La organización da una alternativa de movilidad a quienes buscan en Santiago un nuevo hogar. El grupo apuesta por la inclusión, el transporte económico y ecológico

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Andar en bicicleta no es una forma habitual de transportarse en Caracas, pero quienes forman parte de la diáspora han conseguido en este sistema de transporte una alternativa económica en ciudades desarrolladas que buscan resistir a las malas políticas en el servicio.

A 7.590 kilómetros de Caracas está Santiago de Chile, capital de la República de Chile. En el año 2017 esa nación Suramérica recibió a 177 mil venezolanos y, en menos de seis meses del año 2018 otros 148 mil entraron por las fronteras de esa nación para sumar una población de casi 600 mil venezolanos en menos de tres años que están legalizados por migración de Chile.

Consciente de esa realidad migratoria, la organización Foco Migrante –que nació para crear, visibilizar, fortalecer y promover la vida comunitaria, migrante y ciclista en Chile– ha atendido entre sus beneficiados a la comunidad venezolana en Santiago. La misión de esta organización es diversa, no solo es generar cambios sociales, sino aportar mayor movilidad.

En los conocidos Galpones, ubicados en el centro santiaguino, funciona la organización, un espacio donde se reciben, almacenan y reparan bicicletas, para después encontrarles un dueño que utilice este medio de transporte para movilizarse a través de la ciudad. Están dentro de un liceo donde, como parte del trabajo comunitario, también dan clases de mecánica de bicicletas a jóvenes con algunos problemas de conducta.

Foco Migrante nació en el año 2016, y actualmente cuenta unas 265 bicicletas donadas en sus programas de atención para migrantes, y también a escuelas y comunidades.“Estamos organizando el trabajo comunitario que es muy importante hoy en día. La mayor causa de mortalidad infantil son los arrollamientos por auto, y eso tiene que cambiar a través de la educación vial. En eso estamos trabajando nosotros”, dijo Daniel Lanfranco, director ejecutivo.

Inclusión y movilidad

Lanfranco refiere que el Fondo Comunitario de Bicicletas Migrantes o Foco Migrante es una comunidad fundada para crear, visibilizar, fortalecer y promover la vida comunitaria y migrante en el país mediante la reparación y reciclaje de bicicletas que se entregan a los ciudadanos migrantes que viven en la ciudad. Esta gente necesita más que nadie un medio de transporte para desplazarse. Su misión final es crear conciencia sobre la compleja situación actual del medio ambiente.

“Toda persona tiene derecho a una bici, que no solo te da movilidad de transporte activo, que no contamina, sino que también ayuda a la salud de la persona que la usa y de toda la ciudad”, dijo al explicar que a su vez no saturan el transporte público.

Un grupo de amigos que ayudan

Foco Migrante surgió de un grupo de amigos que tuvieron la idea de crear un taller. Uno de ellos era mecánico. “Una amiga trabajaba para el departamento de extranjerías y dijo que nos enfocáramos en la población migrante que estaba llegando a Santiago. Yo fui migrante en Canadá y me pareció excelente idea. Aquí unimos migrantes, conservación intercultural y trabajo comunitario”, dijo.

Foco Migrante surge para darle un fin socio político al uso de la bicicleta. El objetivo de generar cambios sociales, formar redes, autonomía y movilidad.

Llevan casi tres años trabajando con migrantes. “Nuestra lista de espera está en su mayoría compuesta por venezolanos, diríamos que un 50% del listado es de venezolanos, lo que se explica muy bien por la situación que pasan hoy en día”, dijo Lanfranco. La lista también la integran ciudadanos de Haití, Holanda, Colombia.


Toda persona tiene derecho a una bici, que no solo te da movilidad de transporte activo, que no contamina, sino que también ayuda a la salud de la persona que la usa y de toda la ciudad

Daniel Lanfranco, director ejecutivo de Foco Migrante

Destaca que el venezolano migrante está mucho mejor preparado académicamente y emocionalmente para la migración que otros países, quizás con sistemas educativos menos desarrollados que Venezuela. “No es que otros no lo sean, pero en el venezolano es una constante venir preparados académicamente, con carreras, oficios y siempre saben cómo empezar de cero en este país”, dijo.

Detalla que un ciudadano formado en educación vial como ciclista es, al final, un buen conductor de vehículo, un peatón responsable y un buen usuario del transporte público.

No solo la figura del empoderamiento es determinante en la labor de Foco Migrante, crear redes de amigos y conocidos en un nuevo país es la segunda misión de estos jóvenes santiaguinos.

Para Lanfranco lo más importante es generar educación vial y mejorar la movilidad. “Cada uno de los que forman Foco Migrante son profesores en formación, pedagogos y tiene una experiencia dentro de sus ámbitos de la movilidad”. Forman parte de un colectivo llamado “Muévete”, que promueve los proyectos por una movilidad equitativa y sostenible dentro de Santiago de Chile. La meta es entregar 100 bicicletas cada año y ya han sobrepasado esta meta.

