Conferencia Episcopal Venezolana: “El país debe buscar la unidad y fraternidad”

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El presidente de la Conferencia Episcopal hizo un llamado a la reconstrucción social del país | Foto: Nayrobis Rodríguez

Por Nayrobis Rodríguez
El arzobispo de Cumaná y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) Monseñor Diego Padrón Sánchez, se refirió a la realidad social y política actual de Venezuela y señaló que “el país debe buscar la unidad y fraternidad”.

La autoridad eclesiástica destacó que, a propósito de la conmemoración de los 500 años de fundación de la capital sucrense y del inicio de la acción evangelizadora de los misioneros dominicos y franciscanos, en la que se dio “el encuentro de dos mundos, de la cultura europea y la autóctona” los venezolanos debemos buscar el mayor aprendizaje para reconstruir la ciudad y el país.
“Venezuela necesita mirar de nuevo hacia hombres más cercanos a nosotros y recuperar ese mensaje de emoción, viveza, humorismo, de saber compartir, que nos dejaron hombres como el cumanés Andrés Eloy Blanco, por ejemplo” manifestó Padrón, quien destacó que se debe hacer una reconstrucción de la nación, pero no solo en los aspectos materiales sino espirituales y sociales.
El vocero de la iglesia católica destacó que se sumarán a las festividades del próximo viernes 27, fecha en la que se celebrará el quingentésimo aniversario de fundación de Cumaná, con la ejecución de una misa pública, en la que estará presente el Legado Pontificio Cardenal de santo Domingo, Nicolás de Jesús López, el Nuncio Apostólico Aldo Giordano, el Arzobispo de Caracas Jorge Urosa Sabino y el Arzobispo de san Juan de Puerto Rico, Roberto González. El acto litúrgico se efectuará en la Calle Sucre, en las adyacencias del templo Santa Inés, a las 8:00 a.m.
“Cumaná es una ciudad triste”
Monseñor Diego Padrón destacó el contenido de una carta colectiva formada por la CEV, en la que se destaca que, a pesar de la historia y transcendencia de Cumaná en la historia del país y Latinoamérica, actualmente es una “ciudad triste” abandonada por la gestión gubernamental.
“La carta de la Conferencia Episcopal dice una frase dura pero que corresponde a la realidad: que Cumaná pareciera que vive más de la historia del pasado que del presente, y su presente hoy es muy triste, la ciudad esta opacada. No niego que se haya hecho a última hora obras de importancia e ilumina un poco la ciudad pero creo que Cumaná requiere algo más” destacó.
El arzobispo resaltó que años atrás emplazó a alcaldes a realizar proyectos de reconstrucción del centro de la ciudad, pero que en la actualidad la crisis económica del país no permitirá la ejecución de obras para recuperar el valor arquitectónico y comercial de la ciudad.
“La Gobernación y su edificio principal sigue destruido, las calles con huecos y aguas cloacales. El trabajo se ha hecho fundamentalmente en sectores pequeños, apenas unas cuadras en la ciudad. Pero no basta con la reconstrucción material, lo más importante es la reconstrucción social de tal manera que los cumaneses podamos vivir ciudad más tranquila, alegre, sin peligro” reflexionó el Arzobispo.

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