ANÁLISIS DEL CORONAVIRUS EN VENEZUELA (II)

Las últimas cifras presentadas por el Ejecutivo son inconsistentes. La data del Distrito Capital, que contabilizaba 21 contagios hasta el 23 de marzo, fue cambiada y al día siguiente, en un nuevo balance, registró 7 menos. Los estados Táchira y Portuguesa, que tenían un caso cada uno, fueron sacados de la lista de entidades con pacientes con COVID-19, luego de que sus gobernadores desmintieran la información dada por Nicolás Maduro. El Pitazo analiza la segunda semana de anuncios oficiales sobre el COVID-19 en el país

En los últimos cinco días hubo cambios en la narrativa del Gobierno respecto a la información de nuevos casos de COVID-19 en Venezuela que revelaron más dudas e inconsistencias acerca de la data epidemiológica que recae sobre la Comisión Presidencial para la prevención y el control de la enfermedad, declarada pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y no en el Ministerio de Salud.

El traspiés comenzó con los datos relacionados con casos importados. Nicolás Maduro, quien ocupa la presidencia con el peso del desconocimiento de 61 naciones del mundo, dijo el 22 de marzo, en un contacto televisivo en el canal Venezolana de Televisión (VTV), que el país registraba 77 contagios confirmados y sostuvo que todos eran importados; es decir, que contrajeron la infección en el exterior. Sin embargo, la lámina que mostró en pantalla, que detallaba los casos distribuidos por país de origen, solo contabilizaba 43.

La presentación mostrada indicaba que 21 se contagiaron en España, 10 en Colombia, 3 en Estados Unidos, 3 en República Dominicana, 3 en Italia, 2 en Brasil y 1 en Perú. Sobre el resto de los casos (34), Maduro no aclaró si eran importados o autóctonos, es decir, personas que se infectaron dentro del país sin viajar al exterior.

Mantener la tesis de que todos los casos son importados tiene una razón para Maduro, a juicio del exministro de Salud, José Félix Oletta, quien asegura que el gobierno pretende dar la imagen de que contuvo a tiempo la epidemia con la detección de los viajeros y evitó la propagación del virus dentro del territorio. “Buscan argumentar que todo les está saliendo bien, que aplican un modelo adecuado y que actuaron a tiempo”, señala.

El epidemiólogo Andrés Barreto se ampara en esta tesis: “El gobierno necesita enviar el mensaje de que tiene todo bajo control con esta epidemia. Si aceptan la transmisión local tendrían que decir que hay más casos en el país –un enfermo puede infectar hasta 3 personas– y anunciar que están en la fase dos de la epidemia y la cuarentena no dio resultado”, dice Barreto.


MANTENER LA TESIS DE QUE TODOS LOS CASOS ASEGURA QUE EL GOBIERNO PRETENDE DAR LA IMAGEN DE QUE CONTUVO A TIEMPO LA EPIDEMIA


Los parámetros de la OMS para medir el avance del COVID-19 indican que los países al reconocer contagios locales, pasarían a la fase 2 de las etapas de importación del virus, que se denomina “dispersión comunitaria”. Esta ocurre cuando los casos se contabilizan en centenas y las personas se contagian unas a otras, independientemente de que hayan viajado o no. Se estima que este panorama se presenta entre 40 y 50 días desde la notificación de primer paciente.

Desde el 14 de marzo, el gobierno reconoció contagios dentro del país. El ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, señaló que de los ocho casos confirmados ese día, dos contrajeron el virus en Venezuela: uno en Cojedes y otro en Apure.

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Las contradicciones en el discurso oficial a los siete días de confirmar los primeros casos de COVID-19 en el país

A pesar de la confirmación de los casos de transmisión local, Rodríguez no habló más sobre estas personas en las siguientes alocuciones y, al igual que Maduro, dijo que todos los pacientes notificados los días siguientes se infectaron fuera de Venezuela, como lo comentó el 21 de marzo cuando dijo, tras admitir que ese día se llegó 70 casos de coronavirus, todos eran 100% importados.

Pese a mostrar una lámina en cámara, Maduro aún informaba el 23 de marzo, cuando hubo 84 casos de COVID-19 en el país, que todos los pacientes diagnosticados provenían de Europa y Colombia, incluso detalló que de los tres contagios detectados ese día en Barinas, dos habían estado en Cúcuta. Con este nuevo dato, el número de casos importados procedentes de Colombia subió a 12, según el registro oficial.

Fue el 24 de marzo, con 91 infectados acumulados, cuando Maduro admitió “casos comunitarios” (transmisión local) en el país sin ofrecer un número.

La noche del 25 de marzo, la vicepresidente Delcy Rodríguez comunicó que el país alcanzó a 106 casos al confirmarse 15 más; pero, horas más tarde, en un contacto telefónico durante la transmisión de programa Con el mazo dando de VTV, Maduro asomó que de estos 15, 10 eran importados y 5 “comunitarios” sin desglosar la ubicación geográfica.

