Con el cese de la edición impresa del diario Panorama, el pasado 14 de mayo, Zulia se suma a los estados Amazonas, Apure, Cojedes, Portuguesa y Sucre, donde no hay periódicos en los kioscos. El control de la venta de papel que ostenta el Complejo Editorial Alfredo Maneiro (Ceam) y la falta de recursos para mantener el personal apagó numerosas rotativas. La crisis ha hecho que el término “diario” quede en el pasado. Los periódicos se han reinventado y publican algunos días a la semana para ahorrar insumos o migraron definitivamente a la web

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En menos de seis meses han apagado sus rotativas dos periódicos emblemáticos en Venezuela: El Nacional (14 de diciembre de 2018) y Panorama (14 de mayo de 2019). La falta de papel provocó su fin.

Un trabajo del Instituto Prensa y Sociedad (Ipys) y Prodavinci, publicado en diciembre de 2018, reveló que cinco años atrás aún circulaban 90 medios impresos en 20 estados del país. “Hoy solo lo hacen alrdededor de 27, para una disminución de 68% de la muestra analizada”, refleja el informe.

Una investigación realizada por El Pitazo arrojó que, para mayo de 2019, en los estados Amazonas, Apure, Cojedes, Portuguesa, Sucre y Zulia ya no quedan medios impresos.

En 2018 dejaron de circular al menos 30 periódicos en toda Venezuela. La crisis del papel y el impacto de la hiperinflación obligó a los diarios a migrar hacia plataformas digitales, especialmente en el interior del país, como lo refleja Ipys en su balance del pasado 8 de octubre.

Diciembre de 2018 fue un mes aciago para la prensa venezolana. El Nacional, uno de los periódicos pioneros del país, con 75 años de fundado, se convertiría en el impreso número 66 que dejaba de circular de forma temporal o definitiva en papel.

“Para nosotros es una etapa. Yo creo que lograremos de nuevo tener papel en lo que el régimen caiga, que eso no va a durar mucho”, dijo en su oportunidad Miguel Henrique Otero, presidente editor del diario.

Exactamente cinco meses más tarde, el diario Panorama, con 104 años de trayectoria en la región zuliana, publicó en su portada “¡Hasta pronto!” y se convirtió en el medio número 67 en detener su circulación tradicional.

“Nuestro titular refleja la esperanza de que tanto Panorama como otros medios podamos volver a las rotativas y estar en las calles, porque la plataforma de papel tiene mucho que ofrecer todavía. Creo que la libertad de expresión y todas las reporterías deben estar en manos de quienes quieren estar informados para formar su propio criterio”, expresó en entrevista con Globovisión María Inés Delgado, directora editorial de Panorama.

LAS REGIONES

En Aragua los periódicos están “boqueando”

En Maracay, Julio Rincón tiene un kiosco de 3 metros por 2, ubicado en la calle Páez, detrás del Teatro de la Ópera. Él comenta que ya ni caramelos detallados despacha y sólo unos cuantos periódicos. “Unos poquitos, porque aquí ya casi no llegan”, cuenta uno de los kiosqueros que quedan en la ciudad, con más de 40 años en el negocio. “Yo antes vendía de todo y había mucha prensa, ahora solo me llegan dos o tres ejemplares de El Siglo y El Periodiquito y cinco de Meridiano“.

Así como cuando a un pez se le acaba el oxígeno y hace el mayor esfuerzo para mantenerse con vida están los periódicos en Aragua: “boqueando” y haciendo sacrificios para no morir y apagar las rotativas. Esta entidad es una de las pocas que todavía tiene el privilegio de mantener dos diarios impresos activos en sus calles: El Siglo y El Periodiquito.

En octubre de 2015 circulaban en Aragua seis periódicos: El Siglo, El Aragüeño, El Periodiquito, Ciudad Maracay, El Clarín de La Victoria y La Lupa, estos dos últimos en el eje este del estado. Tres años más tarde, el escenario cambió: desde octubre de 2018 sólo circulan dos. Esto representó una disminución de 66,67 % de la oferta en comparación con la de tres años atrás.

Hasta Ciudad Maracay, medio oficialista que nació en febrero de 2014 durante la gestión de Tareck El Aissami, hoy es un medio digital que solo imprime una edición a la semana (jueves o viernes) y no de manera regular. En principio fue un impreso de distribución gratuita diseñado para difundir la información regional y del gobierno, por lo que se entregaba en las unidades de transmaracay y transaragua, en dependencias del ejecutivo regional y en las alcaldías aledañas.

