La receta para preparar esta bebida típica de la Navidad es tan diversa como la de las hallacas: cada quien tiene la suya. La intensidad del olor y del sabor dependen del tiempo de maceración, pero también de los ingredientes adicionales que se incorporen a la preparación que, principalmente, consta de aguardiente o ron, ponsigué y clavos de especias

Destapar una botella de licor de ponsigué es percibir, casi de inmediato, el aroma que resulta de mezclar esta fruta con el ron o aguardiente y el clavo de olor. Al probarlo, el licor golpea el paladar por unos segundos, pero después el dulce sabor del ponsigué y las especias se adueñan de las papilas gustativas, dejando una sensación agradable.

Se trata de una bebida típica de la Navidad y el ponsigué es el protagonista. Es una fruta tropical que nace de un arbusto, originario de la India, que en Venezuela puede alcanzar una altura de hasta seis metros. El ingeniero agrónomo Jonathan Castañeda también explica que en octubre ocurre la floración de la planta y en noviembre la fructificación, que puede extenderse hasta diciembre; por ello, suele usarse para elaborar el licor durante esta temporada en el oriente venezolano.

El ponsigué se parece a una manzana pequeña, de hecho en el estado Zulia, al occidente de Venezuela, se le conoce como manzanita por la forma que tiene. Es rica en vitamina C. Castañeda refiere que no existen registros de siembras comerciales en el país aunque “existen casos de personas que pueden tener hasta veinte ejemplares en sus predios”, señala.


PARA EL LÍCOR DE PONSIGUÉ SE PUEDE USAR, ADEMÁS DE AGUARDIENTE Y RON, BRANDY O VODKA


Es verde y en el proceso de maduración pasa por el amarillo, naranja y rojo intenso. En cualquiera de sus etapas se le puede comer, pero en la primera es un poco ácida. Para preparar el licor de ponsigué se usa la fruta cuando está «pintona», es decir, cuando está pasando de naranja a rojo; si está verde, será poco el sabor que aporte a la bebida. La fruta madura también se usa y puede acelerar el proceso de maceración del licor, que en 15 días está listo.

Eso lo comprobó Omar Morales al licuar todos los ingredientes. Omar es un profesor e investigador de Geografía, jubilado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, que en 2017 incursionó en la preparación del licor de ponsigué cuando su hija le pidió varias botellas para brindar por su especialización en Odontología. Asumió el reto contra reloj sin saber cómo hacerlo. Para salir del compromiso, bien librado, se documentó con teoría y expertos y, así, puso manos a la obra.

Le apasionó el tema y decidió emprender con su licor cremoso de ponsigué. Se asesoró con un enólogo, una profesora de biología especializada en el área de la gastronomía y se capacitó. Su producto tiene un estudio físico químico, hecho en la Universidad Politécnica Territorial Clodosbaldo Russián, ubicada en Cumaná, estado Sucre, y puede salir a la venta.


LA REDUCCIÓN DEL LICOR DE PONSIGUÉ FUNCIONA MUY BIEN EN UN JAMÓN AHUMANDO


Mientras se capacitaba, Omar constató que la receta del ron de ponsigué, como comúnmente se le llama en el oriente venezolano, es tan diversa como la de la hallaca: cada quien la personaliza a su gusto y le agrega una variedad de ingredientes, como azúcar o miel de abeja, anís estrellado (en poca cantidad porque es de sabor fuerte), pasas, ciruelas pasas y durazno, que en el proceso de maceración aportan sabor pero no le restan protagonismo al ponsigué.

«Puedes usar frutas que combinen con el ponsigué, como el durazno. Lo que no debes hacer es usar una fruta que vaya a fermentarse y altere tu preparación», indica. La canela es poco compatible porque es más invasiva, esconde la propiedad de la fruta y hace que la bebida sea más caliente. Hay recetas que incluyen ramas, pero Morales no las aconseja pues el licor se convierte en «brujita», que es una bebida caliente propia de la zona oriental hecha con ron blanco, ramas, hierbas y raíces.

Cómo se prepara

Para el licor de ponsigué se puede usar, además de aguardiente y ron, brandy o vodka; todo depende del gusto y del bolsillo de la persona. Los expertos no recomiendan usar anís porque el sabor es más intenso, lo mismo ocurre con el cocuy. En la medida que se emplee un ron de mejor calidad se obtendrá un producto similar.

