Toque de Diana | Un ojo por ojo que también lastima al país

En Venezuela desde hace rato que para entender lo que pasa, en vez de buscar un analista político, un abogado constitucionalista, un economista o un brujo, lo que hay que buscar es un criminólogo

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Foto: Lisbeth Miquilena

De AD en la urbanización La Florida a Cúa. ¿Parece una ruta de un por puesto no? Pues no lo es. Pero vamos a montarnos en ese autobús.

“La detención del vicepresidente de la Asamblea Nacional, Edgar Zambrano, por parte de la policía secreta venezolana, constituye otra violación flagrante de la Constitución del país. Es una acción políticamente motivada dirigida a silenciar a la Asamblea Nacional”, eso acaban de decir fuentes de la Unión Europea a la agencia de noticias EFE.

El mundo ve con estupor lo ocurrido anoche aquí en Caracas, en la urbanización La Florida, frente a Acción Democrática, uno de los partidos fundadores de la democracia más antigua de América Latina, cuando una grúa comisionada o contratada por el Sebin se llevó en su carro al diputado Edgar Zambrano.

Aunque esto se veía venir, y aunque ya tenemos a un diputado preso, Juan Requesens, y a otro desaparecido, Gilber Caro, en este esfuerzo por no acostumbrarnos ni naturalizar lo que no es normal hoy hay que recordar que:

En las elecciones del 6 de diciembre de 2015, el diputado Edgar Zambrano logró la reelección con el apoyo de la MUD de Lara obteniendo 504.122 votos (54,67%). El 4 de julio de 2018, Acción Democrática se retiró de la MUD y Zambrano fue ratificado como Jefe de la Bancada de AD.

El 5 de enero de 2016 asumió su tercer período como diputado a la Asamblea Nacional y fue designado como presidente de la Comisión Permanente de Defensa y Seguridad del legislativo, siendo ratificado el 5 de enero del 2017 y el 5 de enero de 2018. En diciembre de 2018 fue designado como primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, un cargo que ejerce efectivamente desde el 5 de enero de este año.

Visto lo precedente queda claro de nuevo que lo ocurrido anoche no es cualquier cosa. Mucho menos si tomamos en consideración que el diputado Zambrano es, junto al segundo vicepresidente de la AN, Stalin González (UNT), quienes acompañan al presidente del Parlamento (de VP) en todo momento en representación de lo que hoy significa en Venezuela un poder auténticamente legítimo.

Ya la detención de Roberto Marrero, ex diputado, que fungía como jefe del despacho de Juan Guaidó y abogado de Leopoldo López, de alguna manera trazaba la ruta que tomarían el Gobierno.

Hasta hoy suman 17 los diputados perseguidos por respaldar a Guaidó el pasado 30 de abril.

Ayer en la noche la diputada Adriana Pichardo tuiteaba un porcentaje revelador: hoy el 25% de los diputados de la unidad están sometidos a juicio o han sufrido persecución del régimen.

El mensaje político está claro. Van contra la AN toda. Aspiran sancionar y anular a todo el entorno de Guaidó como Estados Unidos también lo ha querido hacer con el entorno y el propio Maduro avanzando en la política de sanciones económicas y financieras.

Es un ojo por ojo. Pero es un ojo por ojo que también lastima al país.

El diputado Zambrano representa a más del 50% del estado Lara, por ejemplo. Pero además, el diputado Zambrano es hijo de un transportista y una sindicalista. Y el mismo diputado Zambrano trabajó toda su vida en el sector sindical. ¿Qué hay más representativo de un ciudadano de a pie, de un hombre y una mujer común en Venezuela que un transportista y un obrero sencillo que cobra su trabajo por semana o una ama de casa, madre de familia?

Que son cosas que hay que decirlas para ir sacando cuentas. Los hechos estimulan la memoria:

Durante 10 años, Perú fue gobernado por Alberto Fujimori, un ingeniero agrónomo y político, con doble nacionalidad que fue considerado públicamente como un dictador. Su polémico gobierno se caracterizó por ser un corrupto y de grandes arbitrariedades, y además por resaltar uno de los mayores hechos políticos de la década: El Fujimorazo.

El Fujimorazo fue un autogolpe dado en Perú el 5 de abril de 1992 por el mismo presidente Fujimori. Esta decisión fue dada a través de los medios televisivos y consistió en la disolución del Congreso y la intervención del Poder Judicial, el Consejo Nacional de la Magistratura, el Tribunal de Garantías Constitucionales y el Ministerio Público.

El autogolpe fue apoyado por las Fuerzas Armadas (ejército, marina y fuerzas aéreas), además propició a la persecución de algunos miembros de la oposición y a ciertos periodistas. Uno de los argumentos dados por Fujimori para aprobar la disolución del Parlamento fue que dichas Instituciones le ponían trabas a su Gobierno.

Desde 2009 Fujimori ha dado tumbos en prisión por diferentes delitos y hoy, en su tercera edad, continúa preso.

Igualmente vino a nuestra mente uno de los secuestros más recordados por los venezolanos, el de Cúa en 1998. Recordado porque culminó de forma exitosa con el rescate de la rehén y la eliminación del secuestrador por parte de la Brigada de Acciones Especiales que había afinado su operación después de los fracasos en los secuestros del Urológico de San Román y de Terrazas del Ávila.

En Venezuela desde hace rato que para entender lo que pasa, en vez de buscar un analista político, un abogado constitucionalista, un economista o un brujo, lo que hay que buscar es un criminólogo.

Lo que si queda clarito es que los secuestradores siempre terminan mal. Y si no lo entendiste, pues tampoco te lo voy a explicar.

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