ANÁLISIS DEL CORONAVIRUS EN VENEZUELA (V)

Después que la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha) revelara que Venezuela practicaba menos exámenes para la detección del coronavirus en comparación con otros países latinoamericanos, el Gobierno nacional comenzó a incluir desde el 4 de abril en sus informes el número de pruebas de despistajes. Ahora la comisión, creada por el gobernante Nicolás Maduro, sostiene que aquí se hacen más pruebas que en otras naciones de la región, pero todas son tests rápidos, los cuales la OMS desaconseja emplear para descartar casos de COVID-19

Un nuevo debate sobre la pandemia de COVID-19 despierta interés. Es acerca de la capacidad de los sistemas de salud para procesar pruebas que confirmen la presencia de la enfermedad y permitan conocer su comportamiento para ejecutar acciones que mitiguen su propagación. De esa discusión no escapa el caso de Venezuela, y ha cobrado más fuerza desde que la Organización de Naciones Unidas (ONU) reveló los datos relacionados con el número de tests realizados para el despistaje del virus que ninguno de los voceros de la Comisión para el Seguimiento, Control y Prevención del COVID-19, creada por el gobernante Nicolás Maduro, había mencionando en sus apariciones públicas durante las primeras dos semanas después del anuncio de los primeros casos en el país.

La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha) informó el 2 de abril, en su segundo flash update sobre la situación del COVID-19 en Venezuela, que el país había procesado un total de 1.779 pruebas para despistaje de la enfermedad entre el 13 y 31 de marzo, lo que representó una tasa de 8% de 144 casos confirmados acumulados en ese periodo. Eso significó que se examinaron 99 muestras diarias en 19 días.

El dato mostró que el gobierno no ha había realizado un número suficiente de pruebas en comparación con otros países. Por ejemplo, la organización Because Diagnosis Matter, que funge como centro colaborador de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el fortalecimiento de laboratorios y evaluación de tecnología de diagnóstico, indicó que Venezuela, hasta el 31 de marzo, había hecho 6,3 estudios moleculares para detectar coronavirus por cada 100.000 habitantes.

Los números que alimentan el mapa interactivo elaborado por la institución, que registra cifras públicas disponibles de todas las naciones sobre pruebas para SARS-CoV-2, evidencian que Venezuela es el país de la región suramericana que procesó menos muestras para confirmar COVID-19, en comparación con países como Argentina (12,5), Colombia (18,1), Perú (30,5) y Chile (167). En Latinoamérica, Venezuela está en sintonía con la situación de México y Nicaragua.

Las señales sobre el débil procesamiento de muestras de pacientes con síntomas de COVID-19 en el país despertaron suspicacias sobre la veracidad en el número de casos confirmados que anuncia la comisión presidencial del gobierno, cuyos principales integrantes han asegurado que la curva epidémica por la enfermedad se ha mantenido aplanada. La OMS ha sido clara al instar a los Estados miembros, como Venezuela, a realizar muchas pruebas para cortar la cadena de transmisión.

Especialistas apuntan que el país no tiene capacidad para procesar estudios de laboratorio para confirmar la enfermedad, incluso antes de la llegada del COVID-19, por las fallas en la dotación de reactivos y déficit de personal especializado. Organizaciones como la Sociedad Venezolana de Salud Pública alertaban, en distintos informes, que estas fallas, aunado a los problemas de traslado y descuido en la preservación de la cadena de frío para mantener los fluidos extraídos del organismo, ocasionaron retrasos en el procesamiento de muestras para comprobar casos de difteria y sarampión en el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel, ubicado en Caracas. Este es el único ente de la red pública que hace estos estudios diagnósticos en el país.


