La tragedia de Güiria sacó a flote el negocio de la prostitución de Sucre a Trinidad

A un mes del naufragio de la embarcación Yhonailys José, se desconoce el paradero de 28 personas. Familiares aseguran que una de las sobrevivientes les narró que algunas jóvenes fueron rescatadas por lanchas rápidas y entre la penumbra en alta mar se escuchaban gritos

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Familiares de desaparecidas en embarcación Yhonailys José se mantuvieron por dos semanas en el embarcadero de Macuro. Foto: Cortesía familiares

Yesenia García y Jesús González /El Pitazo

Cumaná.- La tragedia ocurrida en las aguas del estrecho de Boca de Dragón, que separa el estado Sucre de Trinidad y Tobago, sacó a flote uno de los oficios más viejos del mundo, la prostitución.

Aunque el naufragio de la embarcación Yhonailys José es un tema del que tienen miedo de hablar los habitantes de Güiria, municipio Valdez en el estado Sucre, los rumores que se cuelan en la plaza, mercado y la zona de La Playita, dicen de un negocio de prostitución que tiene 15 años y que, desde entonces, se vale de embarcaciones ilegales para trasladar a las mujeres desde Güiria hacia Trinidad y Tobago. Los comentarios aseguran que en los últimos dos años el tráfico ha aumentado a pasos desmesurados.

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Recuento

La trata de personas tiene un antes y después del martes 23 de abril cuando una embarcación de 10 metros de eslora, identificada como “Yhonailys José”, que partió de la Playa La Salina, municipio Valdez, estado Sucre, naufragó cerca de la Isla de Patos, en el sector conocido como Boca de Dragón,  cuando se dirigía hacia Trinidad y Tobago con más de 30  personas a bordo, entre ellas 22 mujeres.

La cifra de las personas que se trasladaban en la embarcación fue confusa desde que se conoció la noticia el jueves 25 de abril. Al principio se habló de 25 y luego de 38 personas.

Los primeros nombres que fueron dados a conocer por una nota de prensa de la Guardia Nacional (GN) fueron: Yoselis Rojas, Zulma Patinez, Yusmaris Patinez, Melani Patinez, Deique Marín, Luisa Marín, Frank Hernández, Julio Pacheco, Ender Blanco, Julio Carrión, Carmen Lárez, Estefany Flores, Sariana López, Ruz Patinez, Yubrelin Merchán, Daniamis Medina, Angélica Mata, Anabel Aguilera, Oriana Díaz, Yenkaris Sifontes y Yailyn Jiménez.

Las dos primeras  personas que fueron rescatadas el miércoles 24 de abril en horas de la tarde fueron: Yusmary Lezama y Francisco Martínez. Este último era el capitán de la embarcación y quien había dado un nombre falso.

Los pescadores fueron los que realizaron las labores de búsqueda. Foto: Cortesía familiares

Al día de hoy fueron rescatadas nueve personas con vida y un cadáver, identificados como: Yusmarys Lezama (26), Francisco Martínez (21), Yusleidys Merchán (23), Angélica Mata (24), Katherin Díaz (22), Yadelin Jiménez (17), Carlos Lafont (29), Yorkelis Zurita (16) y Eduardo  Pacheco (33). Además del cuerpo sin vida de Daiglysmar Betancourt (16).

El bote salió sin la debida autorización, por lo que no se manejaban datos exactos de todos los pasajeros. Habitantes de Güiria destacaron en esa oportunidad que era normal la salida embarcaciones con destinos a Trinidad y Tobago de forma ilegal y que, además, cobran el traslado en divisas.

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Retrasos

Familiares de los desaparecidos denunciaron que las autoridades —locales, regionales y nacionales—tardaron en salir a buscar a las víctimas del naufragio. Alegaron que no implementaron un operativo en conjunto con la isla de Trinidad.

Una semana de búsqueda fue lo que duró el operativo desplegado por los organismos de seguridad. El jueves 9 de mayo, parientes de las personas desaparecidas acudieron a la sede del Ministerio Publico (MP), en la avenida Universidad de Cumaná a solicitar que se reactivara la búsqueda.

