Con Jhoufer Hernández van tres asesinados a bala en el distribuidor Altamira

Los tres fueron heridos en el área del tórax, y sus victimarios: hombres que portan uniforme

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Funcionarios del Cicpc buscan elementos de interés criminalístico tras el deceso del joven Jhoufer Hernánde
Foto: Francisco Touceiro

Caracas.- Jhoufer Hernández, David Vallenilla y Fabián Urbina han sido los tres rostros que en los últimos dos años han apagado las balas y perdigones de plomo en protestas desarrolladas en el distribuidor Altamira. Los tres fueron heridos en el área del tórax, y sus victimarios: hombres que portan uniforme.

El 19 de junio de 2017 Fabián Urbina, de 17 años, quien era estudiante de segundo semestre de Mercadeo y Publicidad de un Instituto Tecnológico ubicado en Maracay, estado Aragua, acudió a la protesta que se desarrollaba en el distribuidor Altamira, municipio Chacao.

Funcionarios de la Guardia Nacional tomaron la iniciativa de apagar las protestas. En medio de la arremetida contra los manifestantes, una bala alcanzó al adolescente a la altura del tórax. Al ver que el joven cayó en el asfalto, algunos compañeros de la protesta lo auxiliaron y, junto a brigadistas de la Cruz Verde, lo trasladaron a la clínica El Ávila, pero ingresó sin signos vitales. Ese mismo día otras cinco personas resultaron heridas por los disparos.

El segundo en caer herido en la misma zona fue David Vallenilla, quien en horas de la tarde del 22 de junio de 2017 fue alcanzado en su abdomen por cuatro perdigones de plomo, cuando, de acuerdo con testigos, un funcionario militar de la Aviación le disparó por encontrarse manifestando frente a la base militar Generalísimo Francisco de Miranda, conocida como “La Carlota”. La víctima fue trasladada a la clínica El Ávila, pero ingresó sin signos vitales.

David era hijo único, trabajaba en una clínica y estaba próximo a recibir su título de enfermero. El victimario del joven fue identificado y se conoció que forma parte del componente de la Aviación. Fue imputado por el Ministerio Público por los delitos de homicidio calificado ejecutado con alevosía y por motivo fútil y uso indebido de arma orgánica, y se decretó una medida privativa de libertad en su contra.

Algunos testigos también acusaron a otros militares, pero tras dos años del hecho no se ha emitido responsabilidades para el resto de los involucrados, de acuerdo con denuncias realizadas por los familiares.

Por último, y la víctima más reciente de la zona constituida por el distribuidor Altamira y la base de La Carlota, recibe el nombre de Jhoufer Jesús Hernández Vásquez, un adolescente de 14 años que fue herido la tarde del 1 de mayo.

El adolescente, quien cursaba segundo año de bachillerato en la Escuela Básica Nacional José Cortés de Madariaga, en La California, aproximadamente a las doce del mediodía llegó junto a su familia a Altamira y luego se dirigió con su papá al distribuidor, donde varios jóvenes habían cerrado la autopista Francisco Fajardo y se enfrentaban con funcionarios miembros de organismos de seguridad.

Jhoufer se despidió de su padre y dijo: “Yo voy a frentear. Yo no soy un viejo”. Minutos después una bala le impactó por detrás, específicamente en un costado, y le salió por una nalga. Lo llevaron a la clínica El Ávila, donde fue ingresado al área de emergencia. Iba desmayado, pero con signos vitales.

Al joven lo operaron y pasó la noche en estado crítico, pero la mañana de este 2 de mayo falleció, aproximadamente a las ocho, pues el proyectil le ocasionó un daño severo de la arteria abdominal en la región ilíaca.

Su padre y funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) hicieron un levantamiento de los hechos y determinaron que el joven habría caído herido cerca de La Carlota.

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