ANÁLISIS DEL CORONAVIRUS EN VENEZUELA (III)

El gobierno informó que contaba con más de 20.000 personas desplegadas para concretar el despistaje ampliado para detectar casos sospechosos de COVID-19 en el país. Pero este 2 de abril la vicepresidenta Delcy Rodríguez dijo que había 14.000. La comisión presidencial para la atención de la epidemia indica que más de 16 millones de personas respondieron a la encuesta del Sistema Patria con el que se ejecuta el cribado. Esta estrategia se implementa en medio de las fallas de electricidad y de conexión a Internet registradas en al menos diez estados del país

Han transcurrido 14 días desde que la Comisión Presidencial para el Seguimiento, Prevención y Control del COVID-19, creada por el gobernante Nicolás Maduro, emprendió una estrategia para detectar casos sospechosos con la enfermedad -surgida en China y que se propagó a más de 100 países del mundo- que denominaron despistaje ampliado personalizado. Los casos son localizados en todo el país una vez que las personas manifiestan tener síntomas del virus o haber viajado recientemente al exterior en una encuesta cargada en el Sistema Patria que, según el Gobierno, han respondido más de 16 millones de venezolanos.

Delcy Rodríguez, vicepresidenta de la República, señaló que el despistaje masivo sería realizado por el personal de salud de la Misión Barrio Adentro, quienes irían casa por casa a evaluar cada caso sospechoso y se les practicaría una prueba de detección rápida. Sin embargo, el número de personas que participan en el cribado aún no está claro, a juzgar por los últimos discursos de los funcionarios encargados de la vocería con respecto a la epidemia.

El 29 de marzo, Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información, dijo que más 20.000 personas, entre médicos y enfermeras, estaban desplegados en todo el país para realizar el despistaje masivo. Sin embargo, en la lámina que mostró en cámara, se detalla que el número de personas en el terreno era 19.866.

Hay otro detalle: en las alocuciones del gobierno del 30 de marzo y 2 de abril se conoció que la cifra de personas había reducido. El 31 de marzo, la comisión presidencial que hace seguimiento a la epidemia señaló que contaban con 16.859 personas y, luego, el 2 de abril, con 14.514. Hasta ahora no se ha explicado el motivo de la disminución en el número.

Delcy Rodríguez señaló que más de 16 millones de venezolanos respondieron la encuesta de COVID-19 en el Sistema Patria

Pese a que el número de personas encargadas del despistaje disminuye, aumenta el de visitas realizadas. Por ejemplo, para el 28 de marzo, Maduro dijo, en un contacto telefónico en el programa La Hojilla de Venezolana de Televisión (VTV), que el equipo contaba con 19.704 personas y se habían realizado 40.949 visitas. En cambio, con las 14.514 personas, que Delcy Rodríguez mencionó el 2 de abril, se hicieron 74.031 visitas. Para esa fecha, el sistema de salud aspiraba a realizar 111.230 visitas.

Hay otro aspecto que el gobierno no aclara y se trata de quienes conforman el personal que hace posible la detección de los casos sospechosos. En principio, la comisión presidencial dijo que esta etapa contaría con personal médico y de enfermería de la Misión Barrio Adentro, luego se incorporó a los milicianos, incluso a integrantes de las Unidades de Batalla Hugo Chávez (UBCh) y Comité Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), sobre quienes, en teoría, no recaen responsabilidades sanitarias.


JOSÉ FÉLIX OLETTA, EXMINISTRO DE SALUD ADVIERTE QUE ES ANTIÉTICO INCLUIR PERSONAL NO ESPECIALIZADO EN ATENCIÓN MÉDICA EN PLANES DE DESPISTAJE


Todos estos participantes totalizan esa cifra de más de 10.000 personas, según coinciden los últimos discursos. El 24 de marzo, Maduro también asomó que los integrantes del Plan Chamba Juvenil se incorporarán para hacer triaje.

