Dos jóvenes que ya han ocupado cargos de representación estudiantil vuelven a postularse para presidir la máxima instancia de gobierno universitario. Lustay Franco pertenece a Acción Democrática y David Sosa, a Voluntad Popular. En esta ocasión no se presentará ninguna plancha del chavismo

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Después de poco más de dos años sin poder escoger a sus representantes estudiantiles, el próximo viernes 7 de junio se celebrarán las elecciones a la Federación de Centros Universitarios (FCU) en la Universidad Central de Venezuela (UCV). En esta oportunidad se enfrentarán dos estudiantes que en las elecciones de 2015 fueron candidatos por la misma plancha, pero en esta ocasión son contrincantes. Se trata de Lustay Franco, quien buscará ser la tercera mujer en presidir la FCU, y David Sosa, quien ha estado detenido en dos ocasiones por razones políticas.

Al igual que en procesos anteriores, ya ocurrieron una serie de hechos irregulares en torno a los comicios estudiantiles. En esta oportunidad se presentaron tres incidentes por la detonación de bombas lacrimógenas. El primer hecho ocurrió el 20 de mayo en la Escuela de Derecho; el segundo, al día siguiente, en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales; y el tercero ocurrió durante las inscripciones de las planchas en la Quinta Silenia (La Floresta), donde funciona la Comisión Electoral de la UCV.

A pesar de estos hechos, los candidatos continuaron con la campaña y se mantienen firmes para que 25.499 estudiantes puedan escoger a sus representantes de gobierno universitario localmente (Centro de Estudiantes) y general con la elección de la Federación de Centros Universitarios (FCU). En esta ocasión, a diferencia de 2015, cuando el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) negó la celebración de comicios para los órganos de cogobierno, se podrá elegir la representación de los Consejos de Escuela, Facultad y Universitario.

Actualmente es Rafaela Requesens quien ocupa la presidencia de la FCU de la UCV. Militante de Primero Justicia y hermana de Juan Requesens, expresidente de la FCU y diputado a la Asamblea Nacional por el estado Táchira. La gestión de Rafaela recibió críticas de gran parte de la comunidad estudiantil de la UCV. Aseguran que le faltó mayor presencia y participación en la resolución de los conflictos universitarios.

Rafaela Requesens fue elegida como miembro de la plancha Creo en la U en las elecciones realizadas en 2017. En esa misma alianza federativa, David Sosa era candidato a secretario de Deportes adjunto de la FCU, pero por el método d’Hondt, que asegura la representatividad de todos los factores, quedó relegado al cargo de secretario de Actas y Correspondencias. Por su parte, Lustay Franco era candidata al Consejo Universitario; sin embargo, esas elecciones fueron canceladas días antes.

A ambos candidatos los une el activismo político fuera de la universidad. Franco pertenece a Acción Democrática y Sosa, a Voluntad Popular. Pero en esta ocasión los dos apuestan por llevar las riendas de la FCU de la principal casa de estudios de Venezuela en un contexto político en el que el derecho a la protesta está coartado y el disenso puede ser visto como traición a la patria.

Franco y Sosa coinciden en el rol protagónico que tendrá quien llegué a asumir la presidencia de la FCU. Consideran que, desde su espacio, pueden aportar en mejorar las condiciones para estudiar y que se formen los mejores profesionales para el devenir político, económico y social del país.

David Sosa, el que apuesta por la unión

Durante las protestas antigubernamentales del año 2017, Sosa vivió de cerca lo que es capaz de hacer el régimen de Nicolás Maduro. Fue señalado de actos terroristas a través del Sistema de Medios Públicos de Venezuela y fue acusado de traición a la patria, rebelión militar y sustracción de elementos de la Fuerza Armada. Fue juzgado por la justicia militar.

A pesar de haber estado detenido por más de 20 meses, no se amilanó y decidió asumir un rol protagónico en la dirigencia estudiantil. Su motivación para asumir tal responsabilidad en momentos de tensión política en el país es preparar a los estudiantes para la transición que merece el país y, por ende, la universidad.

