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jueves, 19 mayo, 2022

AUDIO | Suman 44 muertes maternas en el Hospital Central de Barquisimeto

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El pasado fin de semana hubo un saldo de cinco muertes maternas en el Hospital Central Universitario Antonio María Pineda | Foto: Keren Torres Bravo

Barquisimeto.- En una hoja rasgada de una pequeña libreta, la señora María Barrios tenía anotado lo siguiente: 10 pares de guantes, una aguja raquídea y dos yelcos. Fue lo que tuvo que comprar para que atendieran el parto de su hija en el Hospital Central Universitario Antonio María Pineda, ubicado en Barquisimeto, estado Lara.

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“Venimos de Río Claro” ―un poblado al sur de la ciudad―. “Allá no hay maternidad; la única opción que tenemos es venir al hospital, donde nos han tratado muy bien, pero siempre hay que comprar cosas, insumos y medicamentos”, relató la señora Barrios mientras escuchaba el llamado para entrar a ver a su hija.
Marcial Daza, director saliente del principal centro de salud de la región, reconoció que a los pacientes se les pide más de la mitad de lo que necesitan para ser tratados dentro de la institución, puesto que no cuentan con presupuesto suficiente para mantener un almacén acorde con la cantidad de pacientes atendidos y patologías consultadas.
La administración del presupuesto para el sector salud depende de la Gobernación del estado Lara, pero los recursos son autorizados y enviados desde el Ministerio de Salud. Para el año 2017, la solicitud para cubrir los gastos del Hospital Central fue de 14.768 millones de bolívares, pero aprobaron 725 millones, lo que se traduce en un 4,9 por ciento de lo requerido.
“Para suplir el déficit, desde el Ministerio envían insumos semanales, pero igual no alcanzan y debe pedirse a los pacientes más del 50 por ciento de los insumos y medicamentos que requieren”, cuenta Daza.

Mirta Alvarado debe salir a comprar una larga lista de medicamentos para un paciente diabético | Foto: Keren Torres Bravo

25 partos por día

Cuando se hizo viral la fotografía de unas parturientas acostadas en las sillas de la sala de espera del Hospital Pastor Oropeza, del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (Ivss) de Barquisimeto, la viceministra de Recursos, Tecnología y Regulación del Ministerio de Salud, Linda Amaro, dijo que la razón de este colapso se debía a que las pacientes fueron referidas desde el Hospital Central.
“Es cierto que hubo fallas de agua en el Hospital, pero es falso que dejamos de atender a algún paciente. Se les solicitaba que trajeran el agua que se requería. De hecho, el día de la foto, nosotros atendimos 16 partos. No referimos a nadie. No podemos echarle la culpa a los demás de nuestras fallas”, aseveró Marcial Daza.
Explicó que en promedio atienden 25 partos y cesáreas por día; incluso han recibido hasta 40 parturientas en un período de 24 horas. Hasta septiembre, habían sido atendidas 6.734 mujeres en la sala de partos, con un saldo de 44 muertes maternas.

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“Es falso que estemos en el primer lugar del país en casos de muertes maternas; eso lo utilizaron como campaña para las elecciones. En 2016, Zulia y Carabobo estuvieron en el primer y segundo lugar, respectivamente; esto demuestra que el problema de salud pública es nacional, no es particular del estado Lara. En otros estados el número es mayor”, aclaró Daza.
En este punto, el director saliente mencionó que durante el tiempo que tuvieron la falla en el servicio de agua, en el Hospital Universitario de Caracas tampoco hubo agua durante cinco días: “Allí no hubo ninguna inspección de las autoridades del Gobierno, no fue la Fiscalía ni el Sebin, ni el Cicpc. Si no se justifica que el Hospital de Barquisimeto esté sin agua, ¿se justifica que en el Universitario tampoco tengan? Allí hubo un manejo desequilibrado de la información”, dijo Marcial Daza, al reiterar que la crisis de salud es un problema nacional.