En los gobiernos de El Aissami y Caryl Bertho, Ciudad Maracay mantuvo la periodicidad diaria y el tiraje a 16 páginas. Fuentes del medio, que prefirieron mantener la reserva de sus identidades, revelaron que a la llegada de Rodolfo Marco Torres a la gobernación de Aragua, el periódico fue perdiendo fuerza hasta llegar a sólo ocho páginas, que hoy se publican en la web.

El Clarín de La Victoria, La Lupa y El Aragüeño también pasaron a la plataforma digital. Actualmente El Siglo circula de domingo a miércoles, con dos cuerpos en formato estándar, de 8 páginas cada uno.

Cada día con menos qué leer

El oriente venezolano no escapa al silencio informativo forzado por la escasez de papel para periódicos. Al menos ocho medios impresos han cerrado entre 2013 y 2018 en los estados Anzoátegui, Sucre y Monagas, mientras que otros pasaron a semanarios o digitales.

Situación similar se experimenta en Miranda. En 2018 dejaron de circular en edición impresa La Región de Los Teques (que se fusionó con La Voz), el Diario Avance, con sede también en la capital mirandina, y Noticias del Tuy, en los Valles del Tuy.

En Vargas, La Verdad es el único diario impreso en el estado costero. Desde diciembre de 2018 se distribuye de lunes a viernes. Entre tanto, Vargas es Noticia se mantiene en la web.

En la Gran Caracas, diarios nacionales también han resentido el rigor del monopolio de distribución de papel. Desde 2014 El Universal se declaró en emergencia por falta de suministros lo que le ha obligado a ir progresivamente eliminando cuerpos y páginas al mínimo. En noviembre de 2017 el diario TalCual, a 17 años de su fundación, anunció que dejaría de emitir su versión impresa. Por su parte, Ciudad CCS, fundado en 2009, se reinventó en 2018, como lo expresó su presidenta, Mercedes Chacín, quien informó que desde junio pasado se convirtieron en semanario.

En octubre de 2018 también dejó de circular Tribuna Popular, por escasez de insumos y por las críticas condiciones económicas que atravesaba.

Guayana y los Andes desinformados

En Bolívar, a la fecha circulan tres periódicos con paginación reducida: Diario Primicia y Progreso, con 16 páginas, todos los días, mientras que El Luchador lo hace de lunes a viernes solo con ocho páginas. En digital se mantienen Correo del Caroní, Nueva Prensa y El Diario de Guayana.

En Delta Amacuro dejó de circular Notidiario, conocido como el periódico de los deltanos, el 7 de abril de 2017. El Periódico del Delta sobrevive en papel con una edición limitada de apenas cuatro páginas.

En Amazonas han salido de circulación El Chamancito y el Raudal del Orinoco. En el caso de El Chamancito, un semanario que tenía 10 años, dejó sin empleo a 20 trabajadores. De ambos, sólo El Chamancito se mantiene en versión digital.

Entre tanto, en los Andes añoran el periódico de ayer.

Carolina Guillén, dueña de un kiosco emblemático de la ciudad de Mérida, ubicado frente a la plaza Bolívar, en la esquina de los tribunales, explicó que hace cuatros años vendía cerca de 14 periódicos diferentes. “Ahora solo vendemos Pico Bolívar“.

Pico Bolívar es el único diario regional que aún se mantiene en circulación, pero cada día tiene menos páginas y, por falta de personal, publica principalmente notas de prensa de otros medios, la mayoría digitales.

El emblemático diario Frontera salió de circulación en noviembre de 2016 pero se mantiene vigente en su portal web. Aún la gente lo extaña. “Usted no se imagina lo delicioso que era poder tomar café y leer el diario todas las mañanas”, aseguró Arinda Engelke, quien todos los días compraba el diario Frontera.

En Trujillo, el Diario de los Andes, un medio que ha estado en circulación durante 40 años, ha sorteado dificultades con sus ediciones impresas. En diciembre de 2018 anunciaron que habían recibido bobinas de papel, con lo cual volverían a imprimir los ejemplares de la manera tradicional, pero de martes a sábado. Esa región andina ya se había quedado sin El Tiempo, con 60 años de trayectoria, que dejó de circular en junio de 2018, “por causa de la inflación, que no nos permite cubrir los gastos gigantescos que tiene una edición impresa”, según argumentó José Luis Mazzarri, presidente del diario.

En Táchira se mantien La Nación, que en julio del año pasado anunció que circularía cuatro días de cada semana. Antes, este diario se vendía incluso en Mérida, Trujillo y Cúcuta. Han dejado de circular el Diario Los Andes (ahora solo en digital) y el Diario Católico, el más antiguo del estado, con 94 años de fundado. Este último, en marzo de 2016 fue convertido en semanario para paliar la crisis de papel e insumos. Hoy sobrevive en la web y con ediciones impresas irregulares.