A jucio del exministro de Salud, José Félix Oletta, es antiético incluir personal no especializado en atención médica a estos planes. “Representan un riesgo para los pacientes tanto como para ellos”, enfatizó.

Oletta, además, dijo que las organizaciones comunitarias solo pueden participar en la difusión de información a la población, pero resaltó que estas deben ser apolíticas porque alertó que se corre el riesgo de desviar los propósitos humanitarios a actividades de proselitismo. Recordó que debe preservarse la universalidad del derecho a la salud y la vida.

Dudas sobre médicos

¿Cuántos médicos conforman el grupo? Aún no está claro. Venezuela atraviesa por un éxodo de médicos sin precedentes acentuado por las condiciones económicas y la crisis hospitalaria. En medio de este contexto, el Ejecutivo informó el 21 de marzo el arribo al país de 137 especialistas cubanos quienes apoyarían en la atención de casos por COVID-19, pero no se ha precisado, a la fecha, si los profesionales acompañarían el despistaje.

Se dijo que los médicos integrales comunitarios (MIC), que atienden en el primer nivel de la Misión Barrio Adentro, irían casa por casa a evaluar a los casos posibles de coronavirus. Pero el Gobierno no ha dicho tampoco cuántos están prestando servicio.

Hasta ahora no se conoce un dato oficial de cuántos MIC hay en el país, pero el último conocido con precisión indica que entre 2011 y 2018 se habían graduado 23.990 galenos a través de programa de formación de la Misión Médica Cubana, según lo que informó el Ministerio de Salud a la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En mayo de 2019, Maduro encabezó una graduación de 2.053 MIC de la VIII cohorte del Programa Nacional de Formación en Medicina Integral Comunitaria. En total, el gobierno ha graduado 26.000 MIC, una cifra que supera el número de personas desplegadas para el despistaje ampliado.


EL GOBIERNO NO INDICA DE QUE CASAS DE ESTUDIO PROVIENEN LOS ESTUDIANTES DE MEDICINA Y ENFERMERÍA INCORPORADOS EN EL DESPISTAJE AMPLIADO DE COVID-19


Hay más: Maduro llamó el 21 de marzo a los estudiantes de medicina y enfermería de penúltimo y último año a sumarse a la estrategia. En total serían incorporados 12.396 estudiantes. Delcy Rodríguez, en su alocución del 31 de marzo, detalló que con la incorporación de los universitarios, la cifra de personas total que apoyan la búsqueda y atención de los casos subía a 16.895. No se sabe de qué casas de estudio provienen los estudiantes de Medicina, ni mucho menos los de Enfermería.

Una vez que Maduro hizo la invitación, la comunidad estudiantil de la Universidad Central de Venezuela (UCV) mantuvo sus reservas con respecto a la cifra dada por el Ejecutivo, debido al conocido éxodo de médicos, incluso deserción de estudiantes. Jesús Mendoza, Consejero Universitario de la UCV, apuntó que en el país habían 2.000 estudiantes del penúltimo y último año matriculados en la carrera de medicina en todas las universidades autónomas. Por lo que el Gobierno nacional no podría aspirar a contar con el apoyo de 12.000 cursantes y exigieron responder al país de dónde vendrá el resto.

Con miras a reforzar la fase de contención del virus, el gobierno hará también pruebas rápidas a 50.000 viajeros y sus contactos identificados, incluso el despistaje se hará en la frontera venezolana.

Si bien no ha dado datos consistentes, el gobierno sí ha mostrado fotografías y videos de los abordajes en las visitas por parte del personal de salud, quienes se ven protegidos con trajes de bioseguridad y tomando la temperatura de las personas con termómetros infrarrojos. Pero Maduro y sus voceros no mencionan las zonas visitadas, ni de la región capital, donde se registra 80% de los casos positivos notificados, ni del resto de país, donde hay localidades en las que se denuncian dificultades para acceder a gasolina y déficit de insumos y material de protección en la red ambulatoria para atender posibles contagios.

