Vecinos de Caricuao piden ayuda humanitaria a la Cruz Roja ante entrega fallida

“Por unos pocos desordenados no es justo que paguemos la mayoría”, comentó Esperanza Rosas, habitante de la UD3 de esta parroquia caraqueña. Los habitantes consultados por El Pitazo en la Calle consideran que la visita imprevista no favoreció

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Voluntarios de la Cruz Roja se retiraron de la estación Zoológico para proteger los kit de purificación de agua; sólo 20 ó 25 habitantes recibieron esta donación. Foto: Griselda Acosta

Caracas.- El martes 16 de abril, aproximadamente a las 5:00 de la tarde, de manera imprevista llegó a la parroquia Caricuao parte de la ayuda humanitaria destinada a ese sector. La Cruz Roja repartiría un botellón de plástico y unas pastillas para purificar el agua. Sin embargo, la entrega no se completó por fuertes lluvias y el desorden de los ciudadanos.

Solo 20 o 25 habitantes la pudieron recibir, de una larga fila que esperaba. Los voluntarios de la Cruz Roja se alejaron de esta comunidad caraqueña tras ver la situación.

Así lo informó a El Pitazo en la Calle Esperanza Rosas, quien junto con su grupo llamado Apostolado de Jesús de la Divina Misericordia se ofrecieron a organizar la próxima visita de la Cruz Roja Internacional a la parroquia Caricuao. Como habitantes de esta comunidad consideran que la visita imprevista causó revuelo y terminó en un caos, debido a la necesidad actual de las personas.

Vecinas de la parroquia Caricuao y miembros del grupo de Apostolado Jesús de la Divina Misericordia informaron a El Pitazo en la Calle sobre la entrega fallida de la ayuda comunitaria prevista para esta comunidad caraqueña. Foto: Griselda Acosta.

Mildred Benitez, miembro de este grupo religioso, concuerda con Esperanza en que es injusto que por unos pocos desordenados pague la mayoría de la población de Caricuao.

“Yo soy una de los miles de vecinos que necesita medicinas, que le urge ayuda porque no cuento con dinero para operarme, para comprar mi tratamiento para la displacia que sufro;  así como yo existen muchos vecinos. El pedido que le hacemos a la Cruz Roja es que no se olvide de Caricuao porque tiene muchas personas de la tercera edad enfermas y niños desnutridos“, afirmó Benitez.

Esperanza Rosas vive en la UD3 de Caricuao, cerca de la estación Zoológico, lugar donde se ubicó uno de los camiones de la Cruz Roja. Recalcó que es lamentable el episodio que le tocó vivir.


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“Creo que como 20 o 25 vecinos pudieron recibir la ayuda, estaban dando un botellón y unas pastillas para purificar el agua. De repente, cuando comienza a llover fuerte, la gente de atrás empieza a gritar, a empujar a los de adelante, hecho que hizo alejar a los voluntarios de la Cruz Roja, que sin pensarlo mucho prendieron sus camiones, carros, motos y se fueron. Nos dejaron mojaditos y sin la donación“.

Juliet de Pier, habitante de la UD4 de Caricuao, indicó que le preocupa su situación porque sufre en estos momentos de cáncer: “Gracias a Dios me estoy recuperando, mi fe me mantiene alentada, pero la  verdad es que para culminar mi tratamiento contra el cáncer necesito más medicinas. La última vez que fui a buscar el tratamiento, entre el papeleo y el problema del transporte se me hizo difícil, cuando llegué ya se había terminado. Es bueno que la Cruz Roja sepa y compruebe que somos una comunidad con muchas personas de la tercera edad enfermas”.

Las vecinas consultadas indicaron que la parroquia tiene  mucha necesidad de medicinas para la depresión, enfermedades mentales, crónicas, suplementos nutricionales para niños y personas de la tercera edad, plantas eléctricas para los distintos centros de salud, así como los kit de purificación del agua.

“En los bloque 5 y 17 de la UD3 tenemos casos de vecinos que les urge medicinas para controlar la depresión y enfermedades mentales, ya sus familias no hallan qué hacer para controlarlos, para atenderlos cuando se ponen violentos. Por eso insistimos y nos ofrecemos para ayudar en la organización de la comunidad, para cuando se disponga la ayuda para Caricuao. No es justo que por unos pocos desesperados paguemos todos”, recordó Esperanza Rosas.

Las integrantes de este grupo que hacen vida en la Iglesia Santa Rita de Cassia, de la UD3, indicaron que es vital que sea la comunidad, las organizaciones religiosas y ONG que organicen la entrega de donaciones conjuntamente con la Cruz Roja, porque es necesario que se verifiquen los casos de enfermos y de vecinos necesitados.

Hay que proteger esta ayuda de las personas inescrupulosas, de los bachaqueros que no les importa vender lo que les dan gratis. Ayer vi a un hombre tratando de vender el botellón plástico”, dijo Rosas.

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