Acción Democrática celebra 80 años con la esperanza de resurgir

El “Partido del Pueblo”, llamado así por su arraigo en las clases populares, vive horas difíciles. Este será el primer aniversario de la tolda blanca con un presidente designado por el Tribunal Supremo de Justicia y otro por las bases militantes

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Foto: Cortesía El Universal

El 13 de septiembre de 1941 fue fundado Acción Democrática, el partido que escribió los capítulos más importantes de la historia política venezolana del siglo pasado. Rómulo Betancourt, integrante de la Generación del 28 (los estudiantes que enfrentaron la dictadura de Juan Vicente Gómez), fue la principal figura del movimiento que culminó con la creación de la estructura política más influyente, que reunió a millones de venezolanos.

El “Partido del Pueblo”, llamado así por su arraigo en las clases populares, vive horas difíciles desde los albores del siglo XXI. Será el primer aniversario de la tolda blanca con un presidente designado por el Tribunal Supremo de Justicia en junio de 2020 en plena pandemia: Bernabé Gutiérrez, expulsado por acusaciones de corrupción, que no es reconocido por la directiva electa de la organización.

Mientras, la directiva encabezada por Henry Ramos Allup trabaja para ganar espacios en las elecciones regionales del 21 de noviembre de 2021. Esto muestra que AD sigue como un elemento importante en la coalición opositora.

El legado de los fundadores de AD sentó las bases para enfrentar los períodos más duros de Venezuela en los años 30, 40 y 50, en medio de la transición del régimen gomecista y la dictadura de Marcos Pérez Jiménez hacia la democracia. Un joven Betancourt, junto con un grupo de estudiantes exiliado en Barranquilla, constituyó en 1931 la Agrupación Revolucionaria de Izquierda (Ardi), grupo político que representa uno de los antecedentes de AD.

Una década más tarde Betancourt, Andrés Eloy Blanco, Gonzalo Barrios, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Juan Oropeza, Juan Oropeza Riera, Leonardo Ruiz Pineda, Jesús Ángel Paz Galarraga, Virgilio Cayama, Domingo Figallo Amarista y Tirso Salaverria, entre otros, fundan AD después de una transición en la que previamente se crearon las organizaciones movimiento de Organización Venezolana (Orve) y el Partido Democrático Nacional (PDN).

Venezuela vivió un período de libertades políticas desde 1936 hasta 1941 bajo el mandato de Eleazar López Contreras. Lo mismo ocurrió con el cuatrienio de Isaías Medina Angarita que gobernó hasta 1945, cuando un golpe de Estado liderado por civiles (con Betancourt a la cabeza) y militares lo saca del poder.

Betancourt gobernó durante el trienio de 1945-1948; posteriormente fue electo Rómulo Gallegos en 1948, hasta que vino un golpe de Estado que lo derrocó. Se instaló una junta militar que ilegalizó los partidos y hubo una persecución contra los principales líderes políticos. El 7 de diciembre, dos días después de su fuga, se instala en Venezuela una junta militar. Esta ordenó la disolución absoluta de Acción Democrática y el partido pasó a la clandestinidad.

Durante 10 años, el teniente coronel Marcos Pérez Jiménez se las ingeniaría para perpetuarse en el poder, pero los ánimos de democracia en Venezuela pudieron más. Finalmente, fue derrocado el 23 de enero de 1958.

Nueve meses después Rómulo Betancourt (AD), Jóvito Villalba (URD) y Rafael Caldera (Copei) firman un pacto de gobernabilidad que se popularizó bajo el nombre de Pacto de Punto Fijo (debido al nombre de la casa donde se suscribió). Este consistía en formar un gobierno de unidad nacional: la convivencia democrática y el reconocimiento a los resultados electorales era uno de los elementos indispensables de esta unión. Más adelante, la Junta convocó a elecciones presidenciales en las que AD postuló a Rómulo Betancourt, quien ganó la presidencia.

