TikTok, ¿una herramienta de espionaje chino?

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Por: Rogelio Guevara Cantillo

Donald Trump al fin cumplió su amenaza. El presidente de los Estados Unidos firmó el 6 de agosto de 2020 la polémica orden ejecutiva que prohíbe negocios con TikTok, aplicación desarrollada por la empresa ByteDance fundada en 2012 y de capital mayoritario chino, con sede central en Pekín y creada por Zhang Yiming. TikTok cuenta con cerca de 1.000.000.000 de usuarios, solo en los Estados Unidos se acerca a los 80.000.000 de usuarios.

La orden ejecutiva en sus consideraciones cita que: “La recopilación de datos de TikTok amenaza con permitir que el Partido Comunista Chino acceda a la información personal y privada de los estadounidenses, lo que potencialmente le permite a China rastrear las ubicaciones de los empleