Aunque la mayoría de las transacciones de los venezolanos ya se realizan por medios electrónicos, economistas consultados por El Pitazo sostienen que la promesa de Nicolás Maduro de avanzar hacia un “sistema de pagos 100% digital” resulta inviable, en parte, por la deficiencia en la prestación de servicios como Internet y energía eléctrica, y además, porque implica ajustar la plataforma tecnológica bancaria para que resista la nueva demanda digital

Marta Contreras sale de su casa en Catia, al oeste de Caracas. Son las 7:00 am y se dirige a la estación del Metro de plaza Sucre. Lleva consigo una bolsa con chocolatinas y galletas, además de un cartón maltrecho en el que exhibe sus productos. Se baja en Sabana Grande, donde se prepara para iniciar su jornada laboral en el transitado bulevar de la zona. 

A sus 43 años, recorre el bulevar promocionando su mercancía a un dólar por cada golosina. “Aquí ya solo se habla de dólares”, cuenta mientras recorre las aceras del lugar. En un día puede ganar hasta cinco dólares, casi el doble de lo que devenga un profesor en una universidad pública en un mes. 

No es solo la actividad informal de Marta. Cientos de tiendas, comercios y supermercados han adoptado el marcaje de precios en dólares, impensado hasta hace pocos años, debido al proceso desordenado que tomó la economía venezolana y que relegó al bolívar a un papel secundario. Mientras tanto, el ecosistema multimoneda, como consecuencia de 7 años consecutivos de recesión económica y 38 meses en hiperinflación, es ya una realidad. 


En el ámbito de la actual hiperinflación, no sé si la gente se adapte a trasladar sus dólares a la banca, pero a la hora de recibir un pago, este sea en bolívares. Estos aspectos limitarían que el Gobierno cumpla ese plan tan ambicioso que es digitalizar la economía

Luis Arturo Bárcenas, economista senior de la firma Ecoanalítica

En un giro de pragmatismo político, Nicolás Maduro y su gobierno, otrora críticos de la “moneda del imperio”, han reconocido la “válvula de escape” que representa la dolarización para reactivar el aparato productivo nacional. El propio líder socialista anunció el 12 de enero, durante un mensaje ante su parlamento recién instalado, que el país avanzaría hacia un “sistema de pagos 100% digital”, incluyendo sectores como el transporte público. La propuesta, aunque con varios obstáculos en el camino, supone la muerte del bolívar como moneda física, mientras gana terreno la influencia del dólar dentro del sistema financiero. 

“El colapso del consumo privado hubiese sido mayor si no se hubiese instaurado el dólar como medio de pago, aún con la gran desigualdad que ha generado”, dijo Luis Arturo Bárcenas, economista senior de la firma Ecoanalítica, en conversación con El Pitazo.

Bolívar pulverizado

Para Jesús Casique, economista y director de la firma Capital Market Finance, los problemas monetarios del país se pueden resumir en que hoy en día el bolívar ha perdido las tres facultades básicas de una moneda: 

1.Ser reserva de valor. 

2.Ser un medio de pago. 

3.Usarse como unidad de cuenta.

Según Bárcenas, esto es fundamental, pues «el valor de una moneda depende de la confianza de los agentes económicos que la emiten».

Aaron Olmos, economista y experto en criptoactivos, aseguró que el país llegó a este escenario debido a un compendio de “malas políticas monetarias, cambiarias y fiscales”, que ocasionó una caída del Producto Interno Bruto (PIB) venezolano de 79,4% entre 2013 y 2020, de acuerdo con cálculos de Ecoanalítica. “Al final, con la ausencia de coordinación macroeconómica y autonomía de los poderes públicos, tienes un problema que era previsible: han desaparecido prácticamente el bolívar”, explicó a El Pitazo.

De acuerdo con las últimas mediciones de Ecoanalítica, dos tercios de las transacciones comerciales en el país se realizan en divisas. En la Venezuela multimoneda prevalece el uso del dólar. Aún así euros, en zonas fronterizas los pesos colombianos (estados Zulia y Táchira), los reales brasileños (estado Bolívar) y, en menor rango, algunas criptomonedas circulan abiertamente entre los venezolanos que huyen de su propia moneda, pues solo en 2020 perdió más del 95% de su valor, según estimaciones de Consecomercio. 


Al final, con la ausencia de coordinación macroeconómica y autonomía de los poderes públicos, tienes un problema que era previsible: han desaparecido prácticamente el bolívar

Aaron Olmos, economista y experto en criptoactivos

Casique dijo a El Pitazo que todavía hay un grueso de la población que no tiene acceso a ingresos en dólares y que permanece amarrada a pagos “pulverizados en bolívares” y a subsidios del Estado. “Es lo adverso de que muchos venezolanos no perciban divisas, con la creciente dolarización desordenada y desigual: que tenemos un país con una economía totalmente asimétrica”, señaló. 

