Familia, sociedad y Estado: sinergia necesaria para una lactancia materna exitosa

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“La lactancia materna es un esfuerzo colectivo”, asegura la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (Waba, por sus siglas en inglés). Este año el objetivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna es lograr que todos los factores que influyen en esta práctica converjan para impulsar su éxito. En Venezuela, la crisis y la incoherencia en las políticas públicas impiden el cumplimiento de la normativa legal existente sobre este derecho

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El lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2019 es “Empoderémonos, hagamos posible la lactancia”. El objetivo principal que este año busca la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (Waba, por sus siglas en inglés), organizadora de esta celebración anual, es lograr la construcción de un ambiente de apoyo para empoderar a madres, padres, familias y sociedad en general a fin de garantizar este derecho. Sin embargo, en Venezuela no están dadas las condiciones para que ese ambiente de apoyo exista.

La emigración forzada está dejando atrás a miles de niños sin teta. Así lo asegura Susana Raffalli, nutricionista especializada en seguridad alimentaria. Además, la crisis nacional dificulta la existencia de condiciones básicas en el país para una lactancia materna exitosa. En su lugar, la desnutrición de madres y niños va en aumento.

Si bien Venezuela cuenta con un marco jurídico amplio en materia de promoción y protección de la lactancia materna, el gobierno no está desarrollando políticas públicas que permitan el cumplimiento de esas normativas, muchas de las cuales son violadas por el propio Estado.

“No hay ambiente de amor, tranquilidad y armonía. No están dadas las condiciones en Venezuela, ni políticas, ni económicas ni sociales, ni afectivas para que las mujeres protegidas por la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna encuentren un ambiente propicio, cómodo, seguro para dar lactancia con tranquilidad”, lamenta Raffalli.


El propio gobierno es el principal violador de la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna. En las cajas Clap viene leche que no es apta para el consumo humano

Susana Raffalli, nutricionista

27 años promoviendo la lactancia materna en el mundo

La Semana Mundial de la Lactancia Materna (Smlm) se celebra entre el 1 y el 7 de agosto desde el año 1992; coincide con la fecha en que se firmó la Declaración de Innocenti, el primero de agosto de 1990. Dicha declaración, formulada por altos cargos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés), se impulsó con el fin de proteger, promover y apoyar la lactancia materna en todo el mundo.

Este año la WABA apuesta por la protección social parental equitativa en función del género como base para el éxito de la lactancia materna. “El empoderamiento de las madres y los padres y el garantizar sus derechos necesita una defensa activa de las políticas, legislaciones, lugares de trabajo que apoyan la maternidad y la paternidad, y normas sociales equitativas relacionadas con el género”, asegura esta organización.

Fortalezas y debilidades en Venezuela

Venezuela es uno de los pocos países de la región que cuenta con un marco jurídico que promueve y protege la lactancia materna ampliamente. Así lo constató Unicef en un informe titulado “Análisis de la situación sobre la práctica de la lactancia materna en los servicios de maternidad en Venezuela”, publicado en 2015.

Desde la década de 1990, Venezuela ha tenido este importante asunto dentro de sus políticas públicas. El 31 de diciembre de 1992 se promulgó, mediante decreto presidencial, la creación de la Comisión Nacional de Lactancia Materna (Conalama), con carácter permanente y conformada por profesionales y expertos en el tema de distintas organizaciones e instituciones. El objetivo de la Conalama era asesorar al ejecutivo nacional en la formulación y coordinación de un programa nacional de promoción de la lactancia materna.

Un año más tarde, en 1993, se da inicio en el país a la certificación de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (Ihan), presentada en 1991 por la OMS y Unicef y renovada en 2009. Se trata de una estrategia conformada por 10 pasos que promueven el establecimiento de un ambiente propicio en los hospitales y maternidades para el inicio de la lactancia materna. Dichos pasos fueron determinados en la Declaración Conjunta por la Promoción, Protección y Apoyo de la Lactancia Natural, firmada por la OMS y Unicef en 1989.

“En nueve años fueron acreditados en total 19 establecimientos de salud y desde 2004, con la última acreditación en el Materno Infantil Dr. Pastor Oropeza (Caricuao, Distrito Capital) se detiene el desarrollo de esta estrategia, y no se continuó el seguimiento con los hospitales ya acreditados”, afirma Unicef Venezuela en el referido informe de 2015. El primer centro de salud en ser acreditado con la certificación de la Ihan fue el Hospital Central de Maracay, en 1993.

En cuanto al Programa Nacional de Lactancia Materna que surgió del trabajo de la Conalama, Unicef Venezuela señala que el Ministerio de Salud se había propuesto ampliarlo y denominarlo Programa Nacional de Lactancia Materna, Alimentación de la Madre y del Niño Pequeño y el Niña Pequeña. Sin embargo, actualmente no hay registro de dicho programa.

Legislación contra realidad

En 2007 fue aprobada la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna en Venezuela, una legislación modelo para el mundo en este tema. Ocho años más tarde se crea la Coordinación Nacional de Amamantamiento y Alimentación Complementaria, adscrita a la subdirección del Ministerio de Seguridad y Soberanía Alimentaria y Nutricional, cuya vigencia se mantiene, según informa en su sitio web el Instituto Nacional de Nutrición (INN).


El aumento de la desnutrición en madres lactantes es otro obstáculo para la continuidad de la lactancia materna


Además de la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna, que fue reforzada en 2017 por el Tribunal Supremo de Justicia a través de una sentencia, en Venezuela la lactancia materna está consagrada como derecho humano de la niñez y derecho de la mujer en varias leyes y normativas, entre ellas la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna); la Ley para la Protección de las Familias, la Maternidad y la Paternidad y la Ley Orgánica del Trabajo, de los Trabajadores y las Trabajadoras (Lottt). 

