Heridos en la “Caldera del Diablo” aguantaron hambre y sed para ver a Diosdado Cabello

Médicos del Hospital Luis Razetti, en Barcelona, observaron traumatismos múltiples y escoriaciones en nueve adultos y dos adolescentes que resultaron aplastados en el Complejo Deportivo Simón Bolívar de esa ciudad

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Funcionarios de Protección Civil asistieron a los lesionados mientras eran trasladados al hospital capitalino. Foto: Giovanna Pellicani

Barcelona.- Desde las 9:00 am del miércoles 24 de abril afectos al Gobierno esperaban en el Complejo Polideportivo Simón Bolívar de Barcelona para asistir a la presentación de Diosdado Cabello, primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), pero no fue sino hasta las 7:00 pm cuando les permitieron la entrada a la “Caldera del Diablo”.

Trabajadores del complejo deportivo cuentan que más de 400 personas estuvieron desde tempranas horas de la mañana bajo el sol, con poca hidratación y sin alimentarse, pero no les permitieron retornar a sus hogares.

Estaban desesperados. Todos querían entrar al mismo tiempo para sentarse. Llegaron en autobuses rojitos y no podían regresar a sus casas hasta que el acto terminara”.

Esas fueron las palabras de uno de los obreros de mantenimiento del lugar, quien prefirió mantener su nombre en reserva por temor a represalias. El hombre aseguró haber escuchado a los asistentes pedir a los chóferes de los autobuses que los retornaran a sus sectores en vista del retraso de Cabello, pero no fueron escuchados.

La cita era a para las 3:00 pm, pero el conductor del programa Con El Mazo Dando se presentó pasadas las 8:00 pm y durante su presentación, que culminó a la medianoche, no mencionó lo ocurrido con los nueve adultos y dos adolescentes que sufrieron lesiones por aplastamiento antes de que iniciara dicha actividad.

Kelly Almeida (42), Génesis Hurtado (22), Stanley Lanza (68), Tibisay Rodríguez (49), Anderlianny Linares (21), Luis Rodríguez (60), Nathaly Narváez (20), Petra Ferrer (31), Gladys Ferrer (61) y dos adolescentes de 15 años tuvieron que ser trasladados a la sala de urgencias del Hospital Luis Razetti de Barcelona.

El grupo de personas quedó bajo la reja de acceso a la “Caldera del Diablo” luego de que esta fuera desprendida en medio de la desesperación que tenían unos 400 asistentes que esperaban por entrar.

Todos fueron atendidos por los médicos de guardia del principal centro asistencial del estado y dados de alta 12 horas más tarde, tras recibir una evaluación general: presentaron traumatismos múltiples y escoriaciones sin complicaciones generales.

Según los médicos de turno, Gladys Ferrer, de 61 años de edad, fue la más afectada al presentar movilidad reducida en sus extremidades inferiores por síndrome de aplastamiento, traumatismos múltiples y escoriaciones. A pesar de las lesiones, Ferrer se encuentra fuera de peligro, instalada en su residencia, ubicada en el municipio Guanta de la entidad.

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