De enero 2020 a febrero 2021, el bitcóin tuvo un aumento de más de 700%. En un mundo afectado por la pandemia y el declive del dólar, el frenesí de la criptomoneda la erige como un nuevo activo de refugio frente a metales como el oro. El banco JP Morgan estima que su precio podría crecer hasta los 146.000 dólares en los próximos meses

El bitcóin (BTC) parece no tener freno en su camino de batir récords. En los últimos 13 meses, la criptomoneda, creada en 2009 por un programador anónimo conocido por el pseudónimo de Satoshi Nakamoto, alcanzó su máximo histórico al superar la barrera de los 50.000 dólares, lo que representa un aumento de más de 700% desde principios de 2020, cuando solo valía 7.300 dólares, casi un 15% de su valor al momento de escribir este artículo: 48,106,21 dólares.

La atención que ha despertado en la opinión pública el comportamiento alcista del bitcóin parece abrir la puerta a lo que expertos estiman como una transición entre el mundo fiduciario y el ecosistema de monedas virtuales que implique una mayor adopción, entre otros cripto activos, del BTC. En la actualidad existen más de 5.000 divisas online, pero el proyecto tecnológico de Nakamoto es el que lidera con amplia diferencia el sector.

La última vez que se produjo un crecimiento tan acelerado del bitcóin ocurrió en diciembre de 2017, cuando su valor subió 1.824% desde enero de ese año. En aquel entonces, rozó los 20.000 dólares, aunque su cotización no tardó en desplomarse al bajar más de 50% en apenas 15 días y así ubicarse por debajo de los 6.000 dólares, mientras que su capitalización de mercado pasó de 300.000 millones de dólares a 67.000 millones de dólares para finales de 2018. 

“La subida de 2017 no respondía a ninguna explicación racional asociada al valor real. Era solo una burbuja especulativa, lo que se confirma con la agresiva corrección de 2018, pues de nuevo no hay unas causas objetivas que la expliquen”, decía en su momento Juan Pedro Gravel, socio de Estrategia Tecnológica de Deloitte, al diario El País, de España. 

Ahora, con una capitalización de mercado al 24 de febrero de este año de más de 900 millardos de dólares, según el portal especializado CoinMarketCap, el panorama parece ser distinto, o así lo piensa el economista Aaron Olmos, CEO de la firma Olmos Group Venezuela. “Lo que estamos viendo es una situación donde la inversión institucional, motivada por una ganancia rápida por especulación, está alentando que el precio del bitcóin crezca rápidamente”, dijo el experto a El Pitazo

Los nuevos usuarios han visto en el bitcóin un nuevo refugio de valor tan importante como para rivalizar con el oro ante un dólar en declive en el mundo debido a la pandemia de coronavirus. Entre las empresas privadas que se han sumado al rally del BTC se cuentan Square, propiedad del CEO de Twitter, Jack Dorsey; MassMutual; MicroStrategy y Tesla Motors, cuyo director general, el multimillonario Elon Musk, reportó el pasado 8 de febrero la compra de 1.500 millones dólares en bitcóin. “Esto ha hecho que el interés del mercado sea muy elevado y muchas personas estén deseosas de participar”, señaló Olmos. 

El boom del BTC ha sido tan grande que el propio banco internacional con sede en Estados Unidos JP Morgan planteó a inversionistas la posibilidad de que diversifiquen el 1% de sus activos e inviertan en bitcóin. Desde la casa de inversión apuestan por un mayor crecimiento —y a ritmos vertiginosos— en los próximos meses y estiman que el bitcóin podría alcanzar los 146.000 dólares en el largo plazo a medida que la moneda digital sustituye al metal como activo de refugio. Otras instituciones financieras como Citibank se atreven a proyectar un máximo de más de 300.000 dólares. 

La entidad bancaria añade que la moneda digital igual necesitaría quintuplicar nuevamente su valor para aproximarse al de las reservas privadas de oro en barras, monedas o fondos bursátiles.

Una de las razones de este interés radica en que, con la crisis generada por la pandemia, los bancos centrales han intervenido en los mercados financieros mediante la implementación de tipos de interés cero o negativas, la compra de deuda soberana y la impresión de moneda, reseñó la BBC en un reciente artículo


Lo que estamos viendo es una situación donde la inversión institucional, motivada por una ganancia rápida por especulación, está alentando que el precio del bitcóin crezca rápidamente

Aaron Olmos, economista y CEO de la firma Olmos Group Venezuela

Los inversores temen que esta política monetaria lleve a las economías a un escenario de inflación y devaluación de las divisas. Solo en el último año, el dinero que circula en los Estados Unidos aumentó un 25,8%, según los datos de la Reserva Federal.

