AUDIO | Pérdida de unos 1.600 puestos de trabajo ocasiona recesión aeroportuaria en Maiquetía

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Aeropuerto de Maqiuetía
En la terminal nacional aún se observa flujo de pasajeros; sin embargo, la crisis de Aeropostal y otras líneas como Aserca y Aerotuy mantiene en riesgo puestos de empleo. | Foto: N. Noriega

 
La Guaira. La soledad impera en los pasillos de la terminal internacional del Aeropuerto de Maiquetía. Atrás parecen haber quedado los fines de semana de movimiento sobre el mosaico de Cruz-Diez. En un sábado cotidiano, un promedio de 52 vuelos podían operar a diversos destinos internacionales. Pero el cese de operaciones de 11 aerolíneas en territorio nacional durante los últimos tres años ha disminuido drásticamente esta oferta.

La situación se repite en menor grado en la terminal nacional. Allí sólo dos aerolíneas: Aerotuy y Aeropostal no venden boletos. El resto sigue en operaciones, aunque con una disminución importante en su oferta aérea. Menos destinos y menos rutas.
“Si evaluamos el país desde el punto de vista del Aeropuerto de Maiquetía llegaremos a una conclusión certera: estamos en una inmensa recesión. El Gobierno se ufana en decir que los vuelos salen llenos y hay lista de espera para volar, pero la verdad es que la oferta se ha reducido drásticamente. Eso está afectando no sólo la capacidad de movilidad del venezolano, sino que se registra una afectación severa en la cantidad de puestos de empleo que ofrece el sector aeronáutico y sus ramificaciones, como son el sector turismo y de servicios, ya sea al pasajero o a las aeronaves”, expone Mario Rodríguez, quien labora en una empresa de viajes.
La recesión de la que habla Rodríguez puede verse en cifras. De acuerdo con un trabajo de investigación publicado por el portal digital Prodavinci, en los últimos cuatro años la oferta de butacas para vuelos internacionales ha disminuido en 63%. Desde Maiquetía se ofertan un promedio de 30 mil asientos semanales, según la Asociación de Líneas Aéreas Venezolanas (Alav), lo que está muy por debajo del número de asientos que ofrecen otros aeropuertos similares, en países como Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador, cuya oferta oscila entre 90 y 105 mil asientos semanales.
Otra cifra que refleja la crisis en Maiquetía es el desplome de puestos de empleo. Según la Federación de Trabajadores de Vargas (Fetravargas), la salida de las aerolíneas y el cierre de empresas conexas ha traído como consecuencia que el sector aéreo haya perdido, por lo menos, unos 1.600 puestos de empleo, directos e indirectos.

Golpe a la estabilidad laboral

Aeropuerto de Maiquetía
La soledad es lugar común en la terminal internacional del aeropuerto de Maiquetía, tras la salida de 11 aerolíneas, la disminución de usuarios y de puestos de empleo. | Foto: N. Noriega

“No solo es el personal directo de las 11 aerolíneas que se han ido desde 2014. A esto hay que sumarle las empresas y particulares contratadas por Delta Airlines, Avianca, United Airlines, Dynamic Airways, Latam Airlines, Aeroméxico, Lufthansa, Alitalia, Air Canada, Tiara Air y GOL, para prestar servicio y que ahora no cuentan con estos clientes. Lo mismo ocurre con los prestadores de servicio de quienes siguen operando».
El viernes 6 de octubre, Aerolíneas Argentinas informó que, por motivos de operatividad, fue desprogramado su vuelo semanal entre Buenos Aires y Caracas.
Mientras tanto, American Airlines, de tener frecuencias diarias a Maiquetía desde Houston, Nueva York y Miami, ahora solo tiene dos vuelos diarios hacia Florida.  Iberia o Tap Portugal redujeron sus vuelos y con ello también la contratación de las empresas que hacen servicio aéreo, expone Gustavo Núñez, presidente de Fetravargas.
Núñez explica que de estas aerolíneas dependía personal de empresas de catering de alimentos, de seguridad, de mantenimiento aeronáutico, de operaciones de pista y campo y de los llamados servicios de handling para dar asistencia en tierra. “La recesión del aeropuerto es un duro golpe para la estabilidad laboral del varguense. Maiquetía era considerado uno de los empleadores más grandes, mejores pagados y con estabilidad para hacer carrera. No hablo de empleados públicos exclusivamente, sino de quienes desde las aerolíneas y de estas empresas de servicios aéreos hacían carrera en el sector aeronáutico. Por ejemplo, hay casos de mecánicos de aviones que después de 30 años de carrera han quedado cesantes por esta recesión”, apunta el dirigente sindical.
La cifra de desempleados se proyecta en aumento, con los anuncios de paralización de Aeropostal, que mantiene a unos mil empleados en vilo. De ellos, 468 trabajan en los espacios del aeropuerto varguense. “Aunque hay inamovilidad laboral, uno se siente en tres y dos. Nos han dicho que nos van a indemnizar, pero hay muchas dudas. Mientras, estamos cumpliendo el horario y buscando nuevas opciones, aunque son pocas porque no hay muchas plazas en otras aerolíneas”, explica un empleado de Aeropostal que cumple horario con sus compañeros en las oficias ubicadas en los hangares, pero que pide que su identidad se mantenga protegida.
Otros sectores golpeados son las agencias de viajes y tiendas en las áreas públicas y de tránsito del aeropuerto, que han debido reducir personal ante la disminución de las ventas.
“Tenía cinco años trabajando en el Duty Free. Buen sueldo y adaptada al horario. Pero poco a poco las ventas fueron cayendo, los costos aumentando y pues no fue rentable para la firma que lleva el local. Hablaron con algunas vendedoras y nos dieron un pago para compensar el despido. Maiquetía no es el lugar con vida que era antes. Parece un aeropuerto de pueblo y no uno internacional”, cuenta Oriana Martínez, quien laboraba en uno de estos locales.
Igualmente prestadores de servicio, como los propietarios de taxis autorizados para laborar en Maiquetía, han visto mermados sus ingresos, al punto que están vendiendo sus vehículos.
“La tarifa mínima para una carrera desde el aeropuerto es 40 mil bolívares a destinos en Vargas y 60 mil cuando es para Caracas. Hacemos a veces un solo viaje. Muchos han tenido que vender sus vehículos para sortear la crisis, otros no los pueden reparar. La falta de vuelos y pasajeros también ha afectado nuestro trabajo”, dijo Pedro Martínez, quien labora como taxista en el terminal internacional.
Ante este panorama, Fetravargas solo visualiza más desempleo para la entidad costera. “Este vendaval llamado revolución acabó con las empresas de aduana y ahora va por uno de los sectores más importantes: el aeronáutico. Si seguimos así todos terminaremos vendiendo tostón en la playa”, concluye Gustavo Núñez.
Mientras tanto, sobre el mosaico de Cruz Diez, cada vez son menos las opciones para volar al extranjero.

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