El financiamiento de los deportistas es uno de los principales problemas en varias federaciones, sobre todo en los deportes de combate y atletismo, en los que hay más oportunidades de clasificar a las próximas olimpiadas

Viajes a competencias suspendidos a última hora, falta de equipos necesarios porque el presupuesto no alcanza y viáticos insuficientes para asistir a torneos internacionales figuran entre las diversas limitaciones económicas que afectan a los atletas venezolanos en, al menos, siete federaciones deportivas (karate do, judo, taekwondo, boxeo, atletismo, lucha y esgrima) que cuentan con altas probabilidades de clasificar a los Juegos Olímpicos Tokio 2020.

En el taekwondo, la selección venezolana no pudo asistir a 25 torneos importantes en 2019. “Cuando faltaba una semana nos llamaban para decirnos que no había plata para viajar”, dice el medallista panamericano Yohandri Orozco, candidato fuerte en la disciplina coreana para competir en las olimpíadas de Japón.

Pocos atletas como Antonio Díaz, Yulimar Rojas, Daniel Dhers, Robeilys Peinado, Yoel Finol y Rubén Limardo cuentan con solvencia económica para cubrir sus demandas deportivas, además de recibir ayudas del Ministerio del Poder Popular para la Juventud, Deporte y Recreación en lo que respecta a boletos de avión y algunos viáticos en una que otra competencia.

En cuanto a Rojas y Peinado una fuente del atletismo expresa: “Ambas compiten en la Liga Diamante y, gracias a los premios en metálico que han ganado, pueden cubrir su propia logística, mientras les llegan las ayudas asignadas por el ministerio”.

Mientras Antonio Díaz (karate do) y Daniel Dhers (ciclismo BMX) explican que ambos han pagado de su bolsillo entrenamientos, viajes, equipos y demás, contando en algunas ocasiones con el apoyo de empresas privadas.

Se necesitan 20 millones de euros

El apoyo del Ministerio de Juventud, Deporte y Recreación no ha cubierto las expectativas.

Aunque el ministro Pedro Infante declaró a principios de diciembre que “se han cumplido con el 99% de las metras trazadas para Tokio 2020”, en las federaciones se dice lo contrario, pues los recursos no han alcanzado para cubrir la demanda de competencias y eventos, ni compra de equipos.

Hay que recordar lo ocurrido con la nadadora de aguas abiertas Paola Pérez durante los Panamericanos de Lima, a quien no se le entregó el traje de neopreno exigido para su prueba y por lo cual no rindió como esperaba. Un video que subió a la red Instagram, en el que lamenta su resultado, se hizo fue viral. En el post mostró el botón de la camisa.

En octubre de este año el ministro declaró que se requerían 20 millones de euros para cubrir la ruta olímpica a Tokio. Dos meses antes, en agosto, dijo que estos recursos estaban garantizados.

En diciembre habló de haber cumplido en un 99% las metas para llegar a Tokio 2020, pero solo se limitó a precisar –para explicar los objetivos cumplidos- que se fortalecían las relaciones con China en materia de capacitación de entrenadores y atletas, además de prometer estar pendiente de los torneos clasificatorios restantes y de la logística demandada por los atletas.

Los karatekas venezolanos Antonio Díaz y Andrés Madera, aún pelean su clasificación a Tokio 2020 | Cortesía

La distribución de los 20 millones de euros no ha sido explicada aún, y solo se citó con respecto a esta cifra las dificultades para ejecutar ese presupuesto en los países donde los venezolanos necesitan entrenar y competir, debido al tema de las sanciones económicas.

En el caso del Comité Olímpico Venezolano (COV), representante en el país del Comité Olímpico Internacional (COI), la ayuda de este ente ha aliviado la carga.

El Comité de Solidaridad Olímpica del COI, creado para asistir a todos los comités nacionales, permite al COV ayudar a varios competidores a subsanar gastos menores (equipos, suplementos vitamínicos, alimentación…), mediante los Programas de Solidaridad Olímpica.

Estos programas consisten en ayudas económicas que financia el mismo comité de solidaridad con recursos propios.

En líneas generales, deportistas y entrenadores rasguñan de un lado y del otro para obtener parte del financiamiento que necesitan para viajar y competir.

El panorama general puertas adentro en las federaciones, es que los atletas no reciben el apoyo económico debido.

Foto tabla Venezuela en juegos olímpicos

Sobrevivir y entrenar

“Hay deportistas lavando autos en Estados Unidos, otros trabajando en clubes en Europa o también ejerciendo de entrenadores, para cobrar y poder mantenerse. Por ser atletas el gobierno de Maduro no les envía nada. No es bueno poner sus nombres, y aunque es verdad y ellos lo saben, es necesario respetar el anonimato que exigen”, cuenta una fuente conectada a la federación de atletismo.

Algunos atletas y personal ligado a los entes federativos cuentan que el aporte para la preparación y las competencias, por parte del ente que preside Pedro Infante, ha sido mínimo.

Fuentes de diversas federaciones, como atletismo, voleibol, natación y karate, aseguran que muchos atletas se ganan la vida como instructores en sus áreas, tanto a nivel de clubes como con clases privadas. De esas actividades sale el dinero que invierten en los eventos y campeonatos a los que asisten.

Por ejemplo, Paola Pérez es entrenadora de natación en Chile, mientras que el karateka Andrés Madera es entrenador privado en Estados Unidos.

“El presupuesto que maneja el ministerio no es real, no es ajustado a la verdad. Hay atletas como Díaz y Madera, de karate, que deben viajar dos veces al mes a veces. Sí han recibido apoyo del ministerio pero eso no alcanza, por lo que deben costear esas salidas de sus bolsillos”, explica un enlace entre Min-Deporte y la federación de karate.

La federación de judo es una de las pocas que ha procurado dar apoyo directo a sus atletas | Cortesía

También es conocida la posición del campeón sudamericano de salto de altura, Eure Yánez, quien desde 2018 vive en España luego de haber sido fichado con el club FC Barcelona Atletismo. El año pasado el atleta reclamaba por el mal estado de las instalaciones en el estadio Brígido Iriarte y, al mismo tiempo, exhortaba al Instituto Nacional de Deportes a cumplir su palabra.

“Hoy estoy en España, al igual que el año pasado, con recursos propios. Esperando por el Instituto Nacional de Deportes para que nos reintegre el dinero que gastamos el año pasado. Gracias a Dios en España he conseguido el apoyo que allá no tengo”, denunció el joven en 2018.

Por último, también cuenta el apoyo ofrecido por entrenadores como Mauro Hernández y Yeivic Jiménez (voleibol), o Ruperto Gascón (esgrima), o la presidenta de Fevejudo, Katiuska Santaella, quienes han financiado de su peculio personal la preparación, no solo de sus atletas directos sino de otros compañeros.

Este respaldo, incondicional, ha sido aplaudido y reconocido por los jóvenes deportistas venezolanos de alto rendimiento.

¿Qué tan útil fue esta publicación?

DÉJANOS TU COMENTARIO