En la Lottt, el permiso postnatal de la madre se amplió de 12 a 20 semanas laborales, con el fin de garantizar la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé. Además, en dicha ley se contempla el derecho a descansos diarios para la madre trabajadora lactante durante los dos primeros años de vida de sus hijos. La Lottt también insta a que los lugares de trabajo cuenten con centros de educación inicial que incluyan salas de lactancia.

Aunados a la normativa legal existente, el gobierno nacional ha anunciado el desarrollo de planes y programas para fortalecer la promoción y protección de la lactancia materna. En el segundo Plan de Desarrollo Económico Social de la Nación se señala el objetivo de incrementar la práctica de la Lactancia Materna Exclusiva (LME) en 70% para este año 2019. 

El 18 de julio de este año, en cadena presidencial, Nicolás Maduro anunció el inicio de un Plan Especial de Asistencia Nutricional para atender a las mujeres en proceso de gestación y en periodo de lactancia, inserto dentro del Estado Mayor especial para fortalecer el Plan Parto Humanizado, cuya creación fue anunciada por el mandatario ese mismo día.

“Lo que hay es un aumento de niños dejados atrás sin teta”

En agosto del año pasado la ministra para la Mujer y la Igualdad de Género, Caryl Bertho, afirmó que, según cifras del INN, 64% de las madres venezolanas amamantaban en 2017. El Pitazo no halló esa cifra anunciada por Bertho. En el portal web del INN no hay estadísticas sobre lactancia materna.

La nutricionista Susana Raffalli afirma desconocer las cifras que la ministra Caryl Bertho anunció en 2018. “El registro que nosotros tenemos en nuestras jornadas parroquiales, aunque no llevamos lactancia materna directamente como área de monitoreo, es el aumento estrepitoso de niños que vienen en brazos que no son los de su mamá, porque su mamá emigró para enviarles dinero. Lo que hay es un aumento de los niños dejados atrás sin teta, sin madre y sin su alimentación”, asegura quien forma parte del equipo de Cáritas Venezuela.

Raffalli lamenta que en la práctica las condiciones actuales del país impidan el desarrollo de una lactancia materna exitosa. “Tenemos la normatividad y la prioridad política, pero faltan dos cosas importantes: generar el ambiente propicio para que se concreten y políticas públicas coherentes con las leyes”, asegura quien celebra que la lactancia materna esté en la agenda presidencial.

La nutricionista también señala que actualmente en la práctica no sea posible cumplir con las leyes que protegen la lactancia materna. “Muchas madres deben tener más de un trabajo para poder ganar el dinero que les permita cubrir sus necesidades básicas, sin que eso sea suficiente la mayoría de las veces. En ese contexto, el disfrute del permiso postnatal que establece la Lottt no es posible”, asegura.


La emigración forzada está dejando atrás a miles de niños sin teta


El aumento de la desnutrición en madres lactantes es otro obstáculo para la continuidad de la lactancia materna. Si bien la leche materna sigue siendo de calidad aunque la mamá esté desnutrida, esto ocurre a costa de las reservas de su cuerpo, aumentando su desnutrición y agotando sus fuerzas. “¿Cómo le dices tú a una mamá que lleva días sin comer que amamantar es bello?”, cuestiona Raffalli.

Códigos violados

En Venezuela el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna (Cicslm) tiene rango de ley desde el año 2007, de acuerdo con el Centro Internacional de Documentación del Código (ICDC-IBFAN), asegura Unicef Venezuela en su informe sobre la situación de la lactancia materna publicado en 2015.

Dicho Código establece los parámetros para la comercialización y distribución de fórmulas lácteas, leche entera de vaca y leches modificadas para niños y niñas. En el capítulo tres de la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna en Venezuela “se definen los tipos, formas y contenidos de las etiquetas, de los envases en los que se comercializan fórmulas lácteas, alimentos complementarios y artículos dirigidos a los lactantes”.


La crisis nacional dificulta la existencia de condiciones básicas en el país para una lactancia materna exitosa. En su lugar, la desnutrición de madres y niños va en aumento

Susana Raffalli, nutricionista

Al respecto, Susana Raffalli trae a colación la leche en polvo que traen las cajas de alimentos que distribuyen los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap). Si bien no son fórmulas lácteas para niños menores de un año de edad, su calificación como leche entera está incluida dentro de la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna. Las leches que viene en las cajas Clap deberían tener el control de calidad que estipula esta legislación y no es así.

Una investigación del medio de comunicación Armando.info demostró que las leches en polvo distribuida en las cajas Clap no son de calidad; incluso, son perjudiciales para el consumo humano. Estas leches son importadas de México, país que recientemente sancionó a las empresas que comercializaron productos de baja calidad y con sobreprecio mediante contratos con el gobierno venezolano para este programa.

“El propio gobierno es el principal violador de la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna y del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, que prohíbe la comercialización de productos lácteos que desincentiven la lactancia. En las cajas Clap viene leche que no es apta para el consumo humano”, enfatiza Raffalli.

En resumen, el objetivo central de la Smlm 2019 no puede ser cumplido en el actual contexto nacional. Aunque la normativa legal es amplia y contundente en la defensa del derecho de madres y niños a la lactancia materna, la realidad del país y el desarrollo de políticas públicas contrarias a lo que establece la legislación en esta materia impiden su cumplimiento.

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