En los Llanos toca informarse por la web

En Apure, en agosto de 2018, Visión Apureña, que comenzó como diario y pasó a semanario, anunció su cierre definitivo, luego de los anuncios económicos del presidente Nicolás Maduro. El Imparcial es el único medio en el estado llanero, pero en versión digital.

El primer diario en salir de circulación en Cojedes fue La Opinión, en septiembre de 2015. Dejó sin trabajo a más de 50 trabajadores directos e indirectos. La situación se repitió con Las Noticias de Cojedes, medio que sufrió los rigores del monopolio del Complejo Editorial Alfredo Maneiro. A este diario se le restringió la venta de papel de 32 bobinas mensuales a solo 9. Por eso bajaron su número de páginas de 32 a 24 y luego a 16 páginas. En agosto de 2018, la junta directiva de Las Noticias de Cojedes anunció el cierre del medio.

En Barinas han dejado de circular De Frente, La Noticia y La Prensa de Barinas. En el estado queda El Diario de Los Llanos que bajó su número de páginas de 32 a 16, de lunes a viernes.

En Portuguesa no hay ningún medio impreso en circulación. El estado se quedó sin periódicos después del cierre de Última Hora, el 25 de agosto de 2018, por falta de papel, y el anuncio de aumento salarial. El diario oficial Ciudad Portuguesa se mantiene, pero como semanario digital.

En Guárico, el diario de mayor tradición, La Antena, es el único que mantiene su edición impresa pero limitada a los martes y viernes.

El impacto del cese de circulación en papel del diario El Carabobeño en 2016 puede compararse con el cierre de Radio Caracas Televisión | Cortesía El Carabobeño

En Carabobo guardan luto por sus diarios

En Carabobo, el cese de la circulación impresa de El Carabobeño puede compararse con el cierre de Radio Caracas Televisión. Este periódico, que nació en tiempos de la dictadura de Juan Vicente Gómez (1933), imprimió su última edición en papel el 17 de marzo de 2016. Migró a la web, pero la población extraña los trabajos de investigación, las crónicas y entrevistas.

En la actualidad Carabobo mantiene en versión impresa a Noti-Tarde como semanario, desde julio del año pasado, y La Calle, que circula de martes a domingo.

Centro y Occidente a media rotativa

En Lara, El Impulso y el vespertino Diario de Lara dejaron de circular el año pasado, ambos por falta de materia prima. Se mantienen La Prensa de Lara, que ahorra reservas con una circulación limitada, y El Informador, que redujo su periodicidad a los sábados, lunes y martes. El Caroreño regresó en enero de 2019 con ediciones impresas de 16 páginas, de martes a sábado, después de una pausa de seis meses.

En Falcón habían tres periódicos: La Mañana, El Falconiano y Nuevo Día. El 30 de junio de 2018 la versión impresa del diario El Falconiano dejó de circular por falta de insumos. Actualmente solo está activo Nuevo Día, que se reinventó y cambió a un formato totalmente atípico.

En Falcón, el diario Nuevo Día lleva el pan noticioso en un formato “tipo catálogo” en papel bond | Irene Revilla

En Yaracuy, el único medio impreso activo es Yaracuy al Día, fundado el 15 de noviembre de 1973, que se mantiene con circulación limitada de domingo a jueves.

Zulia quedó huérfano de medios impresos con el cese de Panorama. Otros diarios zulianos como La Verdad, El Regional, Qué pasa y Versión Final, también se quedaron sin papel y dejaron de circular.

El pan informativo ya no viene en papel periódico

Mariengracia Chirinos, periodista venezolana, investigadora y directora del Instituto Prensa y Sociedad (Ipys), alerta que cada vez son más los periódicos que dejan de distrubuirse de la manera tradicional en Venezueela.

Panorama achica la lista de de la oferta informativa en Venezuela, que hasta diciembre de 2018 comprendía solo 30 periódicos en circulación en 21 estados del país”, precisó

Asimismo, Gregoria Díaz corresponsal en Aragua de Ipys y delegada del Sindicato Nacional de la Prensa (SNTP), conoce muy de cerca la realidad de los medios en Aragua y Venezuela. Una de sus tareas como representante del Ipys y del Sntp es ser veedora de la libertad de expresión, además de registrar cualquier ataque que sufran periodistas y medios.

“En Aragua ha ocurrido lo que Ipys ha venido diciendo de manera reiterada: el ahorcamiento de los medios de comunicación social impresos, radiales y televisivos, que es una política de estado. No es casual que el gobierno, desde hace muchos años, viene ejecutando una serie de medidas y acciones que han afectado la sobrevivencia de los medios. Tenemos en el área audiovisual a Conatel, que controla las concesiones, y en el caso de los medios impresos ha sido el monopolio que se le entregó a la Corporación Editorial Alfredo Maneiro para la distribución y venta de insumos para los diarios, es decir papel, tinta y planchas”.


