Desde 2011 a 2018 han ascendido en total 1.359 oficiales de alto rango en Venezuela; solo en 2018 se estrenaron como generales y almirantes 183 uniformados. Para este 2019, en razón de las protestas de inicios de año y de la presidencia interina de Juan Guaidó, se cree que el panorama será similar

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La imposición de presillas y caponas para ascender a los grados de general de división, general de brigada, vicealmirante y contralmirante de los cuatro componentes de la Fuerza Armada se convirtió en un acto donde prima la cantidad ante la calidad, como refieren especialistas consultados por El Pitazo. Desde 2011 a 2018 han ascendido 1.359 oficiales y los años con más nombres en las listas han coincidido con momentos clave en la política venezolana.

El artículo 331 de la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional (Lofan), reformada por el expresidente Hugo Chávez en cinco oportunidades, expone que “los ascensos se obtendrán por mérito, escalafón y plaza vacante. Son exclusivos de la Fuerza Armada y estarán regulados por la ley respectiva”. No habla de lealtad al jefe de Estado ni de manifestar adhesión al partido de gobierno.

El director del Foro Militar Venezolano y general en condición de retiro, Enrique Prieto Silva, detalla que desde la llegada al poder de Hugo Chávez se inició el plan de incrementar el número de generales y almirantes. “Es un error garrafal ascender a las promociones militares como si se tratara de educación primaria o de bachiller. No puede haber tantos hombres con la máxima jerarquía”. Explica que antes de 1998 por cada promoción había un máximo de 10 generales por generación, pero desde hace 20 años algunas han tenido hasta 60.

“Aquí hay más generales que soldados”, dice Prieto Silva. Según él, a los oficiales que no han sido asignados para presidir las Regiones de Defensa Integral (Redi), las Zonas de Defensa Integral (Zodi) y otros cargos prominentes, les toca realizar funciones de tenientes coroneles y hasta de capitanes. La presidenta de la ONG Control Ciudadano, Rocío San Miguel, contabiliza que hoy día hay de 1.000 a 1.200 oficiales de alto rango en servicio activo.

Con Maduro el número de generales ascendidos ha dependido de momentos políticos
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Las protestas y los ascensos con Maduro

El 5 de julio de 2018 Nicolás Maduro, 10 meses después de las protestas de 2017 que iniciaron en marzo y culminaron en agosto, ascendió a 183 oficiales de la Fuerza Armada a grados de almirantes y generales en una ceremonia en el Panteón Nacional de Caracas. El discurso inaugural del comandante general del Ejército, Jesús Suárez Chourio, se centró en la lealtad: “como soldados, leales siempre, traidores nunca, manteniendo nuestro juramento de defender la patria y sus instituciones hasta perder la vida si fuera necesario”.

En julio de 2017 la cantidad de nuevos generales y almirantes fue de 139, 44 funcionarios menos que en 2018. En 2016, luego de que Maduro concentrara su discurso del acto de promoción en el refuerzo de la unión cívico-militar con la meta de lograr la estabilidad económica y social del país, la cifra de ascendidos se estableció en 133, 28 de ellos a generales de división. Este número se traduce en que, en menos de dos años, se incrementó el número de oficiales de alto rango en 72%.


Aquí hay más generales que soldados

Enrique Prieto Silva, director del Foro Militar Venezolano y general en condición de retiro

En los años siguientes, la vara que medía el número de ascensos siguió dependiendo de los acontecimientos políticos registrados en el país. En 2015, cinco meses antes de las elecciones legislativas del 6 de diciembre de 2015 —ganadas por la oposición con un total de 7.707.422 votos, y que le dio una mayoría calificada de 112 diputados contra 55 del Partido Socialista Unido de Venezuela— fueron ascendidos a generales y almirantes 145 hombres.

En 2014 se hace evidente la premisa de que el número de ascensos aumentaba según lo requiriera la estabilidad de la presidencia. En uno de los años con más protestas en contra el gobierno de Maduro –que dejó un saldo de 43 asesinados, más de 486 heridos y 1.854 detenidos, de acuerdo con un informe de la Fiscalía General de la República– le impusieron presillas y caponas a 229 funcionarios; es decir, 40 hombres más que en 2013, cuando ascendieron a 189 efectivos.

