Darwin Rivas es uno de los 10 criminales más peligrosos del país, según el Ministerio de Interior y Justicia. “El Cagón” o “el Patrón” cometió una masacre en 2016 en la que mató a 11 personas. Tiene 25 años y lidera una banda de extorsión, homicidios y robos que opera entre los estados Zulia y Trujillo

Por: María Danieri y Mayreth Casanova

Darwin Antonio Rivas García tiene 25 años y está prófugo de la justicia. Es uno de los delincuentes más buscados del país por liderar una banda delictiva que opera entre los estados Zulia y Trujillo. Autoridades acusan a “el Cagón”, como es apodado, por los delitos de extorsión, abigeato, robo y homicidio. 

Su historial delictivo es amplio. Nació el 19 de junio de 1995 y entró en el sistema penal cuando tenía 20 años. Una venganza lo llevó a matar a sangre fría, cuentan habitantes del municipio Andrés Bello, en el estado Trujillo. Tiene siete solicitudes en tribunales de los estados Zulia y Trujillo. 

“El Cagón” tenía 15 años cuando vivía en el Jagüito, zona rural de Trujillo. A esa edad, estaba oculto debajo de un carro cuando presenció cómo miembros de la banda “los Cáscaras”, otro grupo delictivo que opera en la región, asesinaron a sus tíos para robarlos dentro de su finca. Fue el único que sobrevivió al atentado. 

Sus muertes no iban a quedar impunes y, en el año 2010, abandonó su formación en la Escuela Técnica El Araguaney en Trujillo, para ingresar en la banda de “el Satanás”, quien en ese momento le ofreció dinero, respaldo y poder. Al ser menor de edad, lo bautizó como “el Cagón”, su alias. 

En agosto de 2011, un año después de su ingreso en la banda, “el Satanás”, identificado como Arnoldo Rivero, fue asesinado por funcionarios de la Policía Municipal de Baralt, en el Zulia, durante un procedimiento. “El Satanás” estaba señalado de crímenes en los estados Zulia, Trujillo, Mérida y Lara.

La banda pasó a ser liderada por el “Mojito”, Argenis Antonio Vázquez, de 25 años, uno de los más buscados del estado Trujillo por atentados en el Eje Panamericano. Fue asesinado en 2012 y “el Cagón” pasó a liderar la banda que está conformada por al menos 30 hombres, señaló un funcionario de la Policía de Trujillo. 

A los 20 años, en 2016, ejecutó su venganza contra miembros de la banda “los Cáscaras”. Junto a otros jóvenes asesinó a 11 personas en Santa Isabel, poblado de Trujillo, en una propiedad del líder de la banda, Yohelby José Bastidas. 

En ese hecho fueron asesinados y decapitados: Rogelio Antonio Azuaje (55 años) y sus dos hijos Harrinson Serrano (16) y Jean Carlos Azuaje Bastidas (27); Yerrinson Díaz Arandia (26), Daniel Antonio Simancas Hernández (18), Yovanis Antonio Azuaje Castellanos (33) y su hijo Yohandri José Azuaje Terán (15); Aníbal Enrique Batista Rivero (36) y su hijo Aníbal Enrique Batista Azuaje (17); Clodoveo Antonio Montaña Azuaje (43) y Alberto Díaz Patiño (76).

“El Cagón”, también conocido como “el Patrón”, además se dedica al cobro de vacunas a los agricultores bajo la promesa de “darles protección” y al robo de vehículos en el eje Agua Viva – El Encanto y la carretera que comunica con el municipio Baralt, en la Costa Oriental del Lago. Ha sido involucrado en al menos 40 asesinatos.


“EL CAGÓN” TENÍA 15 AÑOS CUANDO VIVÍA EN EL JAGÜITO, ZONA RURAL DE TRUJILLO, A ESA EDAD, ESTABA OCULTO DEBAJO DE UN CARRO CUANDO PRESENCIÓ COMO MIEMBROS DE LA BANDA “LOS CÁSCARAS”, OTRO GRUPO DELICTIVO QUE OPERA EN LA REGIÓN, ASESINARON A SUS TÍOS PARA ROBARLOS DENTRO DE SU FINCA


Prófugo de la justicia 

El Ministerio de Interior y Justicia, en su lista de criminales prófugos, identifica a Darwin Rivas como uno de los 10 delincuentes más buscados de los estados Zulia y Trujillo por su relación con asesinatos en la zona. 

La consanguinidad que lo une con otros miembros de la banda son una de las razones por las que sigue evadido de la justicia. “Los lazos de sangre que unen a cada uno de los integrantes los hace más leales y difíciles para recibir información sobre su ubicación”, explica un oficial del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas) de la Guardia Nacional. 

