Para pensionados, jubilados y algunos trabajadores públicos, el precio del pernil (Bs. 5.900.000) supera con creces su remuneración mensual, que solo les permite comprar el 0,72% de la canasta alimentaria. En total, la cena navideña para una familia de cinco miembros asciende a $64,36

El plato navideño es una de las más importantes tradiciones de las familias venezolanas. Hallacas, pernil, ensalada de gallina y pan de jamón acaparan el protagonismo en las mesas durante festividades decembrinas, aunque para la mayoría de los venezolanos se trata de un menú cada vez menos accesible debido a sus depreciados ingresos.

Aunque la flexibilización de restricciones por el COVID-19 en diciembre sirvió para reactivar a sectores comerciales afectados por la cuarentena, a los consumidores les tocó enfrentar un panorama de precios de alimentos cada vez más ajustados a la “dolarización de facto” que superan con creces el ingreso mínimo legal o al menos el reciente incremento de la escala salarial del sector público (Bs. 1.200.000).

Según cálculos realizados por El Pitazo, una familia de cinco miembros requiere para cubrir el plato de fin de año de al menos Bs. 68.800.000 ($64,36 al tipo de cambio establecido por el Banco Central de Venezuela el 22 de diciembre), es decir, 57 salarios mínimos. 


Realmente no tengo nada planeado para hacer el 24 (de diciembre). Es solo preguntar en cada local y darse cuenta de que la plata no alcanza para nada. Lo poco que pude ahorrar para fin de año lo gasté en ropa para mis hijos y algún juguete, ni hablar de la comida diaria

Jessica Hernández

En concreto, el presupuesto para hacer las hallacas es aún más reducido para cerca de siete millones de trabajadores públicos y pensionados que devengan el salario mínimo, con el que solo se compra el 0,72% de la canasta alimentaria. Solo para comprar proteínas fundamentales como el pollo (Bs 2.550.000 por kg), carne para hallaca (Bs 4.400.000 por kg) y el pernil (Bs. 5.900.000 por kg) se necesitan más de $12 al cambio oficial. 

Otros ingredientes del plato navideño, como el kilo de alcaparras, exhiben precios superiores a los dos salarios mínimos, mientras que los kilos de uvas pasas y aceitunas se cotizan en Bs 3.900.000 y Bs 2.390.000, respectivamente, en el mercado municipal de Quinta Crespo, al oeste de Caracas.

“Realmente no tengo nada planeado para hacer el 24 (de diciembre). Es solo preguntar en cada local y darse cuenta de que la plata no alcanza para nada. Lo poco que pude ahorrar para fin de año lo gasté en ropa para mis hijos y algún juguete, ni hablar de la comida diaria, pero suelo resolver haciendo manicura a domicilio por mi casa. Apenas son de cinco a ocho dólares por clienta, pero me ayuda a completar con mi sueldo”, cuenta Jessica Hernández, de 40 años, quien vive en la parroquia Petare y trabaja para una aseguradora en Caracas. 


EN EL 2019, UN PAN DE JAMÓN COSTABA BS 350.000, LO QUE IMPLICA UN SALTO DE 2.757,14% EN SU PRECIO


David Camacho, por su parte, asume que no podrá cumplir con la tradicional preparación de hallacas en su casa. Ya no cuenta con el músculo financiero de años anteriores. Sin embargo, con lo poco que ha recibido de familiares en Colombia (cerca de $30) prefiere optar por comprar algunas hallacas por encargo, cuyo valor oscila entre uno y tres dólares por unidad. Datos de la firma Ecoanalítica reflejan que para este año se espera recibir $1.500.000.000 por concepto de remesas, con lo cual se proyecta una caída del 57,14% de esta fuente de ingresos para fines de 2020, como consecuencia de la pandemia del coronavirus.

El pan de jamón, a su vez, es posible encontrarlo en los mostradores de panaderías y supermercados, pero a precios que ponen contra las cuerdas el ingreso familiar. El Pitazo visitó tres panaderías de la capital venezolana, en las que el precio del típico pan se encuentra marcado entre $8 y $10, aunque su equivalente en bolívares varía en función de si emplean la tasa del BCV o el dólar paralelo. En cadenas de supermercados como Excelsior Gama se ofertan en diversos tamaños que van desde los Bs. 4.000.000 hasta los Bs. 6.200.000. 

En el año 2019, un pan de jamón costaba Bs 350.000, lo que implica un salto de 2.757,14% en su precio en un año, de acuerdo con datos del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM). 

Ensalada de gallina por las nubes

Los precios de la ensalada de gallina tampoco escapan de la espiral inflacionaria en la que está sumido el país desde hace tres años. Con una remuneración de Bs 1.200.000, jubilados y pensionados apenas podrían comprar un kilo de papas (Bs. 900.000). El resto de los ingredientes se encuentran con los siguientes precios en mercados municipales y supermercados: zanahoria entre Bs. 1.200.000 y Bs. 1.500.000 por kilo; cebolla en Bs. 2.600.000 por kilo; lata de guisantes (240 gr) en Bs. 5.400.000; mayonesa (400 gr) en Bs. 3.084.000 y el kilo de gallina en Bs. 2.800.000. En total, para preparar esta ensalada para cinco personas se necesitarían Bs 14.700.000, según los cálculos de El Pitazo.

Aún así, en caso de querer acompañar el menú decembrino con una bebida alcohólica, la botella de vino más económica no baja de los seis dólares en licorerías, equivalentes a casi cinco salarios mínimos, un lujo que no puede darse la mayoría de la población. Una situación similar se presenta con el panetone, que se vende entre Bs. 2.500.000 y Bs. 5.800.000 en automercados de Caracas. 

Otros productos tradicionales, como las uvas, o licores como el ron y el whisky, pasaron a ser sinónimos de opulencia por sus elevados precios. En el caso de la fruta clásica decembrina, esta se comercializa en $12 por kilo, mientras que las bebidas alcohólicas exhiben precios de Bs 5.000.000, que, según la marca, pueden exceder los Bs. 10.000.000.

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