Empoderamiento femenino

Aun cuando la organización no es feminista, si señala Lanfranco que es inclusiva y busca el empoderamiento femenino. “Las mujeres son las que menos pedalean en Santiago, la idea es darle mayor autonomía y desplazamiento, además de ser un aporte de economía familiar”, destaca.

Durante el proceso de postulación y elección el hecho de ser mujer te da un punto adicional en la escogencia cuando se tabula los requisitos necesarios para ser beneficiado con el programa.

Foco no se define a si misma como feminista, pero si son una entidad inclusiva diversa y multicultural, que aboga por el empoderamiento de las mujeres migrantes. “Las mujeres han sido siempre desplazadas en el ciclismo, y es apenas ahora que se da la inclusión en ciertas competencias deportivas, por lo que a nivel de ciclismo urbano es igual de difícil”, destaca.

Vivir del reciclaje

Lanfranco precisa que la organización recibe por igual bicicletas usadas y nuevas a través de donaciones. Las usadas son reparadas y recicladas para donarlas a los migrantes que cada mes conforman los grupos de entre 10 y 20 personas que reciben bicicletas. “El problema no es que nos faltan bicicleta porque tenemos unas 90 ya en taller, solo nos faltan manos para trabajarlas y repararlas”, dijo.

En ese sentido dijo que requieren de recursos para poder pagar mayor mano de obra que permita reparar las bicicletas que están en los talleres.

¿Cómo obtener una bicicleta?

Foco Migrante también realiza talleres de mecánica y educación vial. En estos talleres obtienen algunos recursos monetarios para poder sustentar el proyecto de ayuda. Los cursos tienen un costo entre 10 mil y 15 mil pesos chilenos (entre 15 y 20 dólares) y con estos obtienen recursos para continuar la labor.

Su trabajo comprometido e incansable ha sido destacado y recientemente resultó ganador de YouthActionNet Chile.

La manera de ser beneficiado con una bicicleta es por medio de una postulación del aspirante y que consiste en llenar un formulario explicando para qué se necesita una bicicleta. En caso de que la Nicole se te solicite para trabajar o movilizarse al trabajo, las posibilidades de adquirir una es más alta. Si se es mujer, se suma un punto al total sin importar el tipo de solicitud.

Aunque no es excluyente, ser postulado por una comunidad, un empleo, algún colegio o liceo son aspectos positivos para el aspirante. Son estos factores los primeros que inician el proceso de la obtención de una bicicleta donada. Quienes deseen una bicicleta y quieran postularse pueden hacerlo a través de las redes sociales de la ONG.

En el formulario, el aspirante debe colocar estatura, edad, lugar de residencia; si tiene conocimiento de mecánica de bicicletas, educación vial o manejo de bicis.

Pasado este punto, Lanfranco pide paciencia. “Ahora tenemos 400 personas en la lista de espera. Una vez que organizamos los Cursos de Ciclismo Urbano para personas Adultas, lanzamos la información de cuando se van a dar, y enviamos la información a las 400 personas para llenar cupos”.

Los cursos normalmente se hacen los sábados por la mañana y duran tres sábados. Es requisito ir a las tres clases, para obtener la bicicleta. Hay cupos que están reservados para personas de mayor urgencia y esos se confirman aparte.

Las personas que estén interesadas en colaborar con este fondo comunitario pueden entregar sus donaciones en el taller ubicado en el Liceo Miguel de Cervantes, en el Barrio Yungay, Agustinas 2492, Santiago de Chile o bien pueden contactar con Foco Migrante a través de Facebook, o Instagram.

Testimonios en dos ruedas

Nerio García es un venezolano que tiene dos años viviendo en Santiago y reconoce el trabajo de Foco Migrante: “Tengo ahora un medio de transporte que me permite pasear los fines de semana e ir al trabajo en bici, ahorrándome parte del presupuesto. Ahora tengo un nicho de amigos en bicicleta y agradezco a los santiaguinos hacernos parte de ellos”.

“Uso la bici hasta para ir a comprar pan. A diferencia con Venezuela, aquí hay ciclovias en toda la ciudad y los conductores respetan estos espacios porque se fomenta la educación vial”, cuenta Nerio al detallar que el ingresó al grupo por postulación propia a través de la web de Foco Migrante.


Tengo ahora un medio de transporte que me permite pasear los fines de semana e ir al trabajo en bici, ahorrándome parte del presupuesto

Nerio García, venezolano en Santiago

Paola Ortiz, también venezolana, lleva tres años viviendo en Santiago: “Sin duda, en Venezuela jamás imaginé salir a pasear en una bicicleta, es más, ni sabía cómo montarla. Gracias a esta postulación tengo ahora algo nuevo que aportar a mi hoja de vida para los nietos”.

“Es bonito saber que hay personas que entregan tiempo y energía para realizar acciones directas que impactan positivamente nuestra realidad”, dijo Ana Cristina, colombiana con cuatro años viviendo en Santiago.

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