El chavismo decretó el 8 de febrero de 2010 la emergencia eléctrica y desde entonces gastó 62 millardos de dólares en el sector. Nada sirvió para evitar que 19 estados del país registren racionamientos eléctricos a diario

Millones de venezolanos se quedan a diario sin luz por dos, cuatro, seis, ocho o 18 horas. Los 62 millardos de dólares que gastó el gobierno chavista desde que se firmó el primer decreto de emergencia eléctrica hace una década, no sirvieron para que hoy el país pueda presumir de un servicio eléctrico sin fallas, sin bajones, sin apagones.

Los racionamientos se registran todos los días en 19 estados de Venezuela. Ya ni Caracas ni Vargas gozan de un servicio eléctrico continuo y confiable, ese privilegio empieza a desaparecer porque el deterioro del sistema eléctrico venezolano impide mantenerlos en una burbuja.

Los cortes eléctricos y las fallas del servicio son más duraderos que hace 10 años cuando la hidroeléctrica Guri, que produce 70 por ciento de la energía consumida en el país, estuvo a punto de paralizarse por una prolongada sequía, según argumentó el gobierno del fallecido Hugo Chávez, que ordenó entonces un plan de racionamientos en todo el país -a excepción de Caracas- para ahorrar electricidad.

Hace 10 años, con una demanda eléctrica que se mantenía sobre los 15.300 megavatios, Corpoelec sólo racionaba el 0,5% de ese consumo; en 2020, con una demanda disminuida a 12.260 mw, la estatal eléctrica raciona el 15%.

Las cifras resaltan en reportes confidenciales de Corpoelec de agosto de este año y que fueron comparadas por El Pitazo con las estadística que registraba la Oficina de Planificación del Sistema Interconectado para el mismo mes de 2010, que para entonces era información pública.

Otra de las diferencias que sobresalen es que en el Guri no hay sequía. Su embalse está full y botando agua, según fuentes y reportes de la estatal eléctrica. Sin embargo, su generación es menor que hace una década. Hoy produce cerca de 1.000 mw menos que en 2010, el equivalente al consumo del estado Táchira cuyos habitantes reportan hasta 18 horas diarias sin electricidad y 500 apagones este 2020.


Las crisis han sido inducidas. Donde más se gastó en el país, que es en la energía termoeléctrica, es donde se registra un desempeño muy por debajo del estándar. Hay más de 170 turbinas paradas

Ingeniero José Aguilar

Termoelectricidad penosa

La cifras más dramáticas son las del sistema termoeléctrico, donde el chavismo destinó al menos 70 por ciento de los 62 millardos de dólares que gastó en los últimos 10 años en el sector eléctrico, según investigaciones del ingeniero José Aguilar, consultor internacional en sistemas de generación eléctrica.

Venezuela genera 64 por ciento menos energía termoeléctrica que hace 10 años, pese a contar con una capacidad instalada que duplicó la que se tenía hace una década.

En 2010, el parque termoeléctrico del país tenía una capacidad instalada de 10.128 Mw y producía el 48% (4.893 Mw); 10 años después -en los que se instalaron decenas de unidades termoeléctricas-, la producción es del 9% (1.750 Mw) de los 20.331 de capacidad instalada con la que cuentan en 2020. El déficit es de 3.143 Mw, más de lo que consume Zulia, el estado más golpeado por la crisis eléctrica y cuya capital Maracaibo contabiliza 10 apagones generales este 2020.

Sólo en Caracas, de 33 unidades térmicas mayores apenas funcionan cuatro. 3.500 Mw se dejan de producir por daños, falta de mantenimiento y avería de los equipos, aseguró el ingeniero Aguilar.

Los reportes de Corpoelec dan cuenta de que en el caso de Zulia, 54 de las 58 turbinas térmicas instaladas están en cero. La situación se repite en Carabobo, Táchira, Nueva Esparta y Vargas, que tienen 66 unidades sin generar, lo que equivale a 6.700 Mw, la mitad de la demanda de todo el país.

La debilidad del sistema eléctrico también se percibe en la red de transmisión y distribución de la energía 10 años después de que el fallecido Hugo Chávez firmó el 8 de febrero el primer decreto de emergencia eléctrica, que permitió hacer contratos al margen de la Ley de Contrataciones Públicas y negocios con sobreprecios.


VENEZUELA GENERA 64 POR CIENTO MENOS ENERGÍA TERMOELÉCTRICA QUE HACE 10 AÑOS


Los tres apagones de alcance nacional que se registran este 2020 fueron -según reportes de Corpoelec- por fallas en la Red Troncal de Transmisión, conformada por líneas de 765,  400 y 230 kilovoltios por donde se transmite el 80 por ciento de la energía que se consume en el país.

Nunca fue el Guri

Para el ingeniero Aguilar, la comparación planteada deja en clara evidencia que el Guri nunca fue el problema ni la causa de los racionamientos eléctricos que se oficializaron en 2010 y luego en 2016, cuando el embalse estuvo a un metro de llegar a su cota mínima de 240 metros sobre el nivel del mar y paralizar la generación de la principal central hidroeléctrica del país.

“Si se hubiesen tenido 1.000 megavatios térmicos operativos adicionales a los 4.800 que se tenían en 2009, Guri hubiese tenido más agua, se hubiese evitado los racionamientos de ese año, la paralización de las empresas básicas de Guayana, y la firma del decreto de emergencia eléctrica que sirvió para que ellos (el gobierno) hicieran negocios fraudulentos».

Los millonarios recursos gastados no muestran resultados satisfactorios porque hubo “mala inversión”, ausencia de mantenimiento y costos elevados por la corrupción, según Aguilar.

“Las crisis han sido inducidas. Donde más se gastó en el país, que es en la energía termoeléctrica, es donde se registra un desempeño muy por debajo del estándar. Hay más de 170 turbinas paradas”.

Para Aguilar, los apagones y fallas están lejos de acabarse en Venezuela, un país que luce más apagado que hace 10 años.

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