VENEZUELA, HASTA EL 31 DE MARZO, HABÍA HECHO 6.3 ESTUDIOS MOLECULARES PARA DETECTAR CORONAVIRUS POR CADA 100.000 HABITANTES


Solo pruebas rápidas

Una vez publicados los datos por la ONU, el 4 de abril el gobierno comenzó a ofrecer la cantidad de pruebas realizadas. Pero ahora, el debate se centra en la transparencia de las cifras notificadas por la comisión presidencial del COVID-19. Médicos coinciden en que el Ejecutivo, que asumió la vocería de la información sobre la epidemia desplazando al Ministerio de Salud, debe especificar el número de pruebas rápidas y de pruebas de laboratorio por RT-PCR (reacción en cadena a la polimerasa con transcriptasa inversa) que han sido realizadas. Este examen es el que la OMS recomienda para diagnosticar casos de coronavirus.

El gobierno admitió el 16 de abril que, hasta esa fecha, realizó 268.503, pero solo se refirió a pruebas rápidas que emplean en el despistaje masivo. La información fue detallada por Nicolás Maduro, quien mostró una lámina en cámara con los datos. El mandatario no especificó número de exámenes moleculares.

Maduro dijo que del total de tests 268.229 resultaron negativas y 274 positivas que están en revisión sin ofrecer más detalles. Lo cierto, a juzgar por los datos, en el número de casos positivos reconocidos para esa fecha (204) no están incluidos los 70 restantes que salieron positivos por pruebas rápidas. «Posiblemente, no se incluyen estas 70 personas en la cifra de casos confirmados porque los estudios de PCR salieron negativo», cree Alejandro Crespo, médico pediatra especializado en gerencia de salud pública. 

Nicolás Maduro detalló el número de pruebas rápidas realizadas en el país.

Crespo comenta que hay más de un tipo de prueba para detectar el COVID-19, pero resalta que la gran mayoría de los países emplean la RT-PCR, examen molecular que confirma la presencia del virus de Wuhan. Se trata de una técnica con la que se estudia una muestra del organismo tomada en el interior de la nariz o la garganta que una vez procesada arroja un resultado en un lapso cuatro horas.

Las pruebas rápidas que el gobierno ha recibido de China, de la marca Wondfo, detectan anticuerpos y son las que el equipo de médicos y enfermeras de la Misión Barrio Adentro y demás personal realiza casa por casa, tras identificar posibles casos con síntomas de la enfermedad por medio del Sistema Patria.


LA INQUIETUD DE LOS MÉDICOS POR CONOCER EL NÚMERO DE PRUEBAS DE PCR REALIZADAS POR EL GOBIERNO GIRA ENTORNO A UNA RECOMENDACIÓN DE LA OMS, EN LA QUE DESACONSEJA EL USO DE PRUEBAS RÁPIDAS PARA EL DESCARTE DE PACIENTES CON COVID-19


En el caso de las pruebas rápidas o de inmunoglobulina, explica Crespo, están diseñadas para detectar anticuerpos que el organismo produce una vez que identifica el virus, pero esas defensas se desarrollan entre 7 o 10 días.

“Si una persona se le realiza una prueba rápida antes de esos días, el resultado saldrá negativo, así tenga la presencia del virus, porque aún no ha desarrollado anticuerpos y, mientras ese tiempo transcurre, el contagiado puede estar en contacto con otras personas; pero si se le hace una PCR se sabrá en el momento que la persona está infectada así no presente síntomas de la enfermedad”.

La inquietud de los médicos por conocer el número de pruebas de PCR realizadas por el gobierno gira en torno a una recomendación de la OMS, en la que desaconseja el uso de pruebas rápidas para la detección de antígenos del virus y anticuerpos para descartar casos de COVID-19, por su baja sensibilidad y posibilidad de arrojar falsos negativos de no hacerse en tiempo adecuado. Es decir, si un paciente resulta negativo en un test rápido, no necesariamente está libre de virus.

LEE TAMBIÉN

CONTRADICCIONES | Gobierno muestra cifras imprecisas de personas que realizan despistajes por COVID-19

“Las pruebas inadecuadas pueden pasar por alto a pacientes con infección activa o categorizar falsamente a los pacientes con la enfermedad cuando no la tienen, lo que dificulta aún más los esfuerzos de control”, resalta la OMS en un documento, difundido el pasado 8 de abril, en que enfatiza que estas pruebas rápidas inmunodiagnósticas deben considerarse solo para fines de investigación.