Con Chávez la vara empezó a subir

El último acto de ascenso encabezado por el presidente Hugo Chávez fue en 2012 y estuvo compuesto por 147 nuevos generales (42 menos que en el primer año de Maduro). Para el momento, el titular de la cartera de Defensa era el general en jefe Henry Rangel Silva, quien alabó la decisión de su ascenso ante el personal militar: “Construye la patria grande, garantizando así la independencia de nuestro pueblo lograda hace 201 años por Bolívar con su Ejército”.

En 2011, Chávez, en compañía del ministro de Defensa, Carlos Mata Figueroa, estrenaron como generales a 164 efectivos; en esta cuenta se incluían 33 al rango de general de división: 12 por el Ejército, nueve de la Armada, cuatro de la Aviación y ocho de la Guardia Nacional. A este grupo se le dio como reconocimiento una réplica de la espada del Libertador Simón Bolívar.


Antes de 1998 por cada promoción había un máximo de 10 generales por generación, desde hace 20 años algunas han tenido hasta 60


Desde 1999 hasta 2010, el número de oficiales de alto rango se incrementó hasta llegar a lo que conocemos hoy día. Estas cifras y nombres no fueron localizados por El Pitazo, pues las listas no son públicas y no fueron filtradas a los medios de comunicación en su momento.

Cuatro años de Padrino y quizás más

En 2014, el general de división Vladimir Padrino López recibió el ascenso a general en jefe y fue nombrado ministro de la Defensa en sustitución de la almiranta Carmen Meléndez. El próximo 5 de julio cumple cinco años en el cargo y hay fuertes probabilidades de que sea ratificado, pero también suena para asumir el cargo el jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional (Ceofan), almirante en jefe Remigio Ceballos Ichaso.

De acuerdo con Rocío San Miguel han sido varios los nombres que, desde el mes de junio, se han colado sobre quién dirigirá la cartera de Defensa en lo que resta de 2019; entre ellos, el propio presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello Rondón. Pero la influencia en sus subalternos, el nivel de convulsión y fractura de la Fuerza Armada y su actuación en la intentona del pasado 30 de abril, día en que se desligó de los conspiradores al escribir en su cuenta personal de Twitter: “No nos subestimen haciendo propuestas engañosas”, le da al actual jefe de la FAN los papeles para seguir en el cargo.

En Venezuela hay actualmente más de 1.200 generales, de acuerdo con la directora de la ONG Control Ciudadano | Cortesía

Es de recordar que Padrino da sus primeros pasos como hombre fuerte en la política venezolana en 2002, año en que estalló la crisis política y militar de abril, y terminó con un golpe de Estado que derrocó a Hugo Chávez de la Presidencia de la República por 48 horas. Su batallón no se unió a los militares que desobedecieron y se levantaron contra el expresidente. Este comportamiento le hizo ganar la confianza del líder venezolano, al punto de que recibió una condecoración dos semanas después del 11 de abril.

Desde la fecha ascendió al rango superior en los plazos correspondientes y fue escogido para presidir unidades con alto poder de fuego. Entre ellas, la 93 Brigada de Caribes de Barinas, que agrupa a tropas de élite que antes recibían el nombre de Cazadores, y es considerada dentro del mundo militar como una de las más cotizadas.

Padrino López llegó al rango de general de división en 2010 y a mayor general en 2012; en esa fecha también fue designado segundo comandante del Ejército y jefe del Estado Mayor de este componente de la FAN.

Con él, se hizo costumbre el uso de arengas partidistas en paradas militares. El 5 de julio de 2012 fue el encargado de ser el jefe y dar el discurso inaugural. “Se hacen presentes en la avenida Monumental de Los Próceres 10.890 patriotas, bolivarianos, socialistas, antiimperialistas, revolucionarios, adiestrados y equipados para asumir el sagrado deber de la defensa de la Nación”, dijo. Sus palabras causaron revuelo en la opinión pública y hubo ciudadanos que señalaron que el oficial violó el artículo 328 de la Constitución que declara a la Fuerza Armada Nacional como una institución al servicio de la nación y no de parcialidad política alguna.

Antes de llegar a ser el hombre con más liderazgo entre los militares tuvo a su cargo la comandancia del Comando Estratégico Operacional. Esta jefatura la presidió desde el 5 de julio de 2013 a la misma fecha de 2014. Padrino también ha integrado otras instancias, como el Estado Mayor Eléctrico ­y la Comisión Presidencial para Investigar las Asignaciones de Divisas.

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