Era tachirense, enfermera y estudiante de odontología la joven asesinada junto a Óscar Pérez

18
La joven enfermera estudiaba cuarto año de odontología. Foto: cortesía de la familia

San Cristóbal.- Enfermera, estudiante de odontología y «una amiga, hija, hermana y vecina excepcional» eran  las características de Lisbeth Ramírez, la joven de 29 años que murió junto con Óscar Pérez en El Junquito.
Los comentarios positivos sobre ella eran dichos no solo por su familia sino por quienes se acercaron a acompañar a sus seres queridos en el triste momento que vivían, pues ante la falta de recursos para trasladarse hasta la morgue de Bello Monte, en Caracas, optaron por concentrarse en la humilde vivienda de ellos en una zona popular de San Cristóbal.

En una casa sin terminar de construir vivía Lisbeth Andreina Ramírez en un barrio de San Cristóbal. Foto Lorena Bornacelly

Lea también: Se espera por la Fiscalía Militar para entregar cadáveres de quienes murieron con Óscar Pérez

Los padres y tres de los cuatro hermanos de Andreína —como todos le decían— lloraban desconsoladamente, no solo por la muerte del miembro «más noble» de la familia sino también por los comentarios negativos que desde el gobierno nacional se emitieron contra ella y con quienes se encontraba.

La familia de Lisbeth Andreina Ramírez la recuerda como una persona «noble y humilde» Foto: Cortesía de la familia

«Queremos limpiar el nombre de nuestra hija, una niñita angelical, humilde, muy noble. Estudió enfermería y comenzó a vender cosméticos para tener dinero y se fue a Maracaibo a estudiar en La Universidad del Zulia (LUZ) odontología. Cada vez que venía a San Cristóbal iba casa por casa de los vecinos pidiendo ropa viejita y usada para llevársela a las comunidades más pobres de Maracaibo. Mi hijita era una muchacha buena y con un corazón gigante» dijo con lágrimas Farides Mantilla, madre de la joven asesinada.
La esperanza en medio de la tragedia
Cuando los familiares supieron de la situación en que se encontraba Óscar Pérez no se imaginaron que su hija estaba incluida pues no sabían que ellos se conocían, lo que menos creyeron era que «la matazón que se conocía por las redes» terminaría con la vida de Andreina, según relató una de sus hermanas.

Lea también: Videos de Óscar Pérez evidenciaron la violación de Derechos Humanos, según analistas

Al saber que Jairo Lugo, quien fue novio de Andreina Ramírez, estaba en el sitio y que era uno de los muertos sus familiares la llamaron desesperadamente sin tener respuesta alguna. Desde entonces, la incertidumbre fue por horas hasta que al día siguiente los rumores que la mujer desconocida y asesinada estaba embarazada permitieron a la familia descartar a su ser amado.
Según relató a El Pitazo Ángel Ramírez, padre de la joven, cuando decían que era una embarazada de siete meses quien murió sabían que no se trataba de su hija. «Yo sabía que no estaba embarazada, menos de tantos meses, pero una sobrina de Caracas fue a la morgue y vio que sí era ella» dijo mientras no podía evitar llorar.

El padre de la joven asesinada recibió a los vecinos que se acercaron a acompañar a la familia en el triste momento. Foto Lorena Bornacelly

«Nosotros no tenemos recursos para viajar a Caracas así que una de mis hijas se fue para hacer las diligencias necesarias y traernos a nuestra Andreina y darle cristiana sepultura como se lo merece, porque ella era una niña muy buena y noble y no una terrorista como le han dicho los del gobierno. ¿Cómo es terrorista alguien que se preocupa por los demás, por los más pobres, por sus vecinos, por sus hermanos?» expresó Ángel Ramírez.
Buena amiga, buena hermana, buena vecina…
La tristeza que se vivía en la casa de la familia Ramírez Mantilla se extendió a la cuadra completa donde los vecinos salieron con lágrimas, indignados por lo sucedido.
«Esa niña era muy amable. Como era enfermera siempre nos ayudaba a todos aquí, si alguien necesitaba una inyección a la hora que fuese ella corría, si alguno tenía una urgencia hasta masajes nos daba. Ella era una muchacha muy buena y da tristeza como la mataron porque era una inocente» dijo una vecina que acompañaba a la familia.
Lisbeth Andreina Ramírez Mantilla, de 29 años de edad, nació en San Cristóbal el 25 de septiembre de 1988. Estudió enfermería en el Instituto Universitario Gran Colombia (Iugc) y posteriormente se trasladó hasta Maracaibo, estado Zulia, para estudiar odontología que era lo que realmente quería ejercer.

¿Qué tan útil fue esta publicación?

¡Haz clic en una estrella para calificarla!

Puntuación 0 / 5. Votos: 0

No hay votos hasta ahora! Sé el primero en calificar esta publicación.

DÉJANOS TU COMENTARIO