Para solicitar que se abran las averiguaciones y que se condene a los culpables del traslado de estos venezolanos hasta Trinidad y Tobago, cerca de 20 personas se unieron a los familiares de las cinco adolescentes que iban en la embarcación y que eran oriundas de Cumaná.

“Estuvimos conversando con el fiscal Dany Zambrano, quien nos aclaró muchas dudas. Queremos que se haga justicia, necesitamos que aparezcan o nos informen si están o no están secuestrados nuestros familiares”, reclamó en ese momento Yanira Medina, residente de Güiria y hermana de Daniamys Medina, desaparecida en alta mar.

Del embarcadero de Macuro es de donde salen la mayoría de las embarcaciones. Foto: Yesenia García

Otras de las personas que compartió su dolor y desesperación con el equipo de El Pitazo fue la señora Ana Arias, quien exhortó al gobierno regional a reactivar la búsqueda de los desaparecidos.

“Queremos que esta situación no quede impune y engavetada. Necesitamos el apoyo de todos para que nuestras niñas aparezcan. Nuestras hijas fueron sacadas bajo engaño para llevarlas a otro país”, afirmó Arias.

Igualmente, Luisa Espín, hermana de Isabel Aguilera, una de las mujeres que iba en el bote Yhonailys José, relató que su pariente se trasladaba desde Sucre hasta Trinidad y se enteró del naufragio porque tiene tres hermanos que residen en Trinidad y ellos, a través de una llamada telefónica, les informaron que estaban esperando a Aguilera en ese país y nunca se presentó.

“La esperaban a la 1:00 de la mañana y en vista de que no llegó, me llamaron a Caracas para informarme que había una embarcación desaparecida. Fue así como avisé a mi mamá y familiares para que iniciaran la búsqueda. Mi hermana tiene una hija de seis años que todo los días se levanta y pregunta por ella”, explicó.

Espín agregó que los familiares de las niñas, mujeres y hombres desaparecidos están clamando ayuda, pidiéndole a Dios y a las autoridades que hagan algo al respecto. “En Güiria no hay ley, los vagabundos hacen y deshacen. Exigimos a las autoridades que actúen”, reclamó.

Denuncias y expedientes ocultos

El caso de los desaparecidos y la cantidad de adolescentes que se encontraban en la embarcación tomó un rumbo diferente cuando una de las adolescentes rescatadas proveniente de Carúpano, municipio Bermúdez, denunció que iban a la isla de Trinidad y Tobago como damas de compañía.

Las investigaciones preliminares del naufragio dieron como resultado un total de nueve personas detenidas por trata de personas, quienes fueron pasadas el domingo 28 de abril al Circuito Judicial de Carúpano para ser procesadas judicialmente.

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Una fuente policial que prefirió omitir su nombre, indicó que los detenidos por la Policía de Sucre no iban todas en la embarcación. “Estas personas están investigadas porque han sido denunciadas por estar ligadas directamente con el negocio de la trata de personas. En total, eran 14 personas  detenidas por este delito, entre ellas, cinco fueron liberadas, todas dueñas de hoteles en Güiria, donde habitantes denuncian que se hospedan menores de edad cuando van a ser trasladadas a Trinidad y Tobago”, aclaró.

Embarcaciones de fibra con capacidad para diez personas son utilizadas para trasladar hasta más de 40 personas a Trinidad. Foto: Yesenia García

Del expediente que las autoridades mantienen en situación de reserva, se conoció que la Fiscalía 3ª del Ministerio Público de Güiria fue la que presentó a los nueves detenidos ante el Tribunal 5º de Control de Carúpano. A los involucrados se les imputan los delitos de trata de personas y asociación para delinquir. Además, al capitán de la embarcación Jhonailys José se le acusó también por el delito de homicidio intencional.

Una de las mujeres que se encontraba en la embarcación acusó al capitán de haber intentado ahogarla. Los nueve implicados fueron privados de libertad y deberán permanecer detenidos en la Guardia Nacional (GN) de Güiria, municipio Valdez.

Entre los detenidos se encuentran dos que son sobrevivientes del naufragio: el capitán de la embarcación, quien ingresó al hospital Dr. Andrés Gutiérrez Solís con el nombre de Ángel José, según él mismo declaró, y cuyo verdadero nombre es Julio Carrión; y Carlos Laffont, quien es profesor de educación física en un liceo público y otro privado. Otros detenidos fueron dos guardias nacionales y una funcionaria del Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (Inea). De los demás se desconocen detalles.