En camas improvisadas, en cartones o colchonetas, esperan los familiares de los pacientes hospitalizados en la emergencia | Foto: Keren Torres Bravo

Cinco fallecidas en tres días
Durante el viernes 13, sábado 14 y domingo 15 de octubre hubo cinco muertes maternas en el Antonio María Pineda. “Esto no es usual y no se puede generalizar. Hay que investigar las causas sin politizar, para encontrar verdaderas soluciones. Desde aquí activamos el Comité de Muertes Maternas, que se encargará de hacer todos los estudios pertinentes”, dijo Marcial Daza, quien ha recibido a los representantes de la Fiscalía, Defensoría y del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas del estado Lara.
“Las causas no son siempre institucionales, aquí llegan pacientes referidos de otros centros en muy malas condiciones, algunas sin tener controles prenatales o con patologías que no han sido tratadas. Las causas de estas muertes fueron hipertensión arterial inducida por el embarazo (2), edema cerebral / hemorragia subaracnoidea (1), eclampsia sindrome de Hellp (1), y la quinta por pancreatitis aguda (1)”, detalló el exdirector del Hospital Central de Barquisimeto.

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Dos de las parturientas fallecidas provenían del estado Portuguesa, una referida del Hospital Pastor Oropeza del Ivss, y dos del estado Lara.
Según reseña del periodista José Manuel Zaá, publicada en el diario El Impulso, los familiares de Katherine Paola Jiménez Alvarado, de 18 años y una de las cinco fallecidas, acusan a los médicos de no haberle practicado cesárea cuando debían. Aseguraron que “el personal del hospital forzó el parto de la joven”.
Ante esto, Marcial Daza negó la versión y aseveró que los médicos de guardia hacen la evaluación a cada paciente y deciden cuál es la mejor opción para preservar su vida. “Aquí pueden llegar 50 pacientes graves que se salvan, por eso insisto que no se puede generalizar”, mencionó Daza.
Informó que durante los 14 meses que estuvo como director del Hospital Central, recibieron 13 inspecciones por parte de las autoridades del Gobierno nacional. “Esta es la inspección número 14 que le hacen a la institución; ellos conocen muy bien al hospital y saben que nuestro problema es el déficit de insumos”, insistió el exdirector.

Hasta la fecha, van 44 parturientas fallecidas en el Antonio María Pineda | Foto: Keren Torres Bravo

De centroccidente

Al Hospital Central Universitario Antonio María Pineda llegan pacientes de toda la zona centroccidental: Yaracuy, Portuguesa, Cojedes, Trujillo, Zulia, e incluso de otros más alejados, como ratifica Ruy Medina, exdirector de salud del estado Lara.
“Se debe reforzar además la red ambulatoria, los hospitales tipo I y II, así como los CDI (Centros de Diagnóstico Integral), porque mientras no funcionen, el Hospital Central va a seguir colapsado”, expresó Marcial Daza.

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Del Hospital Pastor Oropeza (Ivss), del Hospital Militar y de La Carucieña refieren a diario pacientes para al Antonio María Pineda.
“Todas las noches recibimos pacientes de estos centros, porque allá no tienen camas suficientes ni retén neonatal. Aquí nosotros resolvemos. Este año hemos operado 430 pacientes de otros estados. Si no sirviera este Hospital, no vinieran para acá”, opinó Daza.
Explicó, por ejemplo, que en el área de emergencia general tienen capacidad para 44 camas, pero hay días que amanecen con 100 pacientes hospitalizados en ese espacio.

En pequeñas libretas y hojas sueltas, las personas escriben las listas de lo que necesitan para sus familiares hospitalizados | Foto: Keren Torres Bravo

