Tras 20 años de anuncios e inversiones, las autoridades no han logrado recuperar la Ciudad Vacacional Los Caracas. Altas y bajas han atentado contra este patrimonio arquitectónico, que fue entregado el pasado 20 de junio a la Gobernación de Vargas para que vuelva a convertirla en el bastión de descanso que tuvo en otros tiempos

.

Si se le pregunta a Mirian Bosque, una maestra vecina de Maiquetía, qué significa Los Caracas para la memoria urbana del venezolano común, tiene una respuesta contundente: “Estoy segura de que cada venezolano tiene un recuerdo de Los Caracas”.

Bosque hurga en su memoria. Relata cómo en los finales de los 60 y mediados de los 70, su padre, un obrero del extinto Instituto Nacional de Puertos (INP), alquilaba una o dos semanas para que ella y su grupo familiar se fueran a pasar vacaciones en la ciudad vacacional. “El dinero no alcanzaba para irse a Margarita, por ejemplo. Pero nuestras vacaciones en Los Caracas no tenían nada que envidiarle a la isla. Llegábamos a una casa cómoda, donde solo había que llevar ollas y algún que otro utensilio de cocina y unas sábanas. Teníamos playa y río, un cine, caminábamos a la bodega y si nos alquilaban las cabañas que estaban más arriba, pues esperábamos los autobuses internos y el trencito que te llevaba a El Botuco. Yo creía que no estaba en La Guaira, sino que había salido hasta para otro país. Ese era el verdadero encanto de Los Caracas”.

Así como recuerda todos esos detalles, Bosque también recuerda las quejas de su padre para lograr el arrendamiento. “Como era tan barato, había una lista de casi un año. Pero eso pasaba solo con los obreros rasos, porque como el Incret (Instituto para la Capacitación y Recreación de los Trabajadores) tenía voceros de los sindicatos, pues los sindicalistas siempre conseguían para ellos o a veces había que pagar algo para lograr el alquiler. Sé que mi papá lo hacía porque decía que nunca encontraría un lugar tan barato para llevar a la muchachera. Esas perversiones fueron dañando a Los Caracas. Ojalá lo recuperen de verdad y no sea otro anuncio de embuste”.

Así como Bosque, Alba Hernández, secretaria y residente de Catia La Mar, recuerda a Los Caracas con un dejo de nostalgia. “Y eso que yo no viví los mejores tiempos, pero en los 90 aún se podía ir y pasar la semana yendo a la playa. Mis primos del interior del país deliraban por irnos para Los Caracas. Era una sensación de libertad, paz y seguridad que no logro definir. Era como tu casa para vacacionar en medio de un lugar que tenía los servicios y era seguro”.

Quizás por ese valor social, es que muchos venezolanos reniegan de la situación actual de la ciudad vacacional y de los anuncios que no llegan a nada concreto.

“Desgraciadamente, hoy no puedo decir nada positivo de la Ciudad Vacacional Los Caracas. No es ni la sombra de lo que fue en la década de los 70 y 80, donde tanto disfruté de niño y de adolescente. Muy pocas casas quedan para el disfrute de los vacacionistas. Si sigue así, solo nos quedará  el recuerdo de los que disfrutamos de la época de oro de este espacio que era único”, refiere Víctor González, empleado de una aerolínea, quien pasó extensas temporadas en la ciudad vacacional.

“Los Caracas es tan importante para toda una generación de venezolanos que vivimos la experiencia del disfrute vacacional, aunque nuestros padres no tuviesen muchos recursos. Hoy que Venezuela está en crisis sería genial recuperarla y devolverle su esplendor, empezando por la gran piscina de agua salada, la cual lleva muchos años abandonada. Eso sí sería una política de Estado dirigida a la clase trabajadora”, concluye González.

“La ciudad vacacional es un ícono con un valor histórico, arquitectónico y social. Es muy complejo definir qué significado ha tenido Los Caracas, pero tan es así, que cada anuncio de su posible recuperación nos llama a todos, nos sensibiliza a todos y allí mismo viene un recuerdo a la memoria. La Ciudad Vacacional Los Caracas fue, sin duda, el proyecto más ambicioso de Venezuela para garantizar justicia social a la clase trabajadora de Venezuela, pero lamentablemente no lo logró. Y su  fracaso es producto de la corrupción y del mal manejo de recursos, en la cuarta y en la quinta, con adecos, copeyanos y chavistas. Si analizamos el caso de Los Caracas, veremos que se parece mucho a Venezuela”, analiza el periodista Ignacio Laya, quien cuando egresó de las aulas de la Ucab en 1987, lo hizo presentando un trabajo final de grado titulado: “Ciudad Vacacional Los Caracas: La Gran Mentira de la Recreación de los Trabajadores de Venezuela”, un trabajo de investigación, que, a juicio de su autor, está hoy igual de vigente.

El patrimonio de la Ciudad Vacacional Los Caracas sigue allí, esperando ser redescubierto.

DÉJANOS TU COMENTARIO