Fuentes de seguridad informaron a El Pitazo que las autoridades andaban tras una peluquera de Güiria llamada “Nelita”, quien regenta un local nocturno en Trinidad y sería la encargada de recibir a las chicas que iban en la embarcación.

Las siete sobrevivientes, que no se encuentran detenidos, están protegidos por el Ministerio Público por ser piezas clave para desarticular una presunta banda de trata de personas que funciona en Güiria desde hace muchos años.

Hasta la fecha, las autoridades no han ofrecido detalles de cómo avanza la investigación ni han oficializado nombres de los detenidos. El caso se mantiene en total reserva dentro del sistema de justicia en Sucre.


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Trata de personas

El primer indicio que reveló la posibilidad de que se estaba ante un caso de trata de personas fue el hecho de 22 mujeres menores de edad viajaban sin sus padres.

El  pasado 14 de mayo, ante la plenaria de la Asamblea Nacional (AN), el diputado Robert Alcalá denunció el delito de trata de personas en el estado Sucre y aseguró que efectivos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) estarían involucrados en esta red.

Alcalá solicitó a la AN que se inicie una investigación para determinar los hechos ocurridos el pasado 23 de abril, cuando naufragó la embarcación Yhonailys José con 38 personas que iban de Güiria con destino a Trinidad y Tobago.

Familiares denunciaron irregularidades en el procedimiento de búsqueda ante la Fiscalía de Cumaná. Foto: Jesús González

Durante su intervención, el parlamentario manifestó que la trata de personas en el pueblo es una realidad. “Y se realiza con complicidad de algunos funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado; sobre todo del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc). Este naufragio no es solamente producto de la migración que ha producido este gobierno, sino que sencillamente hay una trama”, señaló.

El diputado destacó que luego de sostener reuniones con familiares de los afectados lograron confirmar información muy importante: “Hay una mafia de trata en el estado Sucre, específicamente en el municipio Valdez, y queremos denunciar ante el mundo que esa mafia opera en cooperación con algunos funcionarios de la Fuerza Armada Nacional (FAN); del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) y que no se están llevando las investigaciones como tiene que ser”, subrayó Alcalá.

Según lo expuesto en la AN, familiares de jóvenes que se encuentran en Trinidad y Tobago expresaron que las obligan en casas de citas a trabajar y a pagar hasta 1.800 dólares para ser liberadas.


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¿Hubo rescates?

Algunas versiones de los habitantes de Güiria y familiares de las desaparecidas sostienen que el capitán de la embarcación se detuvo en la isla de Patos para cambiar el chip del celular a una línea Digicell, que es la que funciona en Trinidad y Tobago, pero el peso del bote por la cantidad de personas que llevaba hizo que el agua comenzara a anegar la embarcación. Los pasajeros intentaron sacar el agua, pero unos se desesperaron y gritaron, lo que generó pánico. En ese momento de tensión e inestabilidad vino una ola y volteó el peñero.

Debido a la oscuridad de la noche y que los pasajeros no contaban con chalecos salvavidas, se inició una pelea por sobrevivir y por la posesión de las pimpinas de gasoil para mantenerse a flote. Una de las sobrevivientes que se encuentra protegida por la Fiscalía, y que llaman “La Carupanera”, indicó que allí murieron varios.

Habitantes de Güiria tienen miedo de hablar sobre la desaparición de las dos embarcaciones. Foto: Yesenia García

Pero la historia no queda allí, una fuente de confianza reveló a El Pitazo que la protección de las mujeres rescatadas por parte de las autoridades es porque algunas denunciaron la presencia de embarcaciones cuyos tripulantes sacaron a varias muchachas del agua y se las llevaron obligadas a Trinidad para prostituirlas.

El Pitazo intentó contactar en Güiria a algunas de las siete sobrevivientes para confirmar esta versión, pero el hermetismo fue total. En la Fiscalía tienen prohibido declarar debido a la investigación en curso.

