Ana Contreras: “Los enfermeros estamos en situación de extrema alarma”

Desde Barinas, la presidenta del Colegio de Profesionales de la Enfermería del Distrito Capital expresó su preocupación por la extrema pobreza en la que están sumergidos los trabajadores del país, de acuerdo con los índices utilizados por el Banco Mundial y la Organización de Naciones Unidas

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El sector privado, que basa su estructura de costos en divisa americana, también debería pagar sueldos en dólares, sostuvo Ana Rosario Contreras. Foto: Marieva Fermín

Barinas.- Devengar un sueldo mensual de dos dólares tiene sumergidos a los trabajadores en la más extrema pobreza. En el gremio de los profesionales de la enfermería están de acuerdo en que es necesaria una transición democrática en la que se respeten los derechos fundamentales establecidos en la Constitución, planteó Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Profesionales de Enfermería del Distrito Capital, en su intervención en el taller Justicia Transicional llevado a cabo en la ciudad de Barinas.

Acompañada de Ramón Agüero, vicepresidente de la Federación del colegio que los agrupa, así como de Yanny González, presidenta encargada de ese gremio en Barinas, Contreras fungió, junto con Marlon Maya y Enzo Mencías, como ponente del foro que se desarrolló en el Centro de Profesionales Universitarios, donde exponen la necesidad de alcanzar una transición de gobierno enmarcada en la verdad, la justicia, el reparo y la no repetición de los errores.

La dirigente nacional de los enfermeros reiteró que en el país hay una emergencia humanitaria compleja que solo puede superarse con la salida de Nicolás Maduro, para pasar de un Estado anárquico, de un gobierno fallido, a una transición democrática en la que los derechos fundamentales que establece la Constitución no sean letra muerta, sino una realidad. Por ejemplo, el derecho a la salud, que ha sido vulnerado de manera reiterada por la negligencia puesta de manifiesto por las personas que este gobierno ha colocado como gerentes de los servicios de salud, sostuvo Contreras.

Extrema pobreza

Contreras expresó que la clase obrera trabajadora está sumergida en la más extrema pobreza. De acuerdo con los índices del Banco Mundial (BM) y la Organización de Naciones Unidas (ONU), el umbral de pobreza se establece cuando un trabajador devenga menos de 1,9 dólares diarios.

“Hoy un trabajador venezolano, en los cuales nos incluimos los trabajadores de la enfermería, devengamos dos dólares mensuales, lo que implica que estamos en una situación de alarma”, apuntó la gremialista, quien sumó a ello el colapso en materia hospitalaria, el déficit de insumos, medicamentos, el colapso de la infraestructura y, por supuesto, la falta de un sueldo digno y la escasez de insumos para trabajar, que hacen crecer el movimiento migratorio forzoso.

Se refirió a la violación reiterada del artículo 91 de la Constitución Nacional, que le ordena al Presidente de la república que para fijar un salario mínimo debe tomar como referencia el costo de la cesta básica, para la que hoy, de acuerdo al Cendas, para una familia promedio de cinco integrantes, se necesitan 300 dólares.

Se preguntó cómo hacen los trabajadores venezolanos y en este caso, cómo hace un profesional de la enfermería para ir a trabajar, para mantener limpio un uniforme cuando un detergente está por el orden de los 100 mil bolívares y un profesional del sector con cinco años de estudio de cuarto nivel, preparado desde el punto de vista físico y académico para poder interceptar esta situación de enfermedad que vive el pueblo venezolano, cuando ni siquiera tiene acceso a un transporte público.


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La vocera nacional de los enfermeros no solo cuestionó los salarios de hambre que se devengan en el sector público; también llamó la atención de los patronos del sector privado, que presentan una estructura de costos en base a la divisa americana, pero a sus trabajadores les pagan sueldos en bolívares devaluados.

Alto riesgo

Contreras sostuvo que el gremio de enfermería se prepara de manera organizada para participar en el cese de la usurpación, pero también va a trabajar en la reinstitucionalización en temas como el derecho a la salud, al tiempo que continuarán defendiendo la autotutela de los trabajadores y el derecho a un salario mínimo decente, como ya lo han expuesto al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó.

La dirigente gremial opinó que en el país, más que un problema político,  hay un problema social, lo que en este momento tiene a un pueblo con hambre, que muere por falta de medicamentos, un pueblo que está formando parte de un movimiento migratorio forzoso, yendo a otros países a buscar lo que Venezuela no les da, que es calidad de vida.

El gremio de los profesionales de la enfermería se encuentra sumido en la más extrema pobreza, y aunque hemos levantado nuestra voz de protesta, lo hemos hecho de manera muy temerosa, porque los enfermeros estamos sufriendo los ataques del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales y todavía están saliendo destituciones de las valientes enfermeras que en 2018 tuvieron el valor de decir “no nos la calamos más”.

Hoy ese riesgo de que los hospitales se queden sin enfermeras es muy alto. Contreras dijo que los profesionales de enfermería tienen ética, mística, están comprometidos con la salud del pueblo venezolano, pero también son seres humanos que tienen hijos que alimentar, que educar y, lamentablemente, una quincena de 45 mil bolívares, o 30 mil bolívares, frente a una cesta básica de 300 dólares no satisface sus necesidades mínimas, por lo que muchos de sus compañeros han decidido irse del país, han decidido dedicarse a otros oficios “y no lo criticamos, porque los venezolanos tenemos que tener el instinto de sobrevivencia”, sostuvo. 

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