Dos tractomulas y ocho camiones ingresaron a galpones del Puente de Tienditas cargados con ayuda humanitaria

Dos tractomulas y ocho camiones cargados con ayuda humanitaria proveniente de Estados Unidos, llegaron cerca de las 4:00 p.m. de este jueves al lado colombiano del Puente Internacional de Tienditas

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Foto: Rayner Peña

Cúcuta.- Pasadas las 3:30 de la tarde de este jueves siete de febrero, llegaron al lado colombiano del Puente Internacional de Tienditas, las dos tractomulas y ocho camiones provenientes de los Estados Unidos con ayuda humanitaria para Venezuela, escoltadas por funcionarios de la Policía Militar, bomberos y funcionarios de Defensa Civil de Cúcuta.

La carga que venía desde la ciudad de Bogotá, llegó a Cúcuta – Departamento Norte de Santander, unos 40 minutos después de la hora esperada. A las fueras un grupo numeroso de periodistas, reporteros gráficos y medios de comunicación nacionales e internacionales esperaban, bajo un sol de cerca de 40 grados centigrados, para filmar un evento histórico en “la frontera más dinámica de América Latina”, la colombo- venezolana.

Organizaciones de derechos humanos que hacen vida en Colombia y Venezuela, pero que tienen su origen en otros países; y venezolanos que ahora viven de lado colombiano, también llegaron al lugar con carteles para esperar el ingreso de la carga. “Ayuda humanitaria ya, ya”, “Fuera Maduro”, “La mejor ayuda humanitaria que podríamos tener es la exterminación del cáncer llamado Nicolás Maduro”, tenían escrito los carteles. También se observaron banderas venezolanas.

Media hora antes del ingreso, funcionarios de la Policía Militar en caballos se ubicaron en las calles alternas por donde pasaría la ayuda, lo que hacía que los vehículos que transitaban por el lugar tocaran corneta, aplaudieran, hicieran vídeos y fotografías.

El sonido de cornetas tocadas por los conductores de los camiones, anunció la llegada de la esperada ayuda, lo que generó el llanto de los venezolanos que se encontraban en el lugar y el grito de frases como “¡Vamos Venezuela!”, “¡Venezuela llegó la hora de la libertad!”, “¡Exigimos el paso de la ayuda humanitaria!”, “¡Te amamos Venezuela!”.

Al cerrarse el portón de acceso al puente, dos niños se agarraron de las rejas de manera inmediata a observar el recorrido. Posteriormente fueron acercándose observadores de las ONG y medios de comunicación.

No hubo declaraciones a la prensa por parte de las autoridades colombianas, ni de los diputados a la Asamblea Nacional venezolana que se vieron ingresar a los galpones, se espera que sea este viernes cuando los medios de comunicación puedan pasar hacia el espacio establecido, conocer qué insumos llegaron y todo el proceso que gira alrededor.

Más temprano el parlamentario nacional, Germán Ferrer, informó que se trataba de más de 30 toneladas de medicamentos, pero que esperarían el arribo de otras provenientes de Canadá y Europa, para pasar a Venezuela al menos unas 100 toneladas de productos que permitan solventar la crisis humanitaria que vive el país.

Por su parte el senador estadounidense, Marco Rubio, escribió en su cuenta de twitter que fueron 50 toneladas las que ingresaron a territorio colombiano. “Más de 50 toneladas de ayuda humanitaria de los Estados Unidos están ahora en Colombia. El futuro de los líderes militares de Venezuela en la era post- Maduro dependerá en gran parte de si permiten o no que la ayuda llegue al pueblo venezolano”.

Se pudo conocer que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) ha dispuesto la organización necesaria para la recepción de elementos, y proceder a la custodia y resguardo de los mismos, mientras son trasladados al otro lado de la frontera. Las labores están siendo articuladas con la Gerencia de Frontera de la presidencia colombiana, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Migración Colombia.

