La escasez de gasolina y gasoil ha obligado a algunos conductores, especialmente los que circulan en la localidad de El Tigre, a adaptar en sus unidades sistemas rudimentarios con gas doméstico. Los transportistas sostienen que toman esta medida para poder llevar el sustento a sus casas, y dicen que también saben que significa un peligro potencial para ellos, sus pasajeros y la comunidad. Ya dos vehículos han explotado

La ansiedad que sienten algunos transportistas y conductores particulares en el municipio Simón Rodríguez, al sur del estado Anzoátegui, por no tener gasolina los motivó a usar el cilindro de gas doméstico como combustible para vehículos. En la improvisación, los conductores encontraron una alternativa para retomar sus trabajos y llevar el sustento a sus hogares, a pesar del riesgo que significa tener una bombona de ese tipo instalada sin cumplir con las normas de seguridad. Los trabajadores del volante se atrevieron y salieron a la calle

En El Tigre hay 600 unidades operativas distribuidas en 12 líneas de transporte vecinal y solo surten a 6 autobuses (de varias líneas) al día con 40 litros de gasolina, que solo alcanzan para cuatro vueltas, y a otros nueve con gasoil. Es decir, que al día dejan de circular 585 vehículos por falta de combustible. La ruta suburbana El Tigre-Guanipa, conformada por cuatro líneas, es atendida en el municipio Guanipa sin ningún tipo de problema.

Esta peligrosa opción de usar gas doméstico es única y exclusivamente implementada por la limitación en el despacho de gasolina que impera en el país y que se acentuó con la activación del estado de alarma decretado por Nicolás Maduro el 13 de marzo de 2020 junto a la medida de cuarentena, como prevención a la pandemia decretada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) del COVID-19, que restringe el despacho del combustible solo a sectores priorizados.

El uso de bombonas o cilindros de gas doméstico en automóviles se hizo público en El Tigre desde el pasado viernes 1° de mayo, cuando funcionarios de Protección Civil retuvieron al conductor de un camión cisterna en la avenida Libertador (antigua Winston Churchill), frente al Hospital Felipe Guevara Rojas, que circulaba con este sistema.

En ese momento, el director del organismo de prevención, Jesús Carrión, detalló que el olor a gas que emanaba desde el vehículo era demasiado fuerte por lo que un grupo de transeúntes realizó el reporte. “El señor hizo ese invento de manera improvisada y eso es un peligro. Peligro porque mientras está circulando el carro, la fuerza de aire que ejerce el ventilador hace que los gases salgan. El problema mayor está que cuando se detiene y sigue emanando el gas y al encender el carro puede causar una explosión”, explicó Carrión en ese momento.


Yo trabajo con mi camión vendiendo agua y la necesidad me llevó a buscar una solución, porque sino quién va a llevar el sustento a mi casa. Además, no nos dan la oportunidad de surtir gasolina y prácticamente, lo obligan a uno a hacer lo incorrecto aunque yo iba con mucho cuidado, pero entiendo que no es el sistema adecuado para andar en el camión. Pero tampoco le dan una solución a uno

José Gómez, conductor de esa cisterna

Al conductor de esa cisterna, José Gómez, le hicieron las recomendaciones y orientaciones, además del análisis de riesgo, para hacerle saber los peligros asociados al uso de ese tipo de cilindro y posteriormente, lo dejaron ir con la salvedad de que no podía volver a circular de esa manera.

El Pitazo contactó vía telefónica a Gómez, quien declaró el viernes, 8 de mayo, que se vio obligado a usar la bombona de gas doméstico porque no tenía gasolina desde hacía casi un mes. “Yo trabajo con mi camión vendiendo agua y la necesidad me llevó a buscar una solución, porque sino quién va a llevar el sustento a mi casa. Además, no nos dan la oportunidad de surtir gasolina y prácticamente, lo obligan a uno a hacer lo incorrecto aunque yo iba con mucho cuidado, pero entiendo que no es el sistema adecuado para andar en el camión. Pero tampoco le dan una solución a uno”, sostiene Gómez.