Al menos 70 % de los integrantes de la banda son parientes de “el Cagón” y él se ha encargado de asignar una tarea a cada uno. No todos usan armas ni son asesinos. “Algunos buscan gasolina para movilizarse, comida, cobran las extorsiones y, además, recaudar formas para evitar denuncias de comunidades”, señala. 

De acuerdo con el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) en Trujillo, “el Cagón” impone terror y las comunidades, por miedo a represalias, lo omiten de sus conversaciones y temen dar información cuando se consulta sobre movimientos en comunidades rurales.

“El Cagón” se oculta entre la maleza y construye cambuches (campamentos improvisados), al igual que hacen los grupos paramilitares, en zonas enmontadas entre comunidades de Zulia y Trujillo. Se mueve de una a otra para evitar ser capturado por la justicia. 

Según un funcionario del Cicpc, Darwin Rivas posee a su disposición un arsenal de armas propias de una guerra como M26, M27, Aris, fusiles AF103, Ak47, pistolas y cargadores 9 milímetros, además de granadas. Algunas han sido incautadas en procedimientos contra miembros de la organización, aunque la cifra no ha sido determinada por los organismos de seguridad.

Protección en comunidades 

Un efectivo de la Guardia Nacional reveló a El Pitazo, bajo la condición de anonimato, que hay comunidades de zonas rurales donde “el Cagón” se resguarda y los habitantes lo protegen al considerarlo una “buena persona”. Según testimonios que ha recabado el organismo, cuando “el Cagón” ordena el robo de un camión, en su mayoría de alimentos, lo entrega a comunidades en situación de vulnerabilidad. 

“La comunidad lo idealiza y lo convierte en una especie de Robin Hood, porque no se meten con ellos, sino que él les dice que roba para ayudarlos a estar mejor”, aclaró el funcionario. Lo mismo ocurre cuando los productores agropecuarios se niegan a pagar una extorsión, “el Cagón” ordena que quien abandone sus tierras, debe entregarlas a otra persona que pueda pagar la vacuna y pueda producir.


DE ACUERDO CON EL OBSERVATORIO VENEZOLANO DE VIOLENCIA (OVV), EN TRUJILLO, “EL CAGÓN” IMPONE TERROR Y LAS COMUNIDADES, POR MIEDO O REPRESALIAS, LO OMITEN DE SUS CONVERSACIONES Y TEMEN DAR INFORMACIÓN


Su segundo apodo, el cual cobró popularidad en 2019, “el Patrón”, surgió debido al cobro de vacunas en fincas de Baralt y Trujillo, donde fija un precio de acuerdo con la cantidad de hectáreas de siembra y ganado. El pago se realiza en dólares.

 “El Cagón” o “el Patrón” es un delincuente sobre el que pesan al menos 10 solicitudes por homicidios, además de ser investigado por robos, apropiaciones indebidas y extorsiones. Las víctimas, en su mayoría, han sido comerciantes y obreros.

Los números de la muerte

El municipio Andrés Bello, uno de sus centros de operaciones, tiene rastros de la pugna entre bandas delictivas por el control de la zona. En el último informe presentado por el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), capítulo Trujillo, lo ubican entre uno de los 10 municipios más violentos del país.

En 2020 tuvo una tasa de 312,3 muertes violentas por cada 100.000 habitantes, mientras que en el estado Trujillo la tasa es de 37 muertes por cada 100.000 habitantes, según el organismo.  


UN EFECTIVO DE LA GUARDIA NACIONAL REVELÓ A EL PITAZO QUE HAY COMUNIDADES DE ZONAS RURALES DONDE SE RESGUARDA Y QUE LO PROTEGEN AL CONSIDERARLO UNA “BUENA PERSONA”


La mayoría de las muertes registradas, según el informe del OVV, son el resultado de resistencia a la autoridad, es decir, asesinatos ocurridos durante enfrentamientos de grupos delictivos, como la de “el Cagón” con organismos de seguridad y otros criminales. 

El municipio Baralt, zona de la Costa Oriental del Lago, según un informe del OVV, publicado en el año 2018, se identificó como uno de los municipios más violentos del estado Zulia y registró una tasa de homicidios de 73 por cada 100.000 habitantes. 

Desde 2019, los organismos de seguridad le siguen los pasos a Rivas García. En lo que va de 2021 han asesinado a dos de sus integrantes y han detenido al menos a 16 personas implicadas en sus delitos de extorsión, entre ellas Jackeline Coromoto Niño Valera, Norielis Ulloa, Selena Valera y Anabel Mora, vinculadas a Rivas. 

Organismos de seguridad aseguran que mantendrán operativos entre ambos estados para desarticular a la banda y detener, tanto a sus miembros, como a su líder Darwin Rivas. 

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