Crespo resalta que un paciente sospechoso de COVID-19, cuya prueba rápida resulte negativa, debe hacérsele un estudio por PCR para confirmar. “Incluso el fabricante chino de las pruebas que aplica el Gobierno exige, dentro de su protocolo, que luego de una semana se le realice una PCR al paciente para confirmar. Su sensibilidad es de 99% sí se toma después de una semana”, dice.

Detalla que un test rápido que salga positivo, efectivamente, demuestra que la persona tuvo contacto con el virus, aún así, en algunos casos, se sabe que el Ministerio de Salud solicita realizar un examen molecular a estos pacientes. Por las declaraciones oficiales, la mayoría de los 204 casos notificados, hasta 16 de abril, se confirmaron con la enfermedad luego realizarles pruebas de RT-PCR o identificar nexos epidemiológicos.

Un logro dudoso

El pasado 4 de abril, Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información, anunció que el gobierno había procesado 36.662 muestras a través de pruebas rápidas que se sumaban a las miles que ha procesado el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel. Luego, en esta misma línea discursiva, la vicepresidenta Delcy Rodríguez apuntó el 10 de abril que esa cantidad subió a 159.597, lo que significó que el país había realizado 5.320 por cada millón de habitantes.

Entre el 10 y el 15 de abril, la comisión presidencial informó que el país pasó de 159.597 a 250.123 pruebas realizadas. Con este último dato, Venezuela, ahora, subía su tasa a 7.913 por test por cada millón de habitantes, convirtiéndose, a juicio del gobierno, en el primer país de América Latina en procesar más muestras para detectar casos de coronavirus.

Durante esos cinco días, el Ejecutivo no especificó el número de cada tipo de prueba usada, aunque Nicolás Maduro dijo la noche del 11 de abril, en un contacto telefónico en Venezolana de Televisión (VTV), que en la frontera con Colombia, por donde se estima han ingresado cerca de 5.000 venezolanos, se realizaron 4.500 pruebas de las cuales 2.000 eran PCR en un laboratorio móvil instalado en el estado Táchira para atender a los migrantes.

Ese 11 de abril, más temprano, Jorge Rodríguez detalló que 181.335 pruebas se procesaron en el país y apuntó que, en promedio, el sistema de salud hacía unas 25.000, entre rápidas y de laboratorio, sin dar más detalles.

“Asegurar que son cerca de 25.000 pruebas diarias, nos ubica entre los 20 países del mundo con más pruebas diagnósticas por millón de habitantes, nos pone incluso al nivel de Alemania, que tiene la epidemia más tiempo y cuenta con una capacidad para procesar muestra muy amplia”, destaca Crespo, quien agrega que cada paciente debe hacérsele al menos tres exámenes moleculares, incluso uno para determinar que ya no tiene el virus. “Por eso es que el número de casos confirmados no es igual al número de pruebas realizadas”, subraya.

Cuando Maduro admite el 16 de abril que las más de 200.000 pruebas hechas eran rápidas, el gobierno se atribuye un logro en el número de pruebas realizadas en base a test que la OMS no recomienda para descartar casos de coronavirus. José Félix Oletta, exministro de Salud, calcula que, realmente, se han practicado unas 90 pruebas diagnósticas por RT-PCR por millón de habitantes.


VENEZUELA, AHORA, SUBÍA SU TASA A 7.913 POR TEST POR CADA MILLÓN DE HABITANTES, CONVIRTIÉNDOSE, A JUICIO DEL GOBIERNO, EN EL PRIMER PAÍS DE AMÉRICA LATINA EN PROCESAR MÁS MUESTRAS PARA DETECTAR CASOS DE CORONAVIRUS


Venezuela, tras ser considerado un país vulnerable ante la pandemia de COVID-19 y que atraviesa por una emergencia humanitaria compleja, ampliamente denunciada, es apoyada por agencias internacionales como la OMS y por países con los que históricamente ha mantenido acuerdos bilaterales, como China y Rusia, para atender la epidemia. No hay una cifra detallada, pero hasta ahora, el Gobierno nacional ha recibido 72.000 kits de diagnóstico para practicar estudios de PCR y un millón de pruebas rápidas que China suministró para el despistaje ampliado. Ahora, Maduro aspira a elevar el número de pruebas a un millón a mediano plazo para cumplir con la recomendación del director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesu, y, por eso, solicitó aún más el apoyo de la ONU y de las naciones aliadas.