Maduro tampoco reparó en decir de qué país provenía cada caso, pero sí mencionó los países de procedencia: Panamá, Reino Unido, España y Colombia. Agregó que, en general, arribaron al país personas contagiadas que viajaron a Estados Unidos, Italia, Perú y Chile, incluso Suiza, última nación de donde llegó un caso, enfatizó Maduro.

En síntesis, en los balances ofrecidos por la comisión presidencial del COVID-19, se desprende que del total de 107 casos acumulados hasta el 26 de marzo, solo 55 se registran como provenientes del extranjero (51%). De la cifra de 55, a 46 se les conoce el país de procedencia.

Más allá de Europa y Colombia

El Gobierno nacional, desde que confirmó la circulación del virus en el país, se centró en decir que todos los casos de COVID-19 provenían de Europa y Colombia. Pero la información plasmada en la lámina que Maduro mostró en cámara el 22 de marzo jugó en su contra. Esos datos reflejaban que no era cierto.

Jorge Rodríguez, el 21 de marzo, hizo eco de esta versión. “Todos los casos que presenta Venezuela (…) son importados de Europa y de Colombia. No hay ningún caso que sea autóctono, que sea de territorio venezolano”, señaló el ministro. Pero, luego, se contradijo: además de España, Italia y Colombia, precisó que habían casos que llegaron de Estados Unidos, información que comentó el 14 de marzo, y de Panamá.


El gobierno necesita enviar el mensaje de que tiene todo bajo control con esta epidemia. Sí aceptan la transmisión local tendrían que decir que hay más casos en el país

Andrés Barreto, epidemiológo

En la lámina que Maduro presentó sobre los casos importados no aparecía el número de casos de Panamá. Pero el 25 de marzo, en el programa Con el mazo dando de VTV, el gobernante reiteró que llegaron casos de ese país, entre ellos la persona que contagió al hombre de 46 años que falleció por la enfermedad en el estado Aragua, según confirmó el gobierno el 26 de marzo.

Epidemia diseminada

La cifra oficial de casos acumulados de COVID-19 en Venezuela es inconsistente. La última, comunicada el 26 de marzo, indica que van 107 contagios. Ahora, en discursos anteriores, el gobierno cambió la cantidad de casos de Caracas y sacó de la lista a Táchira y Portuguesa, cuyas entidades registraron un paciente cada una. Esto ocurrió luego de que sus respectivos gobernadores contradijeran a Maduro.


EL GOBIERNO CAMBIÓ LA CIFRA DE CASOS DE CARACAS Y SACÓ DE LA LISTA DE ESTADOS A TÁCHIRA Y PORTUGUESA


El caso más elocuente es el del Distrito Capital, una de las entidades con más contagios, que hasta el 23 de marzo acumulaba 21. Pero, en el balance ofrecido al día siguiente, el gobierno contó 14 sin dar razones de la modificación del dato. Actualmente, la capital acumula 17 con un nuevo infectado notificado este 26 de marzo.

En Táchira, la gobernadora Laidy Gómez aseguró el 22 de marzo que no tenía conocimiento del primer enfermo de COVID-19 de la entidad andina. También en esa línea se pronunció el gobernador de Portuguesa, Rafael Calles, quien desmintió la existencia de un caso de coronavirus en el estado y dijo, en cambio, que el paciente se encontraba en La Guaira (antiguo estado Vargas), que actualmente registra nueve contagios.

Desde el 22 de marzo, tres estados reportaron nuevos casos: Barinas (3), Guárico (1) y Bolívar (1). De igual forma, Maduro reconoció cuatro casos que se notificaron en el archipiélago de Los Roques. La epidemia de COVID-19 está activa en 17 entidades del país. Miranda tiene más casos con 44 contagios acumulados hasta el 25 de marzo.

De los 107 pacientes se han recuperado 31; 3 presentaron complicaciones graves y hay un fallecido de 47 años. La data oficial da cuenta de que a 91 se les conoce el sexo (53 masculinos y 54 femenino) y a 27 pacientes no se les sabe aún la edad. El grupo etario más afectado es el comprendido entre 30 y 39 años (27 casos).

Para la detección de casos, el gobierno creó una encuesta que los venezolanos deben responder a través del Sistema Patria, por el cual las autoridades obtienen datos de personas que manifiesten síntomas relacionados con la enfermedad. Con la información, ejecutan despistajes personalizados. Según lo reportado el 26 de marzo por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, un total de 14.779.644 respondieron el formulario y se notificaron 42.643 casos sospechosos o “potenciales a atender”, de los cuales 32.653 fueron atendidos. Se identificaron 2.125 con síntomas probables.

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