En camas improvisadas

El equipo de El Pitazo entrevistó a los familiares de los pacientes hospitalizados, quienes esperan a las afueras de las áreas de la emergencia general y obstétrica, en camas improvisadas con cartones o colchonetas, a pesar de que el Hospital Central de Barquisimeto cuenta con un área acondicionada como sala de espera, techada y con asientos cómodos.
“Los altavoces de la sala de espera no funcionan; entonces uno no sabe si lo necesitan a uno. Por eso nos quedamos aquí, así llueva o haga mucho sol. También hay inseguridad, pero entre todos nos cuidamos, sobre todo en las noches”, contó Marta Rodríguez, quien tiene a un familiar en el área de trauma shock.
Su prima muestra una pequeña libreta a rayas, donde escribió la lista de lo que necesita su familiar, porque así se les hace más fácil cuando van de farmacia en farmacia.
Entre 15 y 35 mil bolívares cuesta un par de guantes. Necesitan en promedio cuatro pares por día. El antibiótico Meropenem lo compraron en 160 mil bolívares, “precio viejo”, porque en otra farmacia ya estaba en 220 mil.
Su familiar tuvo un accidente de tránsito; lleva 11 días hospitalizado, tiempo durante el cual se turnan para estar cerca. Viven en Sanare, municipio Andrés Eloy Blanco, y deben viajar una hora y media desde Barquisimeto para volver a sus hogares; por eso prefieren pernoctar a la intemperie.
“En el almacén nos entregaron una caja de Losartán potásico y nos dijeron que tuviéramos cuidado de andar bachaqueando, contó Rodríguez.
Debido a que el tomógrafo del Hospital tiene diez años sin funcionar, tuvieron que pagar una ambulancia (Bs. 250.000) para llevar al paciente a hacerle una tomografía fuera de la institución, la cual costó 350 mil bolívares.
Mirta Alvarado lleva tres días de guardia. Su familiar es paciente diabético; tienen ocho meses sin poder adquirir la insulina que necesita y ahora deben comprar una larga lista de medicamentos que en su mayoría no consiguen.

Con las nuevas autoridades, los larenses esperan no tener que comprar ningún medicamento para ser atendidos en el Hospital Central | foto: Keren Torres Bravo

Motor farmacéutico

Después de que se conocieran las fotos de las parturientas en el Hospital del Ivss, Linda Amaro, viceministra de Recursos, Tecnología y Regulación del Ministerio de Salud, visitó en horas de la noche las áreas de sala de parto y emergencia del Hospital Central Antonio María Pineda.
En un vídeo publicado en la cuenta Twitter de Ernesto Villegas, ministro de Comunicación e Información, Linda Amaro ordena forzar una puerta del Hospital, donde mostró guantes y medicamentos guardados. Insinuó que el personal de esta institución acapara los insumos y no los entrega a los pacientes que los necesitan.
“Lo que había en ese cuarto eran cuatro pares de guantes, unos obturadores y antibióticos, los cuales son necesarios para cuando llega una paciente pariendo. Es falso que hayan estado acaparados o apartados, y si fuese así, sería por parte de los representantes del Motor Farmacéutico, porque son ellos quienes administran los insumos del Hospital Central”, explicó Marcial Daza.

Expectativas

El exdirector del Hospital Central espera que las nuevas autoridades cuenten con los recursos que su administración no tuvo para mejorar las fallas de la institución, en favor de los pacientes.
“Sé que vienen personas muy competentes y espero que la situación mejore”, expresó. Enumeró los principales requerimientos: habilitar 17 pabellones que no funcionan por falta de personal, de aires acondicionados o equipos médico quirúrgicos (funcionan 10); reparar o comprar un nuevo tomógrafo; culminar el área de anatomía patológica (morgue hospitalaria); reparar la infraestructura del área de hospitalización de pacientes agudos; y levantar los planos de la institución en formato digital, para que sea más sencillo planificar las mejoras generales de infraestructura.
“Lo que más deseamos ―como médicos― es que el paciente no tenga que comprar inyectadoras, guantes, anestésicos y antibióticos para poder ser atendido. También queremos que cuando se les indique algún medicamento, lo consigan en cualquier farmacia”, concluyó Daza, quien ahora se concentrará en su trabajo como médico cirujano.
Mientras tanto, personas como María Barrios, Mirta Alvarado y Marta Rodríguez continúan en la búsqueda incansable de los medicamentos e insumos que necesitan para mejorar la salud de sus seres queridos, con una lista arrugada que se pasea de mano en mano.

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