Entre los puntos del acuerdo destacan el compromiso por respetar los resultados de las elecciones de ese año y la defensa del sistema constitucional de base democrática.

Cuarenta años después, la vigencia del pacto perdió fuerza con el ascenso al poder de Hugo Chávez Frías, quien inició un proceso de cambio constitucional. En ese contexto surgieron otras formas de navegar el clima político nacional, marcado por la atomización y dispersión de los grupos políticos tradicionales y la consolidación de las fuerzas chavistas.

A lo largo del mandato del fallecido Hugo Chávez, AD participó en las contiendas y en ocasiones se abstuvo, como en las parlamentarias de 2005 -cuando la organización presentó su tarjeta electoral pero sus líderes llamaron a la ciudadanía opositora a abstenerse-. Esto solo logró una Asamblea Nacional totalmente chavista.

Desde 2008, la organización formó parte de la Unidad Nacional; en las regionales de ese año el partido del pueblo resultó el más votado en todo el país. En 2010 se convirtió en el cuarto más votado.

Bernabé Gutiérrez ya había anunciado que la alianza política de la tolda blanca se estaba alistando con sus mejores candidatos a gobernadores y alcaldes para las venideras megaeleccciones del 21 de noviembre del presente año.

A finales de agosto, la oposición venezolana anunció que participará en las elecciones de gobernadores y alcaldes del 21 de noviembre con candidatos unitarios poniendo fin a más de tres años sin competir en comicios por considerar que carecían de garantías para que fueran libres y justos.

Henry Ramos Allup, por su parte, aseguró recientemente que la oposición tendrá candidatos unitarios para todos los estados y municipios del país, que se inscribirán con la tarjeta de la MUD, ya que los principales partidos opositores perdieron el control de sus tarjetas por órdenes del TSJ.

«Se ha dicho que dictadura no sale con elecciones, aquellos que creen que la salida no es electoral y que se la pasan imaginando ficciones, nadie les impide que las lleven a cabo (…) La participación en el proceso esperamos que sea idónea para recuperar nuestros derechos», agregó Allup.

En el portal de la organización indican que, con la tarjeta blanca conquistaron el poder a través del voto con Rómulo Gallegos, Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Jaime Lusinchi y el dos veces presidente de la República, Carlos Andrés Pérez.

«Nuestros gobiernos han servido para el progreso, para mejorar la calidad de vida del pueblo, para gobernar con sentido de la modernidad, con inclusión, con equidad y con la humildad necesaria para trascender en el tiempo y no morir de olvido. En fin podemos decir con absoluta convicción, que con AD se vive mejor», aseguran en su página.

En los inicios de la democracia venezolana se habla de casos de persecución política. Así, el poder se ejerció de manera total contra los elementos que eran considerados enemigos de la democracia, para así tratar de mantener el conjunto de factores que implementó el Pacto de Punto Fijo el cual principalmente consistía en el mantenimiento del orden imperante y los lineamientos políticos.

Antes de la llegada de Chávez, se trató de mantener la alianza militar y política para lo cual se lanzaron campañas contra los elementos de la izquierda y por tal motivo las fuerzas armadas se ganaron el respeto de los políticos de turno.

En agosto de 2020, simpatizantes de Acción Democrática, que respaldan a dos directivas, se enfrentaron por el control de una de sus sedes en Caracas. Los enfrentamientos sucedieron cuando militantes y voceros políticos que simpatizan con Ramos Allup acudieron a la sede de AD en La Florida para reclamarla ante las denuncias de que había sido «tomada por colectivos armados».

El 15 de junio de este mismo año, el TSJ de Nicolás Maduro suspendió la directiva de AD que presidía Ramos Allup e instaló una ad hoc, que lidera Gutiérrez. La sentencia del Supremo permite a la junta ad hoc «utilizar la tarjeta electoral, el logo, símbolos, emblemas, colores y cualquier otro concepto propio de la organización».

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