Hacerlo es una tarea sencilla. Jefferson Cortez lo prepara desde hace 10 años, cuando era adolescente; actualmente, tiene 24 años de edad. Dice que la fruta debe estar madura y que para un litro de ron usa 15 ponsigués: a cada uno les incrusta un clavo de olor y luego los deposita en una jarra de barro o una botella de vidrio que guarda en un lugar oscuro para que no les de ni el Sol ni la corriente de aire, porque debe mantenerse a temperatura ambiente.

Jefferson deja que la mezcla se macere durante un año sin destaparla. “En ese tiempo, el licor oscurece bastante. Cuando está listo, si deseas, puedes filtrar el licor”, sugiere. Jefferson es nativo de Caripito, municipio Bolívar de Monagas, y dice que esta es una bebida rápida de preparar que se toma en cualquier ocasión, él lo hace en su cumpleaños.


EL PONSIGUÉ SE PARECE A UNA MANZANA PEQUEÑA, DE HECHO EN EL ESTADO ZULIA, AL OCCIDENTE DE VENEZUELA, SE LE CONOCE COMO MANZANITA


Omar Morales, profesor jubilado del Pedagógico de Maturín, lo prepara así: deposita las frutas en una botella y las cubre completamente con aguardiente o ron añejo, coloca miel de abeja de mastranto, que le da un toque mentolado; las especias y la sarrapia rallada o pulverizada. La sarrapia aporta aroma y en el paladar se percibe como un ligero toque a madera. Es una semilla parecida al merey pero más larga, “es la vainilla de nuestro trópico”, ejemplifica Morales.

También lo guarda en un lugar oscuro para que los rayos solares no le lleguen directamente: la botella no se calienta y “no aparece algún patógeno u hongo que pueda dañarlo”, expone. Sobre este paso en particular se dice que, antes, las abuelas enterraban las botellas en los patios de las casas para evitar el contacto con el Sol y el aire. Pero Omar dice que es solo un mito, porque a pequeñas profundidades no varía la temperatura.

“La receta de la gente dice que la maceración es de uno o dos años, pero lo cierto es que puede ser de quince días o dos meses porque ese es un proceso que se puede acelerar si tú cocinas el ponsigué con agua y luego le haces un almíbar”, aconseja.

Más que una bebida

Dailys Estrada es periodista y repostera. En su casa se usa el licor de ponsigué como base para la torta de Navidad. Recuerda que su tía maceraba pasas, nueces, almendras y frutas confitadas en el ron para unir los ingredientes secos de la torta. “Mi tía le pica parte de esas frutas y las echa a la mezcla de chocolate, que es la base de su torta. El resultado es una delicia”, asegura.

Mary Castro, ama de casa, dice que en las tortas blancas y en los quesillos sabe bien. Omar afirma que la reducción del licor de ponsigué funciona muy bien en un jamón ahumado, pues el licor se evapora y quedan los sabores de la fruta y las especias. Pero también es usado por algunos cocteleros como base de sus bebidas.

Pero ¿qué pasa si se come la fruta añejada? Omar dice que es como “comerse un bombón de licor, pero de ponsigué. La fruta absorbe el sabor del ron, si comes una no va a pasar nada”, sostiene. Pero hay quienes aseguran que basta con comerse un ponsigué “aliñado” para amanecer con dolor de cabeza al día siguiente.

Ahora que leíste un poco más sobre esta bebida tradicional del Oriente venezolano, ¿te animas a probarlo? Aquí te resumimos lo que necesitas:

RECETA DEL PONSIGUÉ

Ingredientes:
– 1 litro de ron o aguardiente.
– Ponsigué, cantidad necesaria, en proceso de maduración. Puedes comprar medio kilo.
– Especias al gusto.
– Pasas al gusto.

Preparación:
1– Lava las frutas y esteriliza una jarra de barro o una botella de vidrio de un litro.
2– Coloca las frutas, las especias, las pasas y demás ingredientes que desees.
3– Vierte el ron o el aguardiente y deja macerar. Para acelerar este proceso, Omar Morales recomienda licuar todos los ingredientes o medio cocinar la fruta.

Cuando lo prepares, nos cuentas.

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