Caraqueños esperan que Maduro acepte la ayuda humanitaria para salvar a familias más necesitadas

Aunque consideran que no será tan fácil, muchos ciudadanos creen que el gobernante debería permitir el ingreso de los alimentos que ya llegaron a Colombia para poder paliar la emergencia humanitaria compleja que atraviesa el país

266
Los uniformados están organizados en cuatro anillos de seguridad, de los cuales uno está integrado por militares. Foto: Archivo

Caracas.- Este viernes 8 de febrero comenzó la fase de organización de los alimentos que llegaron a los galpones dispuestos por el Gobierno colombiano en la ciudad de Cúcuta.

Las bolsas identificadas de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), contienen alimentos de primera necesidad y productos de aseo personal para familias de cinco personas y está previsto que alcancen para siete días. Sin embargo, aún falta que la ayuda humanitaria, cuyo plan es llevado a cabo por los gobiernos de Colombia, Estados Unidos y la Asamblea Nacional (AN), ingrese al país y sea distribuida. 

Nicolás Maduro aseguró que por ninguna razón permitirá el ingreso de la ayuda humanitaria: “No somos mendigos, en Venezuela no hay mendigos. Problemas hay, pero no se trata de una crisis”. En Caracas, los ciudadanos consultados por El Pitazo esperan que el gobernante cuestionado por más de 50 países acepte la cooperación internacional para paliar la situación de las familias más pobres.

Sara González, comerciante de la parroquia Coche, considera que mientras Nicolás Maduro y su equipo y los diputados de las AN discuten, se mueren más personas por la falta de medicinas y la imposibilidad de alimentarse. Contó que ella, por ejemplo, debe tomar desparasitantes cada 15 días, pero desde que dejó de conseguirlos, optó por remedios caseros. “Claro que hace falta la ayuda humanitaria. El gobierno no quiere aceptarla y tanta falta que hace, que es lo peor”.

Lee también: En la frontera con Colombia confluyen dudas y miedos sobre la ayuda humanitaria

Edwin Rojas, taxista en Coche, también comentó que esos alimentos que llegaron a Cúcuta podrían salvar a muchos niños que viven en situación de pobreza extrema. “El gobierno no quiere aceptar esa ayuda porque ellos ya se robaron todo, todo”, dijo. Además, recordó que la escasez de medicamentos tiene más de seis años. Aunque sabe que, de llegar, esa ayuda solo será un paliativo ante la emergencia humanitaria: “Eso es algo temporal, eso no resuelve la situación, pero claro que es importante. Cualquier cosa que tú les des a los más necesitados les puede salvar hasta la vida”.

María Martínez, vive en El Cementerio y vive las consecuencias del desabastecimiento en carne propia. “Mi hija es epiléptica y logramos darle la medicina porque tenemos familia en el exterior y ellos se la mandan” contó. Cree que si Nicolás Maduro permite el ingreso de la ayuda humanitaria, la situación de su hija podría mejorar.

Para Jesús Uzcátegui, de El Valle, la ayuda humanitaria es una bandera de la AN y una forma de hacerle presión al gobierno. Considera que esa ayuda, aunque necesaria, puede traer consecuencias negativas: “Se corre el riesgo de sufrir, por ejemplo, una invasión por parte de Estados Unidos por su cultura de guerra, entonces podría morir muchísima gente”. Jesús no es optimista, le gustaría decir que sí, pero no cree que Nicolás Maduro acepte la cooperación.

Lee también: Guaidó: “Hoy la ayuda humanitaria es una realidad gracias al apoyo de la democracia del mundo”

No todos ven con buenos ojos el ingreso de aliemntos desde Colombia. En el centro de la ciudad, los afectos al gobierno se reúnen para discutir los peligros de un intervención extranjera. Dos mujeres, que no quisieron ser identificadas, aseguraron que la culpa del desabastecimiento la tiene el gobierno de Estados Unidos: “Si de verdad quieren ayudar, ¿por qué no quitan los bloqueos y las sanciones?”. Para ellas, si a Nicolás Maduro no le interesara la gente, no aprobara la construcción de hospitales ni la importación de medicinas que, según ellas, ocurren cada mes.

DÉJANOS TU COMENTARIO