Problemas estructurales como dolarización de facto, alto encaje legal y aumento de impuestos generan distorsiones que conllevan a dificultades para adquirir bolívares en Venezuela, refieren los economistas Aaron Olmos y José Manuel Puente. Las vías de intercambio también son determinantes para el acceso a la moneda nacional

Por: Jesús Abreu y Kemberlyn Talero

Como cada fin de mes, María Carolina Paredes cobró su salario el 25 de febrero, 60 dólares en efectivo, con los que debía pagar servicios como internet, celular, y guardar dinero para pasajes diarios. Lo que no se imaginaba esta joven, quien es empleada de una tienda en el centro de Caracas, es que tendría que esperar hasta el 10 de marzo para cancelar las tarifas pendientes. Fueron 13 días en los que además tuvo que pedir a varias personas que le recargaran el saldo del teléfono. ¿La razón? No había podido cambiar los dólares a bolívares.

“Yo tengo un comprador de confianza, pero no tenía bolívares para comprarme. Cuando eso pasa lo coloco en WhatsApp y rápidamente consigo el cambio, pero esta vez me costó mucho”, relató. 

Aunque el caso de Paredes luce extremo por la cantidad de días, esta realidad se repite cada vez más. Oswaldo Guevara, un joven periodista que labora en el este de Caracas y que ocasionalmente se dedica a la compra y venta de divisas, también vive de cerca la situación. “Un primo me pidió que le vendiera 100 dólares porque tenía una semana y no había podido, era por Zelle y todos le decían que podían entregarle el efectivo, pero no tenían los bolívares”, contó. 


El dinero está, pero mal repartido. El problema son los canales y las vías que las personas usan para conseguirlo

Aarón Olmos, economista

En el caso de los comerciantes formales la situación se profundiza, pues este sector requiere de bolívares para cancelar sus obligaciones tributarias y facturas de servicios. La realidad es otra en actividades comerciales en lugares como mercados populares o terminales y paradas de transporte público, donde el flujo de efectivo es alto. “No sufro por eso, si los clientes quieren bolívares y no tengo efectivo, les ofrezco un pago móvil”, comentó Ronald Castillo, comerciante del Mercado Mayorista de Coche, quien destaca que por lo general hay disponibilidad.

En una encuesta realizada por El Pitazo a través de la red social Twitter, en la que participaron 100 personas, 63% de los encuestados manifestó dificultades para cambiar dólares a bolívares, incluido el pago de comisiones.

“El dinero está, pero mal repartido. El problema son los canales y las vías que las personas usan para conseguirlo”, resume el economista y CEO de Olmos Group Venezuela, Aaron Olmos, quien señala que la situación tiene múltiples aristas que pasan por la falta de liquidez derivada del encaje legal, el pago de impuestos y la compra de divisas por vías diferentes a la banca o casas de cambio. “Hay quienes consiguen y quienes no, todo forma parte de las distorsiones que existen en la economía”, dijo el especialista.

El economista José Manuel Puente, profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (Iesa), coincide con Olmos y recuerda que Venezuela todavía tiene la inflación más alta del mundo, con una cifra mensual de 2,9% en febrero y de 340,4% anualizada, y esa es la razón por la cual los bolívares pierden capacidad de compra y se hace necesario cada día más dinero para comprar los mismos productos. 

La escasez de efectivo en bolívares es otra de las razones que menciona el economista Puente. Señala que el gobierno no ha impreso la cantidad de bolívares necesarios para cubrir el circulante en Venezuela, especialmente de baja denominación, lo que implica que no hay suficiente papel moneda y monedas para cubrir la liquidez monetaria, que en enero de este año se ubicó en 4.436.366.000 bolívares, de acuerdo con cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV).

“El efectivo que existe no cubre las necesidades de pago de los agentes económicos”, enfatizó, y refirió que actualmente estos bolívares en efectivo son necesarios para pagos pequeños como de transporte o comprar pan.


Hay días en los que contamos con más bolívares, pero generalmente hay efectivo

José González, comerciante

Comercios como casas de cambio

Alexander Ávila, un joven que trabaja en el este de Caracas, acudió a uno de los Farmatodo ubicados en Chacao para hacer una compra, pagó con un billete de 10 dólares y esperaba recibir a cambio algunos bolívares para pagar pasajes, pero no fue así, ya que en ese local no contaban con bolívares en efectivo y tampoco con el billete estadounidense de más baja denominación, el de 1 dólar, por lo que tuvo que conformarse con recibir el vuelto mediante un pago móvil.

“Yo a veces compro algo en Farmatodo para que me hagan pago móvil (vía electrónica), o en algunos supermercados que también trabajan así”, dijo una usuaria de un centro comercial ubicado en el municipio Baruta con relación forma en la que consigue los bolívares que requiere para pequeñas operaciones como recargar saldo o pagar diferencias en los pagos en divisas.

Para Olmos esta no es una situación nueva, pues tradicionalmente se realizaba, solo que antes se basaba en la confianza entre dueños de negocio y clientes, y ahora se realiza mediante pago móvil o con bolívares en efectivo. Los lugares más comunes para este tipo de intercambio son comercios grandes o cadenas de supermercados.

