CRÓNICA | El último acto de García Carneiro

Familiares, simpatizantes, dirigentes del oficialismo, la mismísima María Gabriela Chávez (hija del también fallecido Hugo Chávez) y curiosos se dieron cita en la plaza Bolívar - Chávez para presenciar los actos fúnebres de Jorge García Carneiro. Para ellos y para los críticos de la gestión de quien gobernó durante 13 años en estado Vargas esto marca el fin de una era

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Los restos mortales de García Carneiro arribaron a la plaza Bolívar – Chávez de La Guaira pasadas las 6 de la tarde del sábado 22 de mayo. Foto Cruz A. Sojo

La Guaira.- La noticia de la muerte de Jorge García Carneiro comenzó a rodar por grupos de WhatsApp a las seis de la mañana del sábado 22 de mayo. Muchos no daban crédito de ello. “El general estuvo ayer bailando tambor en la costa”, era la respuesta más común a la interrogante de la salud del gobernador.

Pero a pesar del buen semblante y de la energía en el repique de tambores, justo 12 horas después de que la noticia comenzara a expandirse, Jorge Luis García Carneiro asistía a lo que sería su último evento público en el estado Vargas: sus actos fúnebres.

El lugar seleccionado para rendir tributo fue una de las obras que el mandatario ideó y construyó durante sus 13 años de mandato en el litoral central, la plaza Bolívar – Chávez de La Guaira, llamada así porque además del Bolívar ecuestre, tienen una estatua del fallecido presidente Hugo Chávez, en uno de los costados. Allí en el hemiciclo, un pequeño salón circular donde sesiona normalmente el Consejo Legislativo y es usado para los eventos de mayor envergadura del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), su cuerpo sería honrado, para dar su último adiós.

María del Valle de García siempre estuvo rodeada de sus hijos. En sus años de mandato la familia García Carneiro siempre dio muestras de unión y no fue diferente en el sepelio | Foto: (Cruz A. Sojo)

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Si algo caracterizaba los actos organizados por la gestión de García Carneiro era lo rimbombante. Mucho color, mucho ruido, dejar claro en el discurso, que en la historia de una región con más de 400 años de vida, todo se hacía, por primera vez, bajo su mandato. Curiosamente, fue así con su muerte. El primer y único gobernador electo de la entidad costera que muere en ejercicio de sus funciones.

Mucha seguridad


El cuerpo de García Carneiro fue trasladado inicialmente a Caracas por la empresa de servicios funerarios contratada para cumplir con los protocolos sanitarios correspondientes. De regreso al litoral central fue escoltado por funcionarios de los organismos de seguridad regionales. En el distribuidor El Trébol simpatizantes y el camión rojo, una emblemática unidad utilizada en las campañas electorales o visitas de dirigentes nacionales, le esperaban.

Durante todo el camino por la avenida Soublette, pequeños grupos le saludaban y en los comandos de bomberos, policías y militares, se dispusieron guardias para presentar respetos a la carroza fúnebre. “Carneiro no murió, solo cambio de paisaje”, gritaba una voz de hombre, megáfono en mano, al llegar la urna azul celeste a la plaza guaireña.

Franelas elaboradas para la venidera campaña electoral fueron usadas por los equipos de la gobernación durante las exequias en honor a García Carneiro Foto: (Cruz A. Sojo)

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El dolor de su esposa e hijos traspasaba cualquier tapaboca. Con su gestual intentaban dar muestras de fortaleza, pero se quebraban. Especialmente su esposa, María, con quien había celebrado hace escasas semanas, sus 40 años de matrimonio.

Un túnel de honor de cadetes de la Academia Militar se dispuso en el recorrido del estacionamiento al hemiciclo. Poca gente logró acercarse, por la cantidad de rejas de protección y guardaespaldas de los invitados de honor, encabezados por la vicepresidenta Delcy Rodríguez; la ministra de Interior, Justicia y Paz, Carmen Meléndez y los diputados de Asamblea Nacional oficialista: Diosdado Cabello y Nicolás Ernesto Maduro Guerra.

Hasta los rivales políticos internos, como Gladys Requena, acudieron al llamado oficial de rendir honores al general trisoleado y gobernador. Los de la casa, el alcalde José Alejandro Terán y el sucesor de García Carneiro según las leyes regionales, el secretario de gobierno José Manuel Suárez, hacían las veces de anfitriones ante la ausencia obligada del verdadero protagonista.

Aunque la idea era trasladar el cuerpo de García Carneiro a las 10 de la noche a la Academia Militar, la llegada de más invitados, como María Gabriela Chávez y el canciller Jorge Arreaza, así como la insistencia de quienes asistieron de poder entrar, modificó la decisión.

“Yo entro primero porque yo le fui leal siempre al general, no como tú que votaste por otro en las últimas elecciones”, le decía una mujer de mediana edad a otra, mientras se hacía espacio con sus codos, en la refriega por entrar al hemiciclo, donde no hubo distanciamiento social o temor al COVID-19.

Entre alabanzas y críticas


Las franelas mandadas a hacer para actos o campañas electorales, fueron usadas por muchos partidarios. Unos llegaron por dolor verdadero. “El general tenía mal genio, pero trabajaba por nosotros”, decía una vocera de un consejo comunal de Catia La Mar. Otros, aunque presentes, no eran tan benevolentes. “Aquí no hay casi gente porque está recogiendo lo que sembró. Ellos son muy sectarios. En 12 años gobernaron para ellos”, decía otro hombre, que también trataba de entrar al hemiciclo, en donde solo se respiraba calor y llanto, pues los aires acondicionados presentaban fallas y nadie se percató del detalle.

Muestras de afecto eran expresadas en pequeñas pancartas por seguidores del gobernador del estado Vargas. A pesar del aprecio que muchos solían expresar, no hubo grandes concentraciones en su homenaje Foto: (Cruz A. Sojo)

La misma dicotomía se debatía frente a las obras. “Se va el mejor gobernador de Venezuela, el que más construyó obras”, decía con orgullo un militante del Psuv. Otro rebatió: “¿Para qué sirven un estadio, dos plazas, una cinta costera si no hay agua, si el camión del gas no pasa por la puerta de tu casa, si la luz también se va, si vas al hospital y no hay para Rayos X o ambulancia, si en el liceo o la escuela no hay ni para comprar el marcador? No hermano. Solo gobernó por donde pasa la reina”.

Finalmente el cuerpo de García Carneiro fue llevado a la Academia Militar de Venezuela la mañana del domingo 23 de mayo. El mismo repique de tambor que disfrutó el viernes se sintió en la plaza, mientras los más allegados le lanzaban flores al féretro.

“Yo quería entrar, para ver cómo quedó”, se quejó una mujer con minifalda rosada a otra con jean y franela con el rostro de García Carneiro. “Pero es que la urna estaba cerrada. Así que no lo íbamos a ver igual”, le respondió la amiga. Ambas se quejaron. Ellas querían poder contar lo que sucedía en el hemiciclo. Sin proponérselo, las mujeres sabían que estaban allí siendo testigos de la historia. Testigos del fin de una era, la era de García Carneiro en Vargas.

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