Familiares de las desaparecidas que viven en Güiria se encuentran realizando trámites para dar con el paradero. Tal es el caso de Carolina Aguilera, quien tiene tres años residenciada en Trinidad y esperaba a su hermana Anabel Aguilera (22) para que la ayudara con el cuidado de sus hijos.

Carolina relató que a las 11:40 de la noche se encontraba en Chaguaramas con un trinitario que recibiría también a otras personas. “A él lo llaman y le dicen que el bote llegará a la 1:00 de la mañana. Yo no sabía que venía tanta gente en ese bote. Pero nunca llegó. Mi hermanita se montó en la embarcación Yhonailys José en playa El Pescador, había hablado primero con una muchacha para que la trajera, pero como ella no tenía mucho dinero no se vino. Luego habló con ‘Noelito’, quien decidió traerla. El viaje estaba pospuesto para unos días después, porque esperaban a otras mujeres”, acotó.

Aguilera sostiene que sí hubo algunas alertas de irregularidades antes del viaje, como la llamada de un amigo de Güiria: “A tu hermana la vi en la playa donde le estaban tomando fotos a las niñas que traen para prostituirlas y le dije que si estaba loca, que a las chicas que les toman fotos allí se las llevan para allá arriba (Trinidad) a prostituirse y me dijo que a ella la citaron allí, porque esas fotos las iban a entregar a migración porque ellas no tenían pasaporte”, indicó.

La hermana de la desaparecida alega que del viaje solo sabe que la embarcación se paró en la isla de Patos. “Muchos dicen que ahí se haría entrega de las menores de edad, pero no sé si es verdad. Mi otra hermana que está en Güiria me dijo que después del naufragio agarraron a una muchacha en un hotel. En su teléfono tenía fotos de todas las mujeres que iban en la embarcación, con precio de 300 dólares cada una. A mi hermana la citaron a una playa para tomarle una foto porque no tenía pasaporte y no sé si se la tomó . Lo único que te puedo decir es que ella no venía a prostituirse. Incluso, una de las rescatadas y otra que no ha aparecido se venían con mi hermanita porque a ellas les habían ofrecido casa y comida a cambio de prostituirse. Ellas prefirieron venirse por su cuenta y hablaron con mi hermanita para llegar en mi casa”, sostuvo.

Con gran tristeza la declarante manifiesta que, a última hora, los planes de su hermana se fueron abajo. “Me dijo una muchacha de Trinidad que a 15 de esas mujeres las había rescatado una lancha de Trinidad y las tenían como esclavas sexuales. Le pasé una foto de mi hermana para que averigüe, porque ella también tiene una sobrina que venía en la embarcación”, precisó .

La isla de Trinidad y Tobago cuenta con diversos sitios para la distracción. Una fuente reveló que en los bares se están realizando trabajos de inteligencia para comprobar si hay mujeres venezolanas drogadas y obligadas a prostituirse.

Habitantes de Güiria que han visitado la isla y prefieren omitir sus nombres sostienen que en Trinidad hay casas que funcionan como lugares de citas y restaurantes chinos que también son prostíbulos. “La vida allá no es fácil. Las adolescentes que llegan sin papeles son utilizadas como esclavas sexuales y las mantienen drogadas. En ocasiones son llevadas hasta la montaña donde hacen hasta orgías. Eso es terrible”, manifestó el declarante.


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Negocio oscuro y escabroso

Habitantes cercanos al embarcadero de Macuro en el municipio Valdez, donde las labores de búsquedas fueron suspendidas desde el miércoles 30 de abril, tienen miedo de hablar sobre el caso de la embarcación que naufragó.

Un pescador que trabajó en las labores de búsqueda indicó que “esto es un negocio. De aquí salen embarcaciones que cobran por el traslado hasta Trinidad desde 250 dólares por persona y en su mayoría van adolescentes que van a trabajar como damas de compañía. Algunas regresan y otras no. Aquí en Güiria hay muchas que trabajan en eso”, aclaró.

