Murió niño por desnutrición y tuberculosis en hospital de Maturín

Eliécer Plaza, de seis años, estuvo 32 días recluido en la emergencia pediátrica del Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar, en Maturín. Ameritaba una intervención quirúrgica por una obstrucción intestinal, pero su camino al pabellón demoró un mes por la falta de insumos y su condición crítica de salud

562
En el área de pediatría no hay especialistas, aparentemente porque la mayoría se ha ido del país | Foto Jesymar Añez-Archivo

Maturín. A Eliécer no le dieron las fuerzas para soportar una operación. A las 5:00 de la tarde del miércoles 13 de febrero murió en el quirófano de emergencia del Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar en Maturín. Tenía seis años, estaba desnutrido y también tenía tuberculosis.

Estuvo 32 días recluido en la emergencia pediátrica de ese centro asistencial. Ameritaba una intervención quirúrgica por una obstrucción intestinal, pero su camino al pabellón demoró un mes en vista de la falta de insumos y por su condición crítica de salud.

Lee también:

En siete días han muerto 16 lactantes por desnutrición en Monagas

El 11 de febrero, un grupo de voluntarios se activó para ayudarlo. Un pediatra lo llevó a una clínica y allí le hicieron los exámenes de sangre que necesitaba, incluyendo el de Rayos X, porque en el hospital la máquina está dañada. Además, el grupo de personas se encargó de conseguirle donantes para atender su anemia.

La falta de camas en la unidad de cuidados intensivos infantil también lo amenazó. Sin embargo, los médicos se comprometieron a operarlo si la familia aceptaba darle respiración manual por el tiempo que necesitara, porque en la emergencia no hay tomas de oxígeno.

Y así lo hicieron, incluso los voluntarios se sumaron y estaban dispuestos a asistirlo por intervalos de una hora. Pero los esfuerzos se quedaron cortos, el corazón de Eliécer Plaza, de seis años, se detuvo dos horas después que ingresó al quirófano.

Más tristezas

Eliécer cayó en desnutrición porque no se alimentaba bien, eran contadas las veces que hacía dos comidas al día. Adquirió tuberculosis porque en el pueblo donde vivía hay hacinamiento y los servicios públicos no funcionan. Vivía en San José de Buja, una comunidad indígena al sur de Maturín, donde tampoco hay fuentes de trabajo, explicó Eleazar Plaza, papá del niño.

Eleazar hoy llora la muerte de su hijo y la de su esposa, quien ya tiene 31 días muerta por la misma causa que Eliécer. El hombre enfrenta la pérdida del niño sin dinero. La gente que lo ayudó para operarlo ahora se encarga de tramitar el funeral.

Los voluntarios no encuentran una urna infantil para sacarlo de la morgue. Hasta la noche del miércoles 13 de febrero le ofrecían una de adolescente, que es la que se consigue en Maturín. Buscaron apoyo en la Gobernación de Monagas para trasladarlo hasta su pueblo, pero allí se la negaron.

DÉJANOS TU COMENTARIO