“Paso urgente”

Venezolanos que se acercaron a observar y apoyar lo que llaman “un hecho histórico”, manifestaron que el paso de la ayuda humanitaria que llegó a los galpones en Tienditas es “urgente”, pues en su país no se consiguen alimentos, los pocos que se encuentran son a altos costos, tanto que un salario mínimo no alcanza para vivir en normales condiciones.

Luiggy Rivas tiene tres años viviendo en Cúcuta, decidió salir del estado Mérida, Venezuela, cuando le pareció que su sueldo ya no le daría lo suficiente para alimentarse. Estudiaba ingeniería, pero dejó su carrera a mitad de camino y ahora trabaja en un hotel. Se acercó al Puente de Tienditas con carteles pidiendo ayuda humanitaria, porque sus familiares forman parte de los tantos ciudadanos que el sueldo ya no les alcanza para cubrir las necesidades básicas.

“Lo primero que pido es sacar a Maduro, sacándolo se acaban la mayoría de nuestros males, son cosas terribles las que se viven en Venezuela. Es importante la ayuda humanitaria, no podemos ser indiferentes porque hay miles de venezolanos que corren peligro de muerte si esta ayuda no ingresa al país. Lamentablemente la situación de mi familia es muy precaria, aún y cuando estaban acomodados, hoy día están en pobreza”.

Relató que un primo le dijo que le salía más barato no trabajar, porque al no existir transporte público tenía que caminar grandes trayectos gastando zapatos, agotando energías y sintiendo la necesidad de comer más, pero no tiene suficiente dinero para hacerlo. “Me dijo que si se quedaba en la casa comía una vez al día y no gastaba más, que a veces comía sólo arroz o una arepa pura, sin nada, y son cosas que a uno le parten el alma”, agregó.

De haber un cambio de gobierno, Luiggy regresará a la ciudad de Mérida y trabajará en la reconstrucción del país, porque quiere ser parte del proceso que ayudará a Venezuela a surgir.

“Vine a sobrevivir”

Albertina Grey Hernández trabaja haciendo arepas y vendiéndolas en el sector conocido como La Parada de Cúcuta, a un extremo del Puente Internacional Simón Bolívar, para poder enviar dinero a su familia. Es de Caucagua – Barlovento, y asegura que no vive del todo bien del lado colombiano, pues sus ingresos le alcanzan para alimentarse, comer y pagar el alquiler de su habitación. Sueña con regresar a Venezuela de llegarse a dar un cambio de gobierno.

“Aquí no es fácil, pero la situación de mi familia en Venezuela también es complicada, mi hijo trabaja y no le alcanza para nada, el sueldo mínimo es para comprar nada más que la harina y el pollito. No hay medicinas, tengo una amiga de 15 años que murió no hace muchos por falta de insumos”, añadió.

“Ameritamos que llegue ya”

En silla de ruedas esperó durante más de tres horas, Ángel Zambrano, integrante de una ONG venezolana la llegada de la ayuda humanitaria. Una vez ingresaron los camiones al punto de acopio, expresó su alegría porque falta poco para su sueño de poder ayudar a salvar vidas.

“Los anticonvulsivos, personas que están padeciendo crónicas enfermedades como son los pacientes renales, los pacientes con cáncer, necesitan lo que acaba de llegar hoy aquí. Es por ello que ya ameritamos desde este momento que esa ayuda humanitaria entre a nuestro país Venezuela para que se acabe toda esta desidia que está pasando por el gobierno dictatorial de Nicolás Maduro”, dijo.

Espera que el gobierno venezolano recapacite y permita sin problemas el paso de la ayuda humanitaria, pues está a pocos kilómetros de salvar vidas.

En el transcurso de la semana el gobierno de Colombia estuvo trabajando en la limpieza de los galpones, con la finalidad de que las cajas con insumos estén ubicadas en espacios actos.

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