El negocio que atrae a muchos clientes es manejado por un gran número de personas. Así lo explico una persona que ha trabajado en embarcaciones. “En la actualidad, en el mercado de Trinidad y Tobago las más cotizadas son las adolescentes entre 15 y 16 años. Ellas son captadas por una persona en el estado donde viven a quien se les puede cancelar desde 200 dólares por cada una, les hablan del negocio y las contratan como damas de compañía, mesoneras o las engañan diciéndoles que van a trabajar como promotoras y como no tienen papeles no pueden irse después que ven la verdad en Trinidad y Tobago”, subrayó.

Relata la fuente que “posteriormente estas jóvenes son trasladadas, algunas con permisos de sus madres y otras bajo su riesgo, hasta la zona de Guiria, donde las recibe quien las llevará hasta Trinidad y la hospedan en hoteles de las zonas; allí las maquillan, les compran ropa y les arreglan el cabello para ser entregadas en un punto de encuentro hacia Trinidad, puede ser en alta mar o tierra firme”, añadió.

El traslado de las adolescentes se hace en horas de la noche en embarcaciones que  se encargan de llevar a quien no tiene los papeles en regla hasta  Trinidad y Tobago.

Margelys González, madre de Osmarlys José Velásquez González (16), quien se trasladaba en la embarcación que naufragó el 23 de abril explica que “mi hija fue captada por María Pinto, habitante del sector Bebedero de Cumaná, quien la convenció de que fuera junto a su prima Unyerlyz del Valle Vásquez (15). Esta mujer no viajó porque ella tenía paludismo  y envió a las muchachas para  allá. Mi hermana y yo nos enteramos que nuestras hijas están allá porque ella colocó sus fotos en el Facebook, diciendo que la embarcación donde iban se hundió”, aclaró.

González detalla que este miércoles 8 de mayo se trasladaron hasta la Fiscalía Tercera de Cumaná a denunciarla. “Yo fui con mi hermana hasta Güiria y allá nos enteramos que a nuestras hijas las maquillaron, cambiaron de ropa y arreglaron el cabello porque se iban con una peluquera hasta Trinidad para ser damas de compañía. A lo mejor les ofrecieron celulares y las alumbraron quién sabe con qué; son unas niñas aún”, destacó.

La madre  sostiene que una de las sobrevivientes les informó que sus hijas pueden estar vivas. “Hay una niña como de 15 años que es carupanera y fue una de las primeras sobrevivientes rescatadas. Cuando el barco se detuvo y  empezó a ingresar agua, se desesperaron; fue cuando una ola los volteó y entre los gritos y la oscuridad, ella escuchó ruidos como de una lancha y una moto de agua que agarró a varias de las chicas y escuchó cuando algunas gritaban que las dejaran”, expuso.

Las jóvenes también son captadas por las  redes sociales donde les ofrecen salarios exorbitantes para que trabajen en Trinidad, pero les advierten  que primero deben pagar la inversión que realizaron sus gestores para el traslado y demás gastos.

El diputado por el estado Sucre a la Asamblea Nacional, Robert Alcalá, el lunes 20 de mayo denunció que los funcionarios que laboran en la Capitanía de Puerto en la zona, institución que depende del Instituto Nacional de Espacios Acuáticos (Inea), cometen un acto de corrupción, pues cobran en dólares para realizar el trámite de un documento.

“El único parámetro que utilizan para otorgar el zarpe de salidas en la Capitanía de Puerto es que paguen 550 dólares, pero no vigilan que estas embarcaciones cumplan con las normas de seguridad. La propia Ley de Comercio Marítimo prohíbe la autorización de zarpe para embarcaciones pesqueras que trasladan pasajeros”, afirmó. 

El parlamentario precisó, igualmente, que otra irregularidad que debe ser investigada es el sello de pasaportes de los venezolanos que salen en estos botes ilegales. “Se debe conocer quiénes son los funcionarios que sellan estos documentos”, apuntó Alcalá.  

“Tiene que ser intervenido el Comando de Guardacosta y el de Vigilancia Costera de Güiria porque son pieza fundamental del engranaje que opera el tráfico de personas entre Sucre y Trinidad. Este delito continúa en Güiria y tenemos indicios de que funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) y la Fuerza Armada están involucrados. ¿Dónde está la Fiscalía? Es obvio que los funcionarios del régimen se hacen cómplices de este tipo de delitos que se comenten en Güiria”, agregó el diputado.   

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