AUDIO | Denuncian contaminación en las bombonas de oxígeno del Hospital de Mérida

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El director del hospital reconoció la situación ante los familiares, luego de haber desestimado la alerta de los médicos | Foto: Emmanuel Rivas

Mérida.- La crisis del Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (Iahula) de Mérida no sólo se evidencia en la falta de medicamentos o insumos médicos, a esta situación se suma la contaminación de las bombonas de oxígeno por falta de mantenimiento. La denuncia la hizo Nelson Contreras, familiar de un paciente recluido en el área de Trauma Shock hasta el pasado miércoles.

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Contreras relató ante los medios de comunicación, la situación que vivió junto a su padre, José Belén Contreras: “Mi papá estaba recluido en el Iahula desde el 31 de enero, producto de una hemorragia cerebral por lo que ameritaba ser operado de manera inmediata. Su recuperación iba de forma satisfactoria, pero la semana pasada, cuando le retiraron los tubos endotraqueales, el personal que labora en el área de Trauma Shock nos notificó que debía ser entubado de nuevo por presentar síntomas de una neumonía. Estaba perdiendo sus signos vitales, situación que nos llamó la atención y al hacerle los exámenes arrojó como resultado que presenta una batería contraída en el hospital”, señaló Contreras.
Klebsiella Pneumoniae es la bacteria con la que José Belén Contreras se contaminó, la cual debe ser tratada con antibióticos inexistentes actualmente en el mercado venezolano: “Mi padre contrajo una de las baterías más fuertes e inmunes a la mayoría de los antibióticos. Hemos tenido que buscar las medicinas en Colombia, a precios bastante costosos al cambio de la moneda”.

En un respiro se contaminó

Los pacientes se están contaminando con la bacteria Klebsiella Pneumoniae ante la falta de mantenimiento de las bombonas de oxígeno | Foto: Emmanuel Rivas

Durante la estadía de José Belén en el Hospital Universitario de Los Andes, un familiar de otro paciente se percató que a través de las mangueras que van de las bombonas de oxígeno al paciente, pasaba una sustancia aceitosa y agua, “esta situación alarmó a los médicos, pues los pacientes estaban siendo oxigenados con ambas sustancias”.
“De manera inmediata acudimos al director de hospital, quien reconoció que ese problema con las bombonas se viene presentando desde el año pasado y el mismo está siendo tratado, pero hasta la fecha no se ha solucionado”, apuntó Contreras.
Consultando otras opiniones médicas, y luego de varios exámenes y cultivos determinaron que se trataba de una batería contraída por medio de este aceite y agua presente en las bombonas de oxígeno. “Estaban matando a mi papa, por esta razón decidimos trasladarlo hasta una clínica, pues estaba en un estado de salud crítica”, señaló Nelson Contreras.
El pasado lunes, los médicos del Hospital Universitario de Mérida notificaron de la situación al director de Iahula, sin embargo, esta alerta fue desmentida por el doctor Ángel Ferrer hasta que el miércoles reconoció, ante los familiares, la situación. Razón por la cual los familiares de los pacientes exigieron a Ferrer, director del centro asistencial, que dé respuesta y solvente esta situación que pone en riesgo la vida de quienes llegan en busca de salud.“Lo más cruel es que hay pacientes que entran por una patología y salen con otra enfermedad. Se están contaminando”, lamentó el denunciante.

¿Es culpa del personal?

“Es lamentable como el director del hospital habla de su personal, buscando quizás una excusa a su falta de capacidad de resolver los problemas que tiene la Iahula que no son solo de medicamentos o insumos, también es de mantenimiento, infraestructura y el señor Ferrer culpa a los médicos y a las enfermeras de la situación tildándolos de escuálidos”, señaló Contreras.
El personal que trabaja en el hospital, lo hace con amor, con mística, trabajan con las uñas, es evidente la impotencia que tiene este personal por no hacer más. Lo único que realmente sirve en el hospital es el personal que allí labora”, finalizó un molesto Nelson Contreras.
Desde el momento en que José Belén Contreras ingresa al Hospital Universitario de Los Andes, su hijo Nelson Contreras ha gastado cerca de 2 millones 300 mil bolívares, pues le pidieron desde gasa, guantes y medicamentos hasta material para la limpieza y antisépticos.

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