AUDIO E INFOGRAFÍA | Hablan policías en Miranda: "Arriesgamos la vida por otros y cobramos como si no hiciéramos nada"

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Los policías custodian locales como panaderías, negocios de venta de repuestos y hasta fábricas, en grupo | Foto: Pola Del Giudice

Los Teques.- Un funcionario ostenta el rango de oficial en jefe y vive en una zona popular de la capital de Miranda. Tiene 34 años y, de ellos, ocho como funcionario policial. Vive en Lagunetica, un poblado que queda a 20 minutos del centro de Los Teques en carro particular y casi a 90 minutos en transporte público. En 2016 asesinaron a 10 personas en la comunidad en la que reside.

“Siempre nos han visto mal en la calle, así como hay buenos, también hay malos que se meten en el camino del hampa”, señala. Su uniforme lo cuida más que al arma de reglamento, porque siente orgullo de ser policía y cada día ejerce su función en la calle con la frente en alto. “Los policías se enfrentan a situaciones de alto riesgo, salarios bajos y largas jornadas laborales”, agregó Armando.

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Con el nuevo sueldo, que se homologó antes del aumento salarial de 50% decretado por el Gobierno nacional para enero de este año, un funcionario de jerarquía oficial en la Policía del estado Miranda gana entre 28.000 bolívares y 41.000 de salario base, este último es lo que gana un comisionado. A esto se le suma una prima de riesgo que oscila entre Bs. 16.000 y 18.000 y, desde el 1º de enero, un complemento de sueldo. La prima solo la devengan los funcionarios en labores de calle. El personal administrativo no la recibe.

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Los uniformados están a la espera de que el Gobierno nacional baje los recursos para volver a homologar el salario de acuerdo con el incremento más reciente.
En las policías municipales del Área Metropolitana de Caracas, los salarios varían y dependen del rango. Un oficial puede recibir entre 42.800 bolívares y 48.000 mensuales en la jerarquía más baja. Los supervisores cobran entre 53.500 y 62.000 bolívares; mientras que el grado más alto, el de un comisionado, por ejemplo, está entre 66.000 bolívares y 75.000.
Los funcionarios están inconformes con los salarios que reciben, pues afirman que no les alcanza para cubrir sus gastos ni tampoco son representativos para el riesgo al que están sometidos a diario. Por esta razón deciden rebuscarse. Algunos policías son contratados por dueños de locales comerciales, como panaderías, para garantizar la seguridad en el establecimiento.

El día de Armando empieza a las 4:00 a.m. “Debo salir de mi casa cerca de las 6:00 a.m., si quiero llegar temprano para integrarme a la formación (fila) y recibir instrucciones”, comentó. Todos los días camina hasta la avenida principal de Lagunetica, para tomar el transporte que lo lleva hasta el centro de la ciudad. “Tengo dos hijos en edad escolar y solo en el colegio se me van 40 mil bolívares mensuales, que representan mi salario base”, indicó.
La realidad de Armando es similar a la del resto de los funcionarios, cuyo salario se vuelve “sal y agua”, en una nación en la que la inflación será cercana a 1.600% en 2017, según pronósticos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

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Al momento de dar la entrevista para El Pitazo, el oficial (prefirió mantener su identidad en reserva) realizaba una ronda de patrullaje con otros tres funcionarios. Todos con historias similares. Viven en zonas populares como La Matica (Guaicaipuro), Barola (Carrizal) y Guarenas, al sur del estado Miranda. El oficial recordaba con tristeza la muerte de otros policías por la inseguridad en Guaicaipuro y en toda la subregión.“Arriesgamos nuestras vidas por las de otros y cobramos como si no hiciéramos nada”, aseguró.

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Aunque tienen prohibido hacer custodia mientras están uniformados, encontraron la solución mediante el patrullaje constante por los alrededores de los negocios; incluso entran de manera disimulada para verificar que todo esté en orden. Los cuatro protegen a una panadería en el centro de Los Teques. “Nos toca redondear el salario con estos trabajos”, afirmaron y dicen que es un secreto a voces. “Todos saben que ganamos poco”, manifestó. No mencionaron el monto que reciben por cuidar los locales.

En sus días libres también realizan custodia privada en la que pueden recibir hasta Bs 45.000 en una semana | Foto: Referencial

Del “matraqueo” prefieren no hablar. “Si decimos algo salimos perjudicados nosotros y nuestros compañeros”, comentaron.
En sus días libres, también cuidan establecimientos y a los clientes que hacen compras. No usan el uniforme, pero están armados. Esta labor la realizan sin que los hampones se den cuenta de que custodian determinado lugar.

Cuarenta y cinco mil bolívares semanal por custodia

Manuel es propietario de una panadería en Los Teques, ha sido víctima del hampa en múltiples oportunidades. “Un vigilante privado no hace nada, no está armado y los delincuentes no le temen”, contó y afirmó que paga cerca de Bs. 45.000 a la semana por custodia policial.
Varios negocios capitalinos le pagan a la policía o a la Guardia Nacional para que les “echen un ojito” durante el día. “Cuando cierran vigilamos para que no sean víctimas del hampa”, señaló el funcionario policial.
Los robos a mano armada en comercios de los Altos Mirandinos aumentaron durante el primer semestre del año 2016. Según conteo periodístico, hasta seis robos a mano armada se contabilizaron por semana.
De acuerdo con datos de la Policía del estado Miranda, 57% de los detenidos, que luego son dejados en libertad por tribunales, han agudizado las cifras delictivas en la subregión.

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