Familiares de militares presos denuncian presunto motín en sede de Dgcim-Boleíta

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Caracas.- Un grupo de familiares de militares presos por motivos políticos, como presuntos magnicidios o participación en rebelión en contra del Gobierno de Nicolás Maduro, informó de un motín que, según datos recibidos por ellos, ocurrió en el interior de la Dirección General de Contrainteligencia Militar en Boleíta, Caracas.

Los familiares se congregaron en la plaza de Los Palos Grandes para atender a la prensa por primera vez desde que tienen a sus familiares detenidos, luego de que no les permitieran permanecer en las cercanías de la sede la Dgcim la tarde de este sábado.

Comentaron que en el presidio militar conviven algo más de 100 presos, entre civiles y militares, entre ellos los 27 que se entregaron tras la rebelión en el comando de la Guardia Nacional en Cotiza. Señalaron que existe hacinamiento, pues la instalación, que no fue construida para ser una prisión, tiene capacidad para 40 personas.

La esposa del general Hernández Da Costa destacó que los militares comen gracias a los alimentos que llevan las familias | Francisco Touceiro

Michelle Morales, hija del general de brigada Nelson Morales, expresó que la mañana de este sábado, cuando esperaban ingresar a la sede de la Dgcim para realizar la visita de tres horas que tienen todas las semanas, les informaron que no podrían entrar.

Familiares del general Héctor Hernández Da Costa, apresado en su apartamento el 13 de agosto de 2018, comentaron que la información inicial que le dieron para no permitirles el ingreso fue que efectuaban una reparación.

Sin embargo, luego supieron que en horas de la mañana los militares presos, al enterarse de que no tendrían visita, lo cual significa que no recibirían alimentos ni agua para tomar y asearse, comenzaron a gritar en coro “libertad, libertad”, lo cual originó una situación descrita por los familiares de los militares como un motín.

Contaron que cada viernes, las familias reciben una llamada de los militares presos para anunciarles que habrá visita. Dicen que esta vez, el único que no llamó fue el general Alejandro Pérez Gámez, detenido por su presunta vinculación con el intento de magnicidio contra Nicolás Maduro, el 4 de agosto de 2018.

“Exigimos una prueba de vida de todos nuestros familiares y responsabilizamos a Nicolás Maduro, a Padrino López (ministro de la Defensa) y a Hernández Dala (director de la Dgcim y jefe de Casa Militar), de lo que pueda pasar a nuestros familiares”, afirmó Michelle Morales en nombre del grupo.

Una visita y una vez a la semana

Los familiares relataron que reciben llamadas de los militares presos los lunes, miércoles y viernes. El viernes les notifican que pueden realizar la visita, la cual dura un máximo de tres horas, en algunas ocasiones menos por el retardo que tienen los custodios en darles acceso.

La visita se efectúa una vez por semana, los sábados o domingos, y nunca les permiten que esté todo el grupo familiar completo, comentaron los familiares de Hernández Da Costa.

Al momento de ingresar, las mujeres son desnudadas y revisadas para determinar que no introduzcan al recinto ningún objeto no permitido por las autoridades del presidio.

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Durante la visita, siempre está un custodio observando y tratando de escuchar lo que hablan. Además, los vigilan con cámaras.

Los días de visitas son usados para llevar a los detenidos agua, alimentos y medicinas. En el caso específico de la comida, si los padres, esposas e hijos no llevan los alimentos, los presos, sean civiles o militares, no comen. «En algunos casos, los que tienen familias fuera de Caracas les piden a otros que les ayuden con la alimentación», relató la esposa de Hernández Da Costa.

La única comida que les dan en la Dgcim es un arroz blanco y una pasta que llaman la pasta maldita, indicaron.

La esposa del general Morales reconoció que hace cinco meses la situación era peor. En ese entonces, comenta, estaba un mayor de apellido Méndez a quien califican como un maltratador. Ahora está la capitana Chacón, quien ha mejorado el trato a los familiares y presos. Enfatizó que los custodios civiles son más considerados que los militares.

Uno de los hechos de los cuales se quejaron los familiares es el maltrato verbal que sufren todos los militares, sobre todo los oficiales de mayor rango, a quienes no les respetan su jerarquía.

Destacaron que todos los presos tienen el cabello rapado y deben usar una braga militar.

Coronel Zambrano sufre afección renal

Pedro Zambrano, padre del coronel Pedro Zambrano, denunció que su hijo sufre una afección renal producto de una golpiza y tortura con electricidad que le practicaron en la Dgcim.

El coronel fue apresado en enero de 2018, tras vincularlo con el exinspector del Cicpc Óscar Pérez, asesinado por el Faes ese mismo mes en El Junquito, junto a seis integrantes de su grupo.

Dice su padre que en junio de 2018 le dieron una medida cautelar, debido a su situación de salud, pero fue detenido otra vez en agosto, después de que ocurrió el intento de magnicidio en la avenida Bolívar de Caracas.

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