La producción de cacao impulsa a emprendedores de esta parroquia del estado Vargas. El gobierno regional del litoral central, a través de su Dirección de Turismo, busca motorizar la economía hiperlocal de la población de Chuspa con la producción del llamado “fruto de los dioses” y el chocolate. Hace dos años, en medio de la pandemia, comenzó una idea que materializó una ruta agroturística, que comenzará el 1 de diciembre

Gustavo Escobar recuerda el día que, en medio del confinamiento por la pandemia de COVID-19, un hombre llegó a su desolada posada, Costa Linda, en pleno bulevar del pueblo costero de Chuspa, al extremo este de Vargas, para pedirle hicieran un trueque. El señor llevaba una bolsa grande con frutos de cacao y le pidió a cambio dos kilos de harina de maíz. El parcelero le dijo que ya no tenía qué comer en casa y la prohibición de movilizarse le imposibilitaba ofrecer el cacao a sus compradores regulares. Escobar lo entendía. Su negocio, una posada turística, no podía tampoco producir, pues debía permanecer cerrada.

Escobar entregó los dos kilos de harina de maíz y recibió la bolsa de cacao de medio kilo, aproximadamente. El hombre, con grado de sous-chef, nunca había trabajado con el llamado “fruto de los dioses”, pero eso no lo amilanó. Le sobraba tiempo, así que con tutoriales de YouTube aprendió a trabajar el cacao.

En esos tutoriales vio las máquinas que hacían falta. Algunas las compró y otras las construyó con apoyo del equipo de la posada. Entre ensayo y error, hoy Escobar, que se forma como maestro chocolatier, tiene un laboratorio de cacao a la orilla del Mar Caribe, donde elabora bolas de cacao puro, cacao en polvo, chocolate artesanal para taza, bombones, licores de cacao y está levantando su propia marca de chocolate artesanal.


Hoy estamos apostando por rescatar nuestro linaje. Por mostrar a otros que no somos solo tostón y pescado, sino que podemos ir más allá. Ojala la gente se entusiasme y venga a probar nuestro chocolate

Gustavo Escobar, emprendedor de la marca Chocolate Chuspa

Esos dos kilos de harina de maíz y la bolsa de cacao fueron el inicio de su emprendimiento: Chocolates Chuspa, cuyo impulso da pie a la primera Ruta Agroturística del Cacao, una iniciativa que cuenta con el respaldo del Ministerio del Turismo y del gobierno regional de Vargas, que la comercializarán, junto a otros atractivos cacaoteros, a partir del próximo 1 de diciembre.

Caruao, un pueblo donde los españoles establecieron sembradíos de caña de azúcar y cacao en el siglo XVII, recupera su amor por la producción de la materia prima del chocolate.

“Caruao fue por muchos años, en la época de la colonia, productora de cacao. De hecho, si tú escuchas la tradición oral, la gente venía en barco hasta Chuspa para llevarse el cacao que sacaban de aquí y de los pueblos de Miranda. Hoy estamos apostando por rescatar nuestro linaje. Por mostrar a otros que no somos solo tostón y pescado, sino que podemos ir más allá. Ojalá la gente se entusiasme y venga a probar nuestro chocolate”, explica Escobar, mientras uno de los integrantes de su equipo, Rafael Correa, pasa las semillas de cacao seco por un procesador, para mostrar cómo se hace masa de cacao, mientras el olor del chocolate puro envuelve el espacio.

Posicionar y vender

La idea de la Ruta Agroturística del Cacao es posicionar la producción regional de chocolate en Chuspa, al tiempo de fortalecer a la localidad como una de las mejores opciones turísticas del litoral central.

“Actualmente Chocolate Chuspa produce y comercializa en una semana 30 kilos de cacao en polvo, seis kilos de chocolate puro y cincuenta barras de chocolate orgánico, pudiendo alcanzar el doble de esa cifra, si contamos con los compradores. Si yo tengo más pedidos, pues compraré más cacao a los pequeños productores locales. Es decir, todos ganamos”, explica Escobar.

Para octubre de este año, 20 parceleros de las poblaciones de Chuspa y Caruao, al extremo este de Vargas, mantenían sembradíos de cacao y expresaban el deseo de volver a los orígenes productores de sus tierras.