Dice que usó un cilindro de gas mediano (18 kilos) con su regulador; lo colocó en la parte trasera del camión, exactamente detrás de la cabina del conductor, y la amarró con un mecate. Le anexó una manguera que conduce el gas al carburador del carro.

El hombre destaca que desde que Protección Civil le advirtió sobre los riesgos que corre no ha vuelto a implementar el sistema, pero tampoco le han permitido surtir de gasolina. “No tengo para pagar en dólares, como lo cobran en las estaciones de servicio”, afirma.

Pero el caso del señor Gómez no es el único en el municipio Simón Rodríguez. El 2 de mayo Protección Civil detectó que siete unidades de transporte público que cubren la ruta vecinal Centro-Sector Simón Bolívar, también funcionaban bajo esta modalidad.

Ese día, el director de Protección Civil El Tigre, Jesús Carrión, manifestó que entendía la preocupación por la falta de gasolina, pero advirtió a los conductores que debían tomar conciencia para evitar males mayores, “ya que por la improvisación de estas adaptaciones, uno de estos vehículos puede explotar en cualquier momento”.

Dos explosiones

Las advertencias de Carrión no tuvieron eco entre la población. El domingo 3 de mayo se consumó su alerta: un auto explotó cuando le surtían gas en una estación de servicio en Puerto La Cruz. El hecho ocurrió en la avenida Municipal de esa ciudad y el vehículo afectado fue un Toyota Starlet. Al parecer, la presión del combustible en el momento del llenado causó el estallido de la bombona y que el conductor resultara herido. Hubo daños materiales en la estación de servicio y en el carro que estaba detrás del Toyota.

Inmediatamente, los cuerpos policiales activaron sus alarmas; iniciaron operativos de chequeo de vehículos para evitar otra situación similar. En el caso de El Tigre, el 4 de mayo, funcionarios de la Policía Municipal realizaron un operativo de revisión y detectaron tres unidades de transporte público, de esas improvisadas a las que se les conoce en Venezuela como “perreras”, poseían ese tipo de adaptación.

La comisionada Norma Pinto, jefa de la institución policial, señaló que detuvieron a los choferes en el comando policial y los obligaron a quitarle la bombona de gas doméstico, además de orientarles sobre por qué no se pueden utilizar este tipo de artefactos en los vehículos. Mientras esto ocurría en El Tigre, en el antiguo Puente La Volca de Barcelona se registró una segunda explosión de automóvil.

El presidente del Bloque Socialista de Transporte y vocero de la Federación Bolivariana de Transporte en la zona sur de Anzoátegui, José Brito, asegura que el control que hay sobre la gasolina afecta a toda la población. Indica que debe existir una manera adecuada para la distribución del combustible, que permita a los choferes llevar el sustento a sus hogares. “Hemos cumplido con la cuarentena, pero ya llegamos a un punto en que los transportistas no tienen cómo sobrevivir y cómo mantener a sus familias”, afirma.


LA NECESIDAD NO DEBE LLEVAR A LA GENTE A LA CALLE A CORRER RIESGOS NI PONER EN RIESGO A LOS USUARIOS, EN ESO HAY QUE ESTAR CLARO


En relación con la instalación de gas improvisada, Brito dice estar consciente de que se deben cumplir con las normativas de seguridad y no hacerse de forma rudimentaria. Pero entiende el desespero de los transportistas. “La necesidad no nos debe tirar a la calle a correr riesgos ni a poner en riesgo a los usuarios, en eso tenemos que estar claros, por eso ya los conductores que habían instalado ese sistema de manera inadecuada ya los quitaron después que empezaron las supervisiones y retenciones”, indica.

El vocero de los transportistas recuerda que desde que inició la cuarentena el 16 de marzo de este 2020 solo han surtido de gasolina ocho veces y 40 litros por vehículo. “Eso es insuficiente para trabajar al menos cuatro días y atender a los usuarios. Por eso, les hago un llamado a las autoridades para que por favor nos tomen en cuenta dentro de los sectores priorizados para poder trabajar”, solicita Brito.