Los medios para cambiar dólares

Olmos recordó que los operadores designados por el BCV para el cambio de divisas a bolívares son los bancos y tres casas de cambio autorizadas: Italcambio, Zoom e Insular. Sin embargo, en lugar de acudir a estas instancias, los venezolanos realizan las operaciones cambiarias mediante redes de conocidos, principalmente por estados de WhatsApp o redes sociales, donde pequeños comerciantes y emprendedores se dedican a la actividad de intercambio, pero con niveles de liquidez insuficientes para determinados momentos. “Eso genera distorsión y la sensación de que no se consiguen los bolívares”, apuntó.

El especialista señaló que a través de operaciones con criptoactivos resulta más fácil conseguir bolívares, fenómeno creciente con plataformas como Binance, Local Bitcoins y la nacional Orinoco. “La velocidad a la que se pueden conseguir que esas criptos se conviertan en bolívares depositados en las cuentas es mucho más veloz que las redes de conocidos que las personas tradicionalmente frecuentan”, explicó.

En estas plataformas, los bolívares provienen de personas que se dedican a hacer cambios o comerciantes que colocan parte de sus bolívares en este negocio, mercado que mueve grandes cantidades de bolívares diariamente mediante estas plataformas, aunque no existan estadísticas al respecto, indica Olmos.


El efectivo que existe no cubre las necesidades de pago de los agentes económicos

José Manuel Puente, economista

Reaparece el efectivo

Si bien, de acuerdo con Puente, la cantidad de bolívares que circulan en la economía venezolana no son suficientes para cubrir las necesidades de pago de la población, en un recorrido realizado por El Pitazo se evidenció que el problema del efectivo no es tan profundo como en meses anteriores.

La realidad de la demanda y oferta de bolívares en el suroeste y centro de la ciudad es contrastante. En mercados y comercios en las parroquias El Valle y Coche, por ejemplo, la disponibilidad de bolívares es notoria, por lo que el acceso a la moneda nacional en efectivo no es un dolor de cabeza para vendedores y consumidores.

“La situación con el efectivo en bolívares no es tan grave. Hay días en los que contamos con más bolívares, pero generalmente hay efectivo. También hay que considerar que es cada vez mayor la cantidad de personas que usan dólares y los bolívares quedan un poco rezagados”, explicó José González, un comerciante del Mercado Municipal de Cochecito.


Hay días en los que no se ve ni un bolívar, pero no sucede con frecuencia

Juan Carlos García, comerciante

Los cajeros automáticos de los bancos, que durante un tiempo prolongado y ante el avance de la hiperinflación no contaban con efectivo, con la última reconversión retomaron su funcionalidad y ahora es usual observar colas de personas para retirar dinero. Los montos de retiro por cajero automático varían según cada entidad bancaria, en el caso de Banesco, por ejemplo, es posible retirar hasta 30 bolívares, mientras que, por taquilla, no hay límite. En ese sentido, Olmos refiere que esta realidad no alcanza a toda la población, pues hay bancos en los que se mantienen los límites de retiro.

“Hay días en los que no se ve ni un bolívar, pero no sucede con frecuencia. Por lo general, en el caso de este negocio, muchos transportistas que vienen a comprar lo hacen con bolívares en efectivo. Pero también sucede que las personas se molestan si pagan en dólares y reciben a cambio una parte en bolívares, eso puede pasar sobre todo con los billetes de 1 y 5 dólares que, a veces, son complicados de ubicar”, explicó Juan Carlos Rondón, encargado de una carnicería en el sector Los Jardines de El Valle.

Dolarización, pago de impuestos y encaje legal

Puente resaltó que el pago de impuestos disminuye la cantidad de bolívares que tienen los agentes económicos, situación que se acentúa en el primer trimestre del año, especialmente en marzo, por el pago del Impuesto Sobre la Renta, cuyo plazo de declaración vence el día 31 del mes.

“Muchas empresas y personas naturales van a tender a vender dólares para obtener bolívares electrónicos y físicos para pagar el Impuesto sobre la Renta y esa situación puede disminuir circunstancialmente la cantidad de bolívares circulando”, explicó.

El factor de fondo en el problema del acceso a bolívares, para Puente, es que la economía está dolarizada de facto y un alto porcentaje de agentes económicos, que hacen sus transacciones en divisas, abandonaron el bolívar a pesar de ser la moneda de curso legal. Según datos de la firma Ecoanalítica, 70% de las operaciones financieras en el país se realizan en dólares.


Yo tengo un comprador de confianza pero no tenía bolívares para comprarme

María Carolina Paredes, vendedora

En el caso de las transacciones en efectivo es un problema de impresión de billetes, agrega el economista, quien atribuye esta situación a incompetencia por parte del gobierno de Maduro y al costo de impresión de billetes, que en hiperinflación supera el valor de la pieza monetaria.

La liquidez en bolívares no es suficiente para las transacciones que están haciendo los agentes económicos y un factor clave en ese sentido es el nivel de dolarización de facto de la economía”, insistió. 

Olmos además refiere que el encaje legal, rebajado en febrero de este año a 73%, hace insuficiente la disponibilidad de dinero para el crédito y, en consecuencia, genera una menor circulación de efectivo. 

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