Tampoco el gobierno ha sido claro al informar sobre las características de la prueba de detección rápida que ha recibido desde China, y que le han realizado a los casos sospechosos con COVID-19 para descartar la presencia de la enfermedad que, hasta el 2 de abril, afectó a 146 personas en 18 estados del país y causó la muerte de 5.


HASTA EL 31 DE MARZO, LA ONU INFORMÓ QUE EL PAÍS HA REALIZADO 1.779 PRUEBAS, LO QUE IMPLICA UNA TASA DE 8% DE los CASOS POSITIVOS


“Nosotros no conocemos la especificidad ni la sensibilidad de la prueba, y ya hay un antecedente claro de lo que ocurre en estos casos al evaluar la situación de España, donde se encontró que la prueba daba muchos falsos negativos porque la sensibilidad era del 60 a 65%. La prueba usada es para medir anticuerpos, y esa se debe hacer a partir del séptimo día, por lo tanto muchos de estos casos sospechosos van a dar negativo y deberían ser sujetos a una nueva prueba 14 días después de la primera”, dijo el epidemiólogo Andrés Barreto.

Entre el 13 y el 31 de marzo, la ONU informó que el país ha realizado 1.779 pruebas, lo que implica una tasa de 8% de los casos positivos (144). Es decir, un promedio de 99 pruebas diarias en 19 días. Pero el número de personas con síntomas sospechosos y que requieren de pesquisa es de 61.739. Aún así, la ONU resaltó que el gobierno tiene 52.000 kits de diagnóstico PCR y un millón de pruebas rápidas, traídas desde China, Rusia y Cuba.

Encuesta digital en medio de la desconexión

Las 14.000 personas que apoyan el despistaje masivo, que el gobierno ejecuta en medio de la cuarentena social, comienzan su búsqueda de casos casa por casa en todo el país una vez identificados en el Sistema Patria, plataforma donde está colgada desde el 17 de marzo una encuesta con siete ítems que busca conocer si la persona tiene síntomas de COVID-19.

Hasta el 2 de abril, 16.883.150 respondieron el formulario, de las cuales 74.031 habían sido visitadas por el personal de salud, según declaró la vicepresidente Delcy Rodríguez. A juzgar por los números, en 14 días de implementada la pesquisa, 750.000 personas, en promedio, han contestado diariamente la encuesta.

Pero el contexto venezolano sobre las fallas de electricidad y conectividad, acentuadas desde el año pasado, siembran dudas sobre las cifras de respuestas en Sistema Patria.

Hace un año, en Venezuela ocurrió un apagón que afectó a 80% del territorio que dejó secuelas en el suministro eléctrico en algunas localidades, especialmente del interior del país, y comprometió el acceso a internet que ya presentaba fallas desde el año 2015, según un estudio realizado por el Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela (Ipys) de 2018.


EN 14 DÍAS DE IMPLEMENTADA LA ESTRATEGIA DE PESQUISA AMPLIADA, 750.000 PERSONAS, EN PROMEDIO, HAn CONTesTADO DIARIAMENTE LA ENCUESTA SOBRE EL COVID-19


La realidad sigue siendo igual. El pasado 1° de marzo, antes de la llegada de la epidemia al país, el Observatorio de Internet Netblocks identificó cortes de energía eléctrica en el país que produjo fluctuaciones en el servicio. Apuntaron que 35% de los sistemas de telecomunicaciones quedaron afectados, incluyendo las redes móviles.

Las problemas persisten. El informe reciente de la Organización de Naciones Unidas (ONU) del 2 de abril sobre la Situación de COVID-19 en Venezuela indica que han ocurrido fallas en el suministro eléctrico, especialmente en los estados Bolívar, Carabobo, Cojedes, Guárico, Lara, Falcón, Portuguesa, Táchira, Trujillo y Zulia.