Al respecto, Lemark Gómez, protector político de El Tigre y representante del Órgano de Dirección de Defensa Integral (Oddi), explica que se reunieron previamente con los transportistas y acordaron suministrarles combustible a las unidades de uso masivo con la cuota que solicitaron semanal. Sin embargo, dice que están prestos a reunirse de nuevo para mejorar aún más la distribución.

Gómez destaca que continúan activos los operativos por parte de los cuerpos policiales para detectar el uso de cilindros de gas doméstico en los carros particulares y de transporte; incluso asevera que hasta el momento han decomisado 16 bombonas de gas doméstico que hallaron en vehículos.

Gas Licuado de Petróleo y Gas Natural Vehicular

Una fuente del Ministerio de Petróleo (MinPetróleo) en El Tigre, que prefirió omitir su nombre por seguridad, explica que los vehículos sí pueden utilizar Gas Licuado de Petróleo (GLP) como combustible, ya que este gas está compuesto en su mayor concentración por propano y butano. “Es similar al gas doméstico que usamos en las bombonas. Incluso hace más de 20 años en El Tigre funcionaba un expendio que surtía GLP para vehículos”, indica.

Años atrás, en Petróleos de Venezuela (Pdvsa) muchos carros, como Caprice, Malibú y camionetas, tenían este sistema adaptado incluso cuando la empresa los licitaba a los trabajadores, estos los compraron con ese sistema y usaban ambas modalidades de combustible. Sin embargo, la adaptación de este sistema y con esas bombonas la realizaban en talleres especializados y cumpliendo con todas las normas de seguridad respectiva.

La fuente advierte que en la actualidad no se recomienda utilizar el gas doméstico como combustible, porque ahora las bombonas o el cilindro donde se almacena el gas están diseñados para una presión específica.

Explica que el cilindro para gas doméstico tiene entre 250, 350 y 550 libras por pulgada cuadrada o PSI, por sus siglas en inglés, que es muy distinta a los cilindros destinados como almacenamiento de GLP para los vehículos, ya que la de los vehículos supera los 2.000 PSI.


EL LLAMADO ES A DETENER EL USO DE LOS CILINDROS DOMÉSTICOS, YA QUE ESTÁN VIOLANDO TODOS LOS ESTÁNDARES DE SEGURIDAD DE LAS NORMAS ISO 9000


“Además, la instalación del sistema de gas en aquellos vehículos que lo van a usar como combustible debe tener especificaciones técnicas de calidad y seguridad. Es decir, cumplir con unas normas nacionales (Covenin) y normas internacionales (ISO). Las instalaciones que se han improvisado no cumplen con estas especificaciones y es por ello que se prohíbe su uso”, alega.

La fuente de MinPetróleo destaca que el Gas Natural Vehicular está en estado gaseoso mientras que el Gas Licuado de Petróleo está líquido, contenido en los recipientes a presión y temperatura determinada, pero que al salir a la atmósfera se evapora o pasa a estado gaseoso.

Omar Del Nogal, ingeniero mecánico con experiencia en el área de gas, coincide con la fuente del ministerio y agrega que el diseño de los cilindros de gas doméstico no es adecuado para la movilidad, agitación, golpes, vuelcos y no poseen la válvula de seguridad anti impacto. Por ello, las instalaciones improvisadas no cumplen con los estándares de seguridad. “El llamado es a detener el uso de los cilindros domésticos, ya que están violando todos los estándares de seguridad de las normas ISO 9.000”, refiere.

En las últimas semanas, en diversos grupos de venta por WhatsApp y páginas de venta por redes sociales en El Tigre se publica la venta de sistema de gas vehicular por un monto que varía entre 200 y 250 dólares y un adicional de 40 para instalarlo. Sin embargo, esos sistemas deben ser instalados en talleres especializados y con las herramientas requeridas, como lo indica el experto.

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