El monopolio tenía un solo propósito, controlar la información y censurar a aquellos medios que de alguna u otra manera el gobierno consideraba su adversario

Gregoria Díaz corresponsal en Aragua de Ipys y delegada del Sindicato Nacional de la Prensa (SNTP)

La periodista recordó que anteriormente los dueños de empresas comunicacionales buscaban las mejores ofertas en el mercado, pero una vez que comenzaron los controles se hizo cuesta arriba depender de un solo proveedor que condiciona y limita la entrega de papel. Es a partir de ese momento cuando empezaron los medios a resentirse y a expresar el primer síntoma del control: la disminución en el tiraje de ejemplares.

“El monopolio tenía un solo propósito, controlar la información y censurar a aquellos medios que de alguna u otra manera el gobierno consideraba su adversario”, enfatizó Díaz.

Este fue el caso del diario El Carabobeño que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) calificó como “cierre inducido” y advirtió que era un duro golpe al derecho de los venezolanos a estar informados. La directiva del periódico fue una de las primeras en denunciar la presión y acoso que recibían de la Corporación Editorial Alfredo Maneiro.

“Hubo ofertas y presiones, se nos pidió suavizar la línea editorial, pero decidimos mantenernos firmes”, explicó Carolina González, jefa de redacción de El Carabobeño.

La venta condicionada de insumos también fue enfermando a los periódicos que comenzaron a reducir páginas, eliminar ediciones especiales y suplementos dominicales. Reinventarse y no apagar las rotativas era el norte de periódicos que pasaron a semanarios, publicaciones interdiarias y hasta formatos jamás utilizados en la prensa venezolana.

“Estimado lector en tus manos está el pan noticioso. Repensamos o perecemos. Puertas adentro son más de 100 puestos de trabajo, entre gráficos, diseñadores, prensistas y otros, amenazados por le escasez de papel que paraliza la industria editorial”, publicó el 21 de junio de 2018 el diario falconiano Nuevo Día que a partir de esa fecha pasó de formato tabloide a medio tabloide y en papel glasé. Este periódico, fundado el 28 de octubre de 2003, en su mejor época llegó a tener hasta 58 págínas. En septiembre del año pasado adquirió un formato completamente atípico porque se imprimieron las 16 páginas en un tamaño que fue descrito como “catálogo de Avon” y en papel bond. En 2019 regresó al tamaño tipo revista.


Estimado lector en tus manos está el pan noticioso. Repensamos o perecemos. Puertas adentro son más de 100 puestos de trabajo, entre gráficos, diseñadores, prensistas y otros, amenazados por le escasez de papel que paraliza la industria editorial

Nuevo Día, 21 de junio de 2018

Amira Muci, presidenta del Colegio de Periodistas seccional Aragua, explica que los impresos en Venezuela se resisten a desaparecer a pesar de la crisis económica y las políticas de estado inclementes.

“A este gobierno le aterra la libertad de expresión, por eso crea el cerco informativo, por eso le niega al ciudadano el derecho a la información, por eso usa mecanismos perversos contra los medios críticos. No tolera que se desnude su ineficiencia, indolencia e incapacidad para resolver los problemas de la gente”, sentenció.

Ipys y Prodavinci denuncian además sobre una situación que puede ir en aumento en los próximos meses.

“La desaparición de medios impresos es un fenómeno que puede aumentar la desinformación de los ciudadanos y reducir la pluralidad de contenidos y la diversidad de voces necesarias para el ejercicio de la libertad de expresión. La escasez informativa facilita la imposición de la voz oficial como versión única a la que tienen acceso los ciudadanos”.


Con redacción de: Alfredo Morales, Yesenia García, Joanne González, Marinelid Marcano, Giovanna Pellicani, Jesymar Añez, Pola Del Guidice, Rosanna Battistelli, María Eugenia Díaz, Pedro Izzo, José Guerra, Mickey Veliz, Laura González, Ruth Lara Castillo, Lisbeth Miquilena, Marieva Fermín, Alexander Olvera, Bianile Rivas, Irene Revilla, Keren Torres, María Fernanda Rodríguez, Mariana Duque, María Gabriela Danieri, Johana Prieto, Mayreth Casanova, Sheyla Urdaneta, Oriana Faoro, Melquiades Ávila, Violeta Santiago, Gladikys Bolivar, Nadeska Noriega, y Ruth Lara Castillo y Lorena Bornacelly.

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