Monagas registra 24 homicidios en los primeros 12 días de mayo

Al menos 12 asesinatos han sido a manos de los cuerpos de seguridad, entre ellos se encuentra el caso de Omar Antonio Jiménez (27) a quien una funcionaria del Cicpc le propinó tres impactos de bala: dos en el pecho y otro en el cuello

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A la familia de Omar Jiménez no le habían permitido ingresar a la morgue para ver el cadáver del joven | Foto: Jesymar Añez

Maturín.- No han transcurrido 15 días de mayo y en Monagas ya se registran 24 homicidios, según consta en el registro de la morgue del Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar, principal centro asistencial en este estado oriental del país. Solo dos crímenes fueron perpetrados con armas blancas.

La cifra representa un aumento de 82 % de los crímenes con relación al mes pasado, cuando hubo 29 muertes violentas. Solo faltan cinco decesos para igualar la cantidad de hechos registrados en abril. Además de Maturín, Bolívar y Libertador son los otros municipios donde se reportan más fallecimientos de este tipo.

Al menos 13 asesinatos corresponden a casos donde están implicados funcionarios de la Policía del estado Monagas, del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) y de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Ocho de ellos son asesinatos en procedimientos del Cicpc, tres de Polimonagas y dos del Faes.

Uno de esos es el de Omar Antonio Jiménez (27 años), a quien le dieron tres tiros: uno en el cuello y dos en el pecho. Su familia denunció que el crimen fue perpetrado por una funcionaria del Cicpc en la entrada de Caripito, municipio Bolívar, justo frente al cementerio.

Jiménez sembraba cacao. La mañana del 12 de mayo se paró temprano y salió de Caripito rumbo a Maturín para visitar a sus dos hijos. De regreso, a eso de la una de la tarde, pidió parada en el camposanto porque en esa zona hay un camino que conduce al sector Las Palmitas, donde tenía su casa y su conuco.

Allí fue abordado por una comisión del Cicpc. “Mi hijo no tenía armas, era un muchacho tranquilo. Aquí en la morgue nos informaron que además de los tiros tenía las manos amarradas y eso es algo que no entendemos. Tampoco entendemos cómo es que la funcionaria que le disparó estaba toda manchada de sangre, con la sangre de él”, declaró un familiar, quien prefirió resguardar su identidad por temor a represalias policiales.

A las once de la mañana de este lunes, 13 de mayo, los dolientes no habían podido ver el cuerpo porque aseguraron que no les habían dado permiso. Los Jiménez indicaron que Omar era un joven tranquilo y que no había tenido ningún percance ni con delincuentes o funcionarios de seguridad.

Otro de los casos de ejecuciones policiales es el de un hombre apodado “el Barbero”. El homicidio de este hombre ocurrió el pasado 10 de mayo en el sector La Voz del Río, donde era el líder de una banda de igual nombre, según informaron funcionarios de las Faes a medios locales. Supuestamente, “el Barbero” fabricaba armas caseras y las entregaba a delincuentes de la zona.

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