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viernes, 7 agosto, 2020

Maduro y Cabello conmemoran 20 aniversario de la Constitución rodeados de milicianos

Durante cuatro horas, más de 500 milicianos bailaron y desfilaron en los actos conmemorativos por los 20 años de la Constitución, de los que se excluyó al Poder Legislativo y en los que se vio muy poca asistencia de civiles

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Caracas.- Más de 500 milicianos llenaron por casi tres horas la calle que da acceso a la puerta oeste del Palacio Federal Legislativo. Los funcionarios marcharon desde la Plaza Sucre, localizada en Catia, parroquia epónima al oeste de Caracas, como parte de las actividades para conmemorar los 20 años del referéndum aprobatorio de la Constitución de 1999.

La convocatoria estuvo antecedida de un amplio operativo de seguridad que implicó la participación de integrantes de cinco cuerpos de seguridad del Estado, además de oficiales de empresas de seguridad privadas.

Mientras, dentro del Hemiciclo protocolar, que ocupa la actual Asamblea Nacional Constituyente (ANC), presidida por Diosdado Cabello, se afinaban los preparativos para el acto solemne de conmemoración en el que participaría Nicolás Maduro.

Ilegítima exclusión

Fue un acto inédito en el que Cabello recibió a Maduro, a la cabeza de un Poder Ejecutivo que no reconocen cerca de 60 países, al cuestionar fallas en el proceso comicial en el que resultó reelecto el 20 de mayo de 2018.

La ANC, con una legitimidad también cuestionada desde la concepción de su composición en el año 2017, organizó el acto protocolar para celebrar la aprobación de la Constitución que está previsto sea derogada al término del trabajo de la actual Constituyente.

Al Palacio Legislativo solo pudieron entrar los más de 500 constituyentes e integrantes de los más altos cargos de cuatro de los cinco poderes de la nación. El Legislativo, cuyo espacio natural se usó para el evento, quedó excluido por estar en desacato, según dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia de marzo de 2017.

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Ambas sentencias marcaron un punto de inflexión en la crisis de gobernabilidad que atraviesa el país, luego de que la oposición política obtuviera la mayoría calificada que le garantizó el control del segundo poder del sistema de gobierno venezolano plasmado en la veinteañera Constitución.

En el evento destacó la poca presencia de civiles, que en su mayoría eran empleados de empresas estatales | Foto: Jesús Barreto

Celebración marcial

Las tareas de control de acceso en las avenidas Baralt y Universidad, así como las cuatro calles que rodean a la sede protocolar del Poder Legislativo estuvieron a cargo de más de 100 funcionarios de la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim); Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin); Policía Militar; Guardia Nacional y Policía Nacional Bolivariana.

La vigilancia ocasionó el cierre total de las calles de las esquinas de Gradillas y Catedral de la Plaza Bolívar de Caracas. Nadie salía ni entraba por ambos accesos. Entretanto, una cuadrilla de la Alcaldía de Caracas continuaba con el trabajo de rehabilitación de las jardineras de la plaza.

Desde poco antes de las 6:30 am, el ambiente marcial llenó los espacios de las calles cercanas al punto de llegada de la concentración oficialista. El despliegue contribuyó con la disminución de la afluencia de visitantes en plena temporada navideña, pero no impidió el funcionamiento de los comercios ubicados en los alrededores.

La extrema seguridad contrastaba con el clima festivo que imperaba frente las tarimas, donde poco menos de 100 personas, a lo sumo, en su mayoría vestidas con uniformes de organismos del Estado esperaban por la marcha de milicianos que debía atravesar la avenida Sucre y que demoró aproximadamente cuatro horas en llegar en su totalidad.

Al ritmo de la Milicia

Adultos mayores, jóvenes, mujeres, al ritmo de consignas que no podían repetir del todo bien delatando la sed, así como los milicianos, fueron los grandes protagonistas de la actividad se calle que convocó el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv).

En la solemnidad, los milicianos también tuvieron su momento. El ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, pidió la incorporación plena de la Milicia Nacional Bolivariana como componente de la Fuerza Armada Nacional, mediante una ley.

El cuerpo no se incluyó en la Carta Magna vigente y un anterior intento de incorporación se rechazó durante el referéndum por la reforma constitucional en 2007.

Los milicianos bailaron, marcharon y saludaron cual desfile militar por más de tres kilómetros. Divididos en grupos, a semejanza de pelotones, culminaron el largo recorrido bajo el imponente sol y el caraqueño cielo azul de diciembre, sin nubes.

Media vuel…

Pese a la invitación de Darío Vivas, dirigente del Psuv y organizador del evento, a permanecer hasta el final, para gran parte de los pocos civiles asistentes la actividad terminó a las 4:00 pm.

El tráfico en la avenida Baralt se interrumpió totalmente entre las 11:00 am y las 4:30 pm. Entre los pocos civiles presentes figuraron trabajadores de instituciones estatales. Cerca de la estación Capitolio, decena de autobuses rotulados con emblemas de organismos públicos esperaban por el fin de la marcha para trasladar de vuelta a los empleados de agencias como el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil y el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales.

Obreros de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) fueron puestos estratégicamente en unas gradas al lado de la tarima. La ubicación fue escogida a efectos de la transmisión televisiva por los medios oficiales.

A las 2:40 pm, con el arribo de Nicolás Maduro al edificio en el que sesiona desde hace dos años la ANC, muchos empezaron a retirarse. La alocución fue presenciada por cientos de uniformados, pues los civiles se fueron luego de recibir sus almuerzos.

Más militar que cívico

Previo al acto solemne en el que Hermann Escarrá, constituyente en dos ocasiones en menos dos décadas, fungió como orador de orden, Diosdado Cabello saludó a lo lejos a los presentes, quienes aguardaron por más de cuatro horas por el comienzo del acto.

En su turno en el palco de oradores, Maduro recordó el carácter plenipotenciario de la Constituyente en lo atinente a la posibilidad de disolución de poderes públicos. Otro guiño al cambio de paradigma en el ejercicio del poder y una violación más de la Constitución en cadena nacional de radio y televisión.

Como alegoría de los cambios en el poder desde la aprobación de la Constitución, la proporción de militares en la movilización superó por casi el triple a la de civiles.

A 20 años de la aprobación de la Constitución que le dio marco jurídico a la llamada unión cívico-militar, que fue una de las banderas heredadas por el gobierno actual y que surgió de las ofertas electorales del candidato Hugo Chávez en 1999, el poder político de Venezuela se encuentra más dominado que nunca por botas militares, tanto en las cúpulas como en sus marchas.

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