“Ser representante estudiantil es un compromiso. En primer lugar, un compromiso conmigo, con mis valores, con mis principios. Tuve una fuerte educación familiar mediante la cual me inculcaron diversos valores, como la honestidad y el sacrificio para lograr objetivos trascendentes. En segundo lugar, es un compromiso con esas personas que confían en mí. Nos toca preparar a la universidad venezolana para esa transición de oscuridad actual a un momento de luz”, dijo el estudiante de Estudios Políticos.

A sus 24 años tiene mucho tiempo en la política universitaria. Es cofundador de una plataforma federativa llamada Movimiento UCV y, en 2015, fue electo secretario de Actas y Correspondencias. Para esta ocasión el camino a su candidatura se hizo realidad tras un arduo trabajo para lograr que varios equipos, que hacen vida en la universidad, acordaran que Sosa fuera el candidato de la plancha federativa llamada Todos por la U. “Nos pudimos poner de acuerdo con grandes movimientos de la universidad para conformar lo que es nuestra plancha inscrita”, señaló.

Como en cualquier gestión, hay puntos altos y puntos bajos. Sosa formó parte de la gestión que está a punto de terminar su ciclo y reconoce que fallaron en la unión de la dirigencia estudiantil de la universidad. Asegura que si en su momento hubiesen estado un poco más compactos, su gestión hubiese sido más completa.


Nos toca preparar a la universidad venezolana para esa transición de oscuridad actual a un momento de luz

David Sosa, candidato a la presidencia de la FCU

En ese sentido, en una universidad donde se registran hechos delictivos a diario, Sosa precisa que su principal propuesta es combatir la inseguridad dentro del campus a través de la organización, la unión y la disciplina de los estudiantes para reducir el índice de delitos. “La universidad es una comunidad compuesta por profesores, estudiantes y egresados. Cada vez que haya un hecho punible que puede poner en peligro la vida de algún miembro de la comunidad, se está atentando contra la esencia de la universidad”, precisó.

Para poder quedarse con la presidencia de la Federación cuenta con el respaldo de distintos partidos políticos. De hecho, muchos de los jóvenes que conforman su plancha son activistas de Vente Venezuela, Voluntad Popular y Primero Justicia.

Sosa sueña con una universidad de primer nivel, donde los profesores tengan sueldos competitivos, donde se contraten los mejores profesores para formar excelentes profesionales, donde las instalaciones sean de primera calidad y donde el patrimonio se conserve. “Que se cumpla la visión de un gran hombre como lo fue Carlos Raúl Villanueva”, aseveró. Espera lograr eso a través de la exigencia de un presupuesto digno, de obtener seguridad tanto de los entes gubernamentales como de la misma universidad y seguir a la vanguardia de la lucha política para el cambio de Gobierno.

De su contrincante piensa que algo que lo acerca a ella es la experiencia y la voluntad por permanecer en la política. En las elecciones pasadas compartieron candidaturas en el mismo grupo, pero para estas elecciones serán rivales porque ambos pertenecen a partidos políticos de oposición que tienen una visión distinta de cómo ejercer la política en la universidad y el país.

Lustay Franco, la falconiana irreverente

Durante un debate en el programa Vladimir a la 1, transmitido por el canal Globovisión el pasado 12 de febrero, el comentario de una estudiante se hizo viral por haber dejado sin palabras al comisionado de Relaciones Internacionales de la Juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

“La verdad es que: ¿dónde está tu poder de incidencia en la revolución? ¿Dónde estabas cuando estaban robando? ¿Cómo se encuentran los hospitales en este país, los mercados vacíos, las universidades, la situación nacional? ¿Cómo le diste respuesta a la gente de Cojedes que te escogió?”, preguntó la joven.

Esa muchacha es Lustay Franco, dirigente estudiantil y juvenil de Acción Democrática, quien busca ser la tercera mujer en presidir la FCU de la UCV. La primera fue Claudia Heredia, en esa época dirigente de Bandera Roja, y la segunda es la actual presidenta, Rafaela Requesens, militante de Primero Justicia.

