguran que aún sienten zozobra ante lo que pueda ocurrir. Han cambiado su rutina diaria y evitan algunas zonas para exponerse menos si llega a ocurrir otra balacera

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| Foto: cortesía

Caracas.- La palabra zozobra es una de las más pronunciadas en La Vega desde el 8 de enero hasta la actualidad, pues los enfrentamientos entre policías y grupos armados se han mantenido con intervalos de tranquilidad. Desde entonces, por las calles, las personas caminan apuradas, intentan evadir los espacios abiertos y cualquier lugar donde haya caído algún inocente por una bala perdida.

José Torres, habitante de Los bloques de La Vega, comparó la situación con una guerra y asegura que ante el temor que siente su rutina diaria cambió completamente. Ahora le agregó la prevención ante la posibilidad de que ocurra otro tiroteo entre bandas, como el último que se vivió el 15 de junio, cuando dos personas murieron a causa de balas perdidas.

“En la mañana uno anda alerta. Ando en la moto viendo para todos lados, porque sabes que esto es una bomba de tiempo. Yo salgo por donde entra la gente, que es más solo y no me expongo”, comentó Torres a El Pitazo.

La zona que abarca el colegio Amanda de Schnell, Los Bloques y Los Cujicitos, que sirve de entrada al barrio y que en el pasado era muy frecuentada, ahora es una de las más solitarias, pues los vecinos aseguran sentirse vulnerables ante cualquier peligro luego de la muerte de Guillermo Belisario a causa de una bala perdida.

El 18 de junio se dio el último despliegue policial en La Vega con el fin de capturar a Yorfren Javier Guédez Bullones, alias “el Mayeya”, cuya banda se convirtió en un brazo ejecutor de la megabanda de la Cota 905 liderada por “el Vampi”, “el Coqui” y “el Galvis”. Ambos núcleos criminales abrieron caminos y escaleras en la zona montañosa que separa la Cota 905 de La Vega para mejorar su despliegue a la hora de hacerle frente a la policía.

Aunque no suenan disparos, la zozobra ante lo que pudiera ocurrir mantiene en vilo a la comunidad. José Torres comenta que realiza todas sus diligencias fuera de La Vega para sentirse más seguro, incluso el mercado lo hace en otras zonas de Caracas, y cuando le toca andar por el sector en conflicto “trato de caminar por veredas para no exponerme y estar a salvo”.

Desde hace cinco días en la parroquia no ha sonado un solo disparo, no han visto jóvenes armados pertenecientes a alguna banda. Sin embargo, una vecina que hace vida en La Zulia -pidió no revelar su nombre por seguridad- afirma que ya no siente paz en su casa, por lo que está planeando venderla para poder mudarse junto a su familia de la parroquia y dejar atrás la violencia que han vivido.

Ella explicó a El Pitazo que durante varios días no ha visto grupos delictivos por su casa, sin embargo, no se confía de la tranquilidad que se vive, pues al bajar y ver a los cuerpos policiales en la entrada de La Zulia recuerda que “la guerra no ha terminado”.

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