Según reportes recabados por el equipo de corresponsales de El Pitazo, en otros estados como Guárico, Barinas, Sucre, Mérida y Apure hubo cortes y bajones de electricidad que afectaron la conexión a Internet a través de servicios de Cantv y otras operadoras telefónicas. Las fallas en estas entidades agudizaron después del 14 de marzo cuando el Gobierno reconoció los dos primeros casos de COVID-19 en Venezuela.

Datos de Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) indican que 60% de la población tiene acceso a internet; es decir, 40% no cuenta con el servicio. Con los problemas de electricidad estas limitaciones aumentan, especialmente en las poblaciones vulnerables que tampoco suelen contar con computadora ni teléfonos inteligentes.


RAFAEL ORIHUELA, EXMINISTRO DE SALUD, RESALTÓ QUE, POR TRATARSE DE INFORMACIÓN EPIDEMIOLÓGICA, EL ESTADO DEBERÍA INFORMAR LA DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE LOS CASOS SOSPECHOSOS DETECTADOS POR EL SISTEMA PATRIA


La dudas incrementan hay más opacidad oficial. Rafael Orihuela, exministro de Salud, y Andrés Barreto, médico y exjefe de la División de Epidemiología del Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel, coincidieron que el gobierno no ha sido transparente con los datos que anuncia sobre el Sistema Patria, así como tampoco con los datos epidemiológicos.

Por ejemplo, Orihuela resaltó que, por tratarse de información epidemiológica, el Estado debería detallar la distribución geográfica de los casos sospechosos detectados en el Sistema Patria, que manifestaron presentar algunos síntomas de la enfermedad, así como las edades y sexos.

Según los miembros de la comisión presidencial que hace seguimiento al COVID-19, la encuesta del Sistema Patria fue elaborada con asesoramiento de la OMS, el Consejo Científico Venezolano, el Ministerio de Salud y especialistas de China.

La implementación del formulario representa una modificación del protocolo de abordaje de los casos aprobado inicialmente por el Ministerio de Salud, que establece que los casos sospechosos se identifican en los 46 hospitales centinela para atender el COVID-19 para, luego, ser notificados y estudiados por los departamentos de epidemiología y el ministerio.


JORGE RODRÍGUEZ FUSTIGÓ EL 23 DE MARZO QUE ALGUNOS SECTORES AFIRMAN QUE LA ENCUESTA ESTABA DISEÑADA SOLO PARA “CHAVISTAS”


Las inquietudes también giran en torno a cómo registrarse en el sistema. Después de 14 días, Delcy Rodríguez señaló que las personas pueden ingresar a la página del Sistema Patria con el número de cédula. Sin embargo, el equipo de El Pitazo confirmó que la encuesta no está abierta a todo los ciudadanos y, en cambio, deben registrarse en la plataforma para responderla. En el documento también se deberán incluir los datos de los menores de edad de cada familia.

El gobierno recibió críticas al habilitar la plataforma para identificar a los posibles pacientes. Jorge Rodríguez fustigó el 23 de marzo que algunos sectores afirmen que la encuesta está diseñada solo para “chavistas” y resaltó que, por el contrario, está disponible para todos los venezolanos.

Rodríguez detalló que para el 29 de marzo el sistema registraba 19.272.025 de inscritos. A juzgar por los discursos, Maduro y Rodríguez han dado a entender que todos tienen Carnet de la Patria, aunque se sabe que para recibir bonos a través del sistema el ciudadano no lo necesita. La última cifra de carnetizados que informó el gobierno, tras una jornada, fue en enero de 2019 e indicó que habían 18.429.020 venezolanos con el documento.

La plataforma Patria ha sido denunciada por diferentes organizaciones que aseguran que el sistema, cuyos datos de los ciudadanos son manejados directamente por el partido de gobierno, es usado como un mecanismo de control político. Pero desde la visión del Ejecutivo, por este medio chequea el acceso a los programas sociales y entrega a los venezolanos una serie bonos, como los que comenzó a otorgar hace tres semanas, luego de decretar la cuarentena para mantener aplanada la curva epidémica por COVID-19.

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