NO HAY UNA CIFRA DETALLADA, PERO, HASTA AHORA, EL GOBIERNO HA RECIBIDO 72.000 KITS DE DIAGNÓSTICO PARA PRACTICAR ESTUDIOS DE PCR Y UN MILLÓN DE PRUEBAS RÁPIDA


Venezuela acumula 204 casos confirmados de COVID-19 distribuidos en 20 estados, incluidos nueve fallecidos a causa de la enfermedad. Tras afirmar que la nación ya registra transmisión comunitaria o local del virus, la ONU aprobó un plan intersectorial de abordaje de la epidemia con un presupuesto a ejecutar en dos etapas de 72 millones de dólares, de los cuales 9.350.000 serán invertidos en vigilancia epidemiológica y de laboratorio.

Un solo laboratorio

Los médicos dudan cuando evalúan la capacidad que tiene Venezuela para procesar estudios de RT-PCR. El Gobierno solo autorizó para la realización de pruebas de laboratorios de casos de COVID-19 al Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel de Caracas. Allí llegan todas las muestras de los pacientes con síntomas sospechosos de los 23 estados del país. Pero ahora Chile, uno de los países de Latinoamérica que realiza más tests para coronavirus, tiene 49 laboratorios, por ejemplo, y aún así el gobierno señala que supera a esta nacion en cantidad de pruebas analizadas por millón de habitantes. Chile hace más 5.145 pruebas, según los datos de Worldometers.

Juan Carlos Gabaldón, médico que actualmente se especializa en parasitología, sostiene que poner la carga en un solo laboratorio hace cuesta arriba que se obtengan el número de resultados en una semana que anuncia el gobierno. “En un solo laboratorio es imposible procesar 6.000 pruebas diarias para lograr 200.000 en un mes; se tendría que procesar 220 pruebas por hora y un laboratorio es imposible que lo haga”, resalta.

Crespo añade que las condiciones para trasladar las muestras a Caracas no son idóneas por la falta de transporte y, ahora, por la dificultad para acceder a gasolina. Indica que, hasta donde se sabe, el gobierno cuenta con dos termocicladores para hacer pruebas de RT-PCR, los cuales tienen capacidad para procesar entre 380 y 400 muestras por día. «Si pones a trabajar esas máquinas 24 horas, la capacidad incluso está por debajo de 1.000 pruebas diarias. Por eso, se estima que en el país se han hecho entre 1% y 2% de estudios moleculares», señala.

Gabaldón sugiere que el gobierno debe ampliar la capacidad y solicitar el apoyo de otros laboratorios para aumentar el número de exámenes por PCR.

“En el país hay laboratorios con capacidad, que en su mayoría son privados porque los de la red pública están en malas condiciones, lo ideal sería que el Gobierno tratara de llegar a un acuerdo con estos laboratorios privados para descentralizar el procesamiento de las muestras y garantizar que más laboratorios simultáneamente puedan procesar en las distintas regiones y no solo en Caracas. Eso va aumentar la capacidad de hacer pruebas de laboratorio y reducir el tiempo en el que obtienes el resultado”.

Detrás de la noticia que acabas de leer hay otra historia. Fue posible gracias al esfuerzo de todo un equipo que, como tú, valora la independencia y está empeñado en visibilizar las injusticias y los abusos del poder. Para seguir haciéndolo necesitamos tu aporte. Súmate a nuestra causa de mostrar la realidad y mantenernos despiertos.Hazte Aliadodel periodismo que te cuenta la realidad y te mantiene despierto.