“Otras empresas participan adquiriendo grandes sumas de bitcóins y quedándose en el tiempo, un poco apostando a largo plazo por temas de precios, pero también porque hay la creencia que los criptoactivos se van a convertir en los medios de pago del futuro”, afirmó Olmos. 

Con la pérdida de alrededor de un 20% del valor de la criptodivisa en los últimos 10 días tras conquistar un nuevo récord, los expertos estiman que ahora vendrá un período previsible de corrección de precios, que no guarda relación con el fin de una burbuja financiera. 


EL BITCÓIN PODRÍA ALCANZAR LOS 146.000 DÓLARES EN EL LARGO PLAZO A MEDIDA QUE LA MONEDA DIGITAL SUSTITUYE AL ORO COMO ACTIVO DE REFUGIO


¿Qué ventajas ofrece el BTC frente a otros activos similares? 

Juan Blanco, fundador y CEO de BitData Venezuela, explicó que en primer lugar una característica destacada es su sistema de intercambio de usuario a usuario (peer to peer) sin intermediarios, basado en un software de código abierto administrado por una comunidad de voluntarios, es decir, no hay un organismo ni bancos centrales que controlen el sistema, razón por la que varios gobiernos han manifestado reservas sobre sus operaciones. 

Como una forma de evitar su devaluación, Sakamoto limitó el número posible de bitcóins a 21 millones. Actualmente se encuentran en circulación 18,638,656 unidades de BTC. Al no existir una autoridad encargada de acuñar criptomonedas, su creación depende de los llamados “mineros” que usan la tecnología blockchain o cadena de bloques para emitir bitcoins.

Bajo esta dinámica, opinó Olmos, también hay considerar el halving o reducción a la mitad de la recompensa minera, que garantiza un comportamiento deflacionario. La reducción a la mitad sucede cada cuatro años. La más reciente fue en mayo pasado, que supuso una disminución del 50% al pasar de 1.800 a 900 bitcóins emitidos por día, situación que, según los expertos, incidió en mayor presión sobre el precio del bitcóin por su carácter escaso. 


NO HAY UN ORGANISMO NI BANCOS CENTRALES QUE CONTROLEN EL SISTEMA


Para eliminar el riesgo de fraude, la blockchain permite, mediante procedimientos matemáticos, que las transacciones se validen y registren en cadena, sin posibilidad de ser alteradas y sin tener que revelar nuestros datos privados.

Otros criptoactivos, agrupados entre las llamadas altcóins (monedas alternativas), poseen características pensadas para resolver necesidades de usuarios. El Ethereum, por ejemplo, se aplica dentro de los denominados contratos inteligentes. “Podemos ver cómo se usa en la red de exchange Binance para el envío y recepción de bitcóin, entre otras funciones”, indicó Blanco. 

Una exchange es el equivalente digital de una casa de cambio, en la que los usuarios pueden comprar y vender criptomonedas a cambio de monedas fiat (euro, dólar, bolívares), al igual que almacenar el saldo de cripto o transferir a otras billeteras virtuales. Entre las principales exchange en Venezuela se encuentran LocalBitcoins, Criptobuyer, Binance, AirTm y LocalCripto. 

Para el ciudadano común, la inversión en bitcóin u otras criptomonedas puede ser una gran alternativa para diversificar una cartera variada de inversiones, y más en un país como Venezuela, donde la hiperinflación y la pérdida del poder adquisitivo del bolívar amenazan constantemente el patrimonio de las personas. 

Para Juan Blanco, de BitData Venezuela, la clave está en la formación y manejo de información sobre las proyecciones de un sector que, a su juicio, representa “la nueva forma de ver los ahorros o inversiones de manera disruptiva”. 

Aunque Venezuela aún no cuenta con una infraestructura óptima (sistema eléctrico y velocidad de Internet), los datos de la plataforma LocalBitcon, procesados por la firma Olmos Group Venezuela, indican que el año pasado se intercambiaron en el país un total de 24.287,80 bitcoins, que equivalen a 247.301.060,89 dólares. Si bien es una merma de 51% en términos de la criptomoneda y de 18,57% en dólares, al compararlo con el periodo 2019, Olmos asegura que las cifras demuestran que Venezuela sigue tras la estela de un mundo digital en pleno auge. 

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