Digitalización vs hiperinflación

Los expertos coinciden en que del mismo modo que digitalizar la economía significa disminuir costos de impresión y transporte de billetes y monedas, también servirá de poco para frenar la depreciación que persigue al bolívar y el fenómeno hiperinflacionario. Los datos más recientes del Observatorio Venezolano de Finanzas, una oficina de análisis económico creada por la Asamblea Nacional de Juan Guaidó, apuntan que la inflación del país cerró el año pasado en 3.713%. Aunque menor que la de 2019 (7.374%), sigue siendo la más alta del mundo.

En opinión de Casique, antes de una digitalización, primero debe detenerse el financiamiento del déficit fiscal a través de la emisión de moneda, una fórmula que ha alimentado la inflación en los últimos años. “Si en este mes (enero 2021) supera el 50%, tendríamos que esperar hasta enero de 2022 para determinar cuándo saldremos de este flagelo”, advirtió Casique. 

A juicio de Casique, lo más probable es que el Ejecutivo ceda ante la inmanejable cantidad de ceros en los procesos contables, y dé luz verde a una nueva reconversión monetaria a más tardar el primer semestre de 2022, la tercera en 14 años. 

Sin infraestructura suficiente

A pesar de este escenario, el experto en finanzas reconoció que ante los problemas por la disponibilidad de efectivo, es necesario digitalizar los medios de pago. Actualmente, el papel moneda equivale a solo 2,2% de la liquidez monetaria. En países como Colombia y México, la cifra llega hasta el 12% y 8%, respectivamente. Por ello, Casique sugirió que esta medida implica para la banca una fuerte inversión en infraestructura tecnológica con elevados costos fijos, mientras que la población estará obligada a contar con un acceso masivo de dispositivos inteligentes. “El problema es que no todos los venezolanos están bancarizados”, agregó. 

Olmos, a su vez, considera que en las actuales condiciones del país, la digitalización que propone Miraflores resulta poco viable. En primer lugar, debido a las fallas propias del sistema eléctrico nacional que harían que cualquier plataforma funcionara con intermitencia. El Comité de Afectados por los Apagones reportó que solo el año pasado hubo más de 157.000 apagones en todo el país. “Luego está el tema de la conexión a Internet”, indica Olmos. Según un estudio del Speedtest Global Index, Venezuela ocupa el puesto 157 entre 176 países evaluados sobre conectividad digital, con un promedio de 11,87 mbps (megabits por segundo). “Esa cantidad sigue siendo insuficiente para la demanda que tendría la economía cuando todas las actividades de intercambio migren a lo digital”, explicó el experto. 

A pesar de que existe una tendencia global de supresión del efectivo, Venezuela llegó a este proceso más por necesidad que por innovación. “Lo cierto es que los venezolanos ya realizan sus pagos por métodos como ‘pago móvil’ o transferencias bancarias”, dijo Olmos.


Si la inflación de este mes (enero 2021) supera el 50%, tendríamos que esperar hasta enero de 2022 para determinar cuándo saldremos de este flagelo


Jesús Casique, economista y director de la firma Ecoanalítica

Por esta razón, Bárcenas aseveró que así se digitalice por completo la economía, aún existirán personas que recibirán pagos en bolívares, a merced de la devaluación en la medida que no sean intercambiados de inmediato por otro activo que preserve su valor. 

Dolarización irreversible

En cuanto a la autorización de Maduro de cuentas bancarias en dólares, Casique afirmó que no es algo novedoso. “Es parte de un proceso irreversible hasta el punto de que ya vamos hacia una dolarización financiera”. Instituciones como el Banco del Tesoro y el Banco Nacional de Crédito ya ofrecen tarjetas de débito en dólares. De momento, las cuentas dolarizadas se han segmentado entre empresas que facturan grandes cantidades de dinero, pero las restricciones en el manejo de estos productos desincentivan a potenciales clientes, reseñó un artículo de BBC Mundo

Es por ello “que uno de los objetivos de la banca para 2021 es lograr la aprobación de transferencias interbancarias en dólares”, dijo el director de Capital Market Finance. 

Pero Bárcenas señala que todavía hay que considerar el interés del venezolano en mantener sus operaciones con divisas en efectivo, incluso con los costos que conlleva el rechazo de billetes deteriorados y la escasez de circulante de baja denominación. 

“En el ámbito de la actual hiperinflación, no sé si la gente se adapte a trasladar sus dólares a la banca, pero a la hora de recibir un pago, este sea en bolívares. Estos aspectos limitarían que el Gobierno cumpla ese plan tan ambicioso que es digitalizar la economía”, remató. 

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