Tiene experiencia en la representación estudiantil porque en 2015 fue electa secretaria de Reivindicaciones de la FCU, junto a la gestión de Hasler Iglesias con Viva la U. En 2017 fue candidata al Consejo Universitario, elecciones que no fueron realizadas por un amparo constitucional interpuesto por cuatro estudiantes debido a que el cronograma estipulado para los comicios chocaba con el proceso de inscripción de varias escuelas y no garantizaba el derecho a participación de toda la comunidad estudiantil universitaria.

Estos son sus terceros comicios, ahora bajo la plancha federativa denominada Vamos UCV, en la que su motivación por trabajar por la universidad sigue intacta. “Tengo dos motivaciones: lo que me mueve y lo que hoy me convence a ser candidata. Lo que me movió es que si yo tuve la oportunidad de estudiar también puedo ayudar a otros. Lo que me motivó a ser candidata es acabar con los niveles de desidia y construir una narrativa para que los demás se sientan identificados con la lucha universitaria”, expresó la estudiante de economía.


Lo que me motivó a ser candidata es acabar con los niveles de desidia y construir una narrativa para que los demás se sientan identificados con la lucha universitaria

Lustay Franco, candidato a la presidencia de la FCU

A pesar de las críticas que recibe la gestión actual de la Federación, se siente agradecida con sus compañeros en la política universitaria. Considera que es ingrato juzgar la actual gestión y a sus dirigentes, ya que han dedicado su tiempo a las luchas reivindicativas.

“A mí siempre se me critica porque, supuestamente, soy de las viejas prácticas. No, yo no soy la de las viejas prácticas. Aquí las viejas prácticas hay que sacarlas, como a la segregación y el sectarismo, dos defectos que hay que sepultar. Yo no les puedo criticar a mis compañeros por la entrega en la lucha democrática en la universidad y en el país”, explicó la originaria de Coro, estado Falcón.

Para hacer los cambios necesarios en la universidad, Franco apuesta por la idea de rescatar las funciones de cada miembro de la Federación. Cree que cada persona debe cumplir su labor, y ella como presidenta jugaría el papel de contralora. “Nosotros estamos para ejercer lo que la gente nos dice”, apuntó.

Lustay Franco no sataniza la participación de partidos políticos dentro de la dinámica universitaria. Cuenta con el respaldo de Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo, Bandera Roja y Cambiemos. Para ella la militancia partidista no es una cuestión de lo que hay que avergonzarse, sino que es algo de respaldo y apoyo.

La estudiante de Economía reconoce a David Sosa como una persona tranquila y agradece su voluntad para seguir trabajando.

¿Y el chavismo?

Tradicionalmente, las escuelas de Historia, Geografía, Sociología, Educación y Trabajo Social son espacios donde siempre han existido planchas que simpatizan con el chavismo. Sin embargo, para estas elecciones no se presentó ninguna plancha federativa que sea progobierno. En esta oportunidad solo se medirán planchas apoyadas por partidos opositores.

A pesar de esta realidad, ninguno de los dos candidatos a la FCU descarta la presencia del chavismo dentro de la UCV. Coinciden en que seguramente todavía existen reductos en algunas escuelas.

“El chavismo en la universidad ha disminuido su presencia y su accionar, pero siempre quedan reductos. Si el chavismo llegó a inscribir alguna opción, mi invitación es a que hagamos de esto un ejemplo de lo que quiere el país, y el país quiere elegir”, indicó Sosa.

Franco comparte esa visión y explica que la universidad es como el país, donde las encuestas hablan de un 15 % de chavismo en Venezuela. Cree que divorciarse de esa realidad es una estupidez porque no se puede eliminar a esas personas que aún “confían en esto”.

La campaña electoral comenzó el pasado viernes 31 de mayo y culmina el miércoles 5 de junio. El jueves 6 será la jornada de reflexión, en la que está prohibido hacer campaña, y el viernes 7 se realizarán los comicios electorales, durante los cuales se verán las caras los que, en su momento, compartieron el mismo grupo.

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