Toque de Diana | La voluntad de Guaidó

2

Hoy es miércoles de ceniza

Hoy es miércoles de ceniza, día de ayuno para los más católicos o, como máximo, una comida fuerte. Ayuno forzado el que tienen muchos hoy sin tomar en cuenta lo que se celebra este día. Comida única la de algunos afortunados que al menos pueden hacerla y no por elección.

Así estamos. Qué pecado. Pequemos bien.

Las gónadas masculinas, productoras de los espermatozoides y de las hormonas sexuales (la testosterona) son los órganos glandulares que forman la parte más importante del aparato reproductor masculino y la más citada, en nuestros países machistas, cuando se quiere hablar de valor, de valentía, de coraje. Solo que ya ustedes saben cómo les decimos en Venezuela: nos referimos a ellas como unas esféricas, en su término más coloquial y menos apto para estos horarios, pues constituye una palabra subida de tono y vulgar, poco cristiana y menos adecuada para hablar de ella el primer día de la Cuaresma.

Pues bien, de las gónadas de Guaidó (que no de los ovarios, que también ha puesto su madre. Qué injusto, pues todas estas horas no las deben de haber pasado nada fácil a la espera de que su hijo retornara con bien a casa), se habló mucho este lunes de Carnaval en Venezuela visto su regreso triunfal al país. Tanto, que hoy, miércoles de ceniza, inicio de los 40 días en los que la Iglesia llama a los fieles a la conversión y a prepararse verdaderamente para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa, habrá que hacer un esfuerzo para que la gente entre de lleno en el modo «ceniza en la frente» y abandone el tema de conversación acerca de las «voluntades» de Guaidó.

¡Que pecado por Dios!, qué forma la que tenemos en Venezuela de iniciar la Pascua. A todos nos sale confesión. Pero es que, la verdad sea dicha (y esto va en serio): desde hace mucho los actos heroicos eran colectivos, en masa, toda una multitud en la calle desafiando la represión del pie de fuerza de la Fuerza Armada Nacional, la Guardia Nacional, de la Policía Nacional Bolivariana o de los colectivos armados. Pero que uno solo asumiera el riesgo, al frente, pues ya teníamos rato sin verlo, porque los que se han atrevido terminaron presos o inhabilitados o incluso muertos.

Sobre lo ocurrido a escasas horas con Guaidó, el sector oficial todavía no ha dicho nada. Sin embargo, hoy se espera que el Tribunal Supremo de Justicia hable al país acerca de las acciones que serán tomadas.

Pero el silencio sobre lo ocurrido que hasta ahora ha mantenido el Gobierno es el mismo que debemos mantener todos en la misa de hoy, miércoles de ceniza. Aunque muy mal ejemplo el de quien ayer gritó muy fuerte, citando de nuevo el término soez y en cadena nacional, llamando a no pararle pelotas a Guaidó.

El silencio, un día como hoy, nos facilitará la conversión, porque recuerde además que la ceniza es un símbolo. Su función está descrita en el documento de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en el artículo 125 del «Directorio sobre la piedad popular y la liturgia»:

“El gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a recibir la Ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto, que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual”.

Que hoy es miércoles de ceniza, que se lo volvemos a recordar

meta_value

¿Qué tan útil fue esta publicación?

DÉJANOS TU COMENTARIO