Barquisimeto.- Un total de 63 privados de libertad, entre ellos 48 hombres y 15 mujeres, cumplen su segundo día en huelga de hambre en los calabozos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de Barquisimeto, estado Lara.
La protesta es para exigir celeridad procesal, pues muchos se encuentran con órden de traslado sin ejecución, otros sin sentencia, esperando traslados o sin una audiencia celebrada, informó este 5 de noviembre la ONG Una Ventana a la Libertad en su página web. La medida, iniciada la mañana del 4 de octubre, ha sido motivada por la falta de respuesta de las autoridades judiciales.
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) tenía contabilizados hasta 2:45 de la tarde 48 presos en esta condición, según una publicación en twitter.
Una Ventana a la Libertad informó que los presos se encuentran distribuidos en cuatro calabozos de la sede del Cicpc en la Zona Industrial I de Barquisimeto, en la calle 20 con carrera 4. Los familiares de los detenidos, algunos de los cuales se acercaron al lugar con pancartas para informar sobre el motivo de la huelga de hambre, le explicaron a la organización que los presos solo están consumiendo agua, papelón, azúcar y caramelos como parte de su protesta.
Los familiares de los presos, portando pancartas con mensajes como “Huelga de hambre… plan abordaje inmediato”, han pedido que diputados de la Asamblea Nacional, así como representantes de la Defensa Pública y fiscales del Ministerio Público, acudan a la sede del Cicpc en Barquisimeto para acelerar los procesos legales de los detenidos. En este grupo, destacan 12 reclusos que ya cuentan con sentencias y solicitan su traslado a penales, pues al permanecer en un centro de detención preventiva no se les contabiliza el tiempo de condena, aclara la organización.
«Estamos informando sobre esta crisis al sistema interamericano y universal de derechos humanos, con el objetivo de visibilizar las violaciones que sufren los internos y de presionar para que se tomen medidas concretas que garanticen su integridad física y mental», expresó el OVP en su publicación de ‘X’, antes Twitter. Además, hicieron un llamado urgente al Ministerio Público y a la Defensoría del Pueblo para que intervengan en la situación.
Asimismo, en la publicación se advierte sobre la gravedad de este tipo de protestas: «Una huelga de hambre tiene consecuencias graves y progresivas para la salud de los presos que la realizan. Puede provocar pérdida de peso acelerada, deshidratación y deterioro en las funciones vitales». El OVP también subrayó el impacto que estas condiciones tienen también sobre la salud mental de los reclusos, aumentando el riesgo de depresión y ansiedad.
Claves| Presos políticos siguen sumando días aislados y sin contacto familiar
Este caso se suma al del pasado 22 de octubre, cuando 27 militares presos en una cárcel del estado Miranda, cercana a Caracas, iniciaron una huelga de hambre contra las amenazas que, supuestamente, habían recibido de otros reclusos, según el OVP, una protesta que fue levantada tras la promesa de reubicación de los presos civiles y mejora de la alimentación.