“Sembrar cacao no es fácil. Requiere tiempo, técnica y paciencia. Por eso, muchos migraron a otros rubros de producción agrícola más fáciles y menos engorrosos. Sin embargo, hay una especie de resurgimiento del cacao en Caruao. Estamos vendiendo y ahora no solo a gente que venía de Margarita o de otro sitio, sino a nuestra propia gente para hacer un chocolate que nos representa”, explica Francisco Moreno, del Parcelamiento Los Moreno, donde 400 plantas de cacao pueden ser observadas por los visitantes que se sumen a la ruta.


Queremos que la gente se dé cuenta que venir a Chuspa, no es solo tomar la lancha y lanzarse a la playa o tomar sol, sino que hay actividades propias que lo hacen un destino único y diferente. De esta manera promovemos la producción de cacao autóctono de Caruao

Juan Carlos Fidalgo, Director de Turismo del gobierno regional de Vargas

Con la visión del emprendedor y del agricultor, coincide Juan Carlos Fidalgo, quien es el Director de Turismo en la entidad costera.

“La Ruta Agroturística del Cacao que estamos impulsando desde la gobernación tiene varios objetivos y esta es nuestra primera incursión en el llamado Turismo Naranja. Queremos que la gente se de cuenta que venir a Chuspa no es solo tomar la lancha y lanzarse a la playa o tomar sol, sino que hay actividades propias que lo hacen un destino único y diferente. De esta manera promovemos la producción de cacao autóctono de Caruao y logramos su posicionamiento, favoreciendo varios lugares y emprendimientos”, acota el funcionario.

La ruta que será comercializada a través de la cuenta de Instagram @rutaagroturistica_laguaira, tiene un costo de 27 dólares por persona e incluye el traslado desde el Terminal de Transporte Público de La Guaira.

“La primera parada es en la Ciudad Vacacional Los Caracas, para desayunar. Luego visitamos a uno de los parceleros que siembra cacao. En este caso el parcelamiento Los Moreno. Allí hacemos un recorrido por el campo y vemos los primeros pasos del proceso, es decir, el cultivo, la recolección y el secado. Luego vamos a la fábrica de chocolate Chuspa y allí vamos a conocer todo el proceso de tostado, molienda, conchado, templado y modelado y por último la degustación. Se trata de una experiencia amplia que permitirá, a los que quieran participar, elaborar hasta su propia barra de chocolate. Apostamos al éxito de esta experiencia, que repercutirá favorablemente en todo el pueblo costero”, agrega Fidalgo.

Llevar el cacao a la escuela

Otro de los objetivos que busca Escobar es impulsar una materia escolar, que se dicte en las unidades educativas y el liceo de Caruao, para que los niños y adolescentes conozcan el cacao, su siembra y lo importante de su desarrollo, como un símbolo de alta calidad de la zona.

“En los pueblos de la costa o del interior del país la gente debe moverse a los centros urbanos, porque no hay como sobrevivir, económicamente hablando. Lo ideal sería que las nuevas generaciones conozcan cómo el cacao, su siembra y comercialización es una oportunidad de desarrollo. Que vean que en nuestras parcelas hay más que plátanos, aguacate o yuca, sino que sean conocedores de todo lo que se puede lograr con el cacao cuando lo trabajamos. Allí está nuestra riqueza. Darle un valor agregado a las bellezas naturales que ya ofrecemos, pero que lo sepan desde chamos. Que no hay que irse para La Guaira a prosperar, porque eso lo podemos hacer desde Chuspa”.

La propuesta de Escobar es estudiada por el Instituto Nacional de Turismo (Inatur), que ha expresado su interés en hacer talleres cortos de formación en cacao en el liceo ubicado en el pueblo de La Sabana.

Y mientras todo esto avanza, se afinan los detalles de la ruta agroturística y los olores del cacao cuando pasa por el procesador artesanal invade el laboratorio en la posada “Costa Linda”, Escobar agradece haber aceptado el trueque, de los kilos de harina de maíz por la bolsa de cacao.

Miles de venezolanos en las zonas más desconectadas de nuestro país visitan diariamente El Pitazo para conseguir información indispensable en su día a día. Para muchos de ellos somos la única fuente de noticias verificadas y libres de parcialidades políticas.

Sostener la operación de este medio de comunicación independiente es cada vez más caro y difícil. Por eso creamos un programa de membresías: No cobramos por informar, pero apostamos porque los lectores vean el valor de nuestro trabajo y contribuyan con un aporte económico que es cada vez más necesario.

Forma parte de la comunidad de Superaliados o da un aporte único.

Asegura la existencia de El Pitazo con una contribución monetaria que se ajuste a tus posibilidades.

HAZTE SUPERALIADO/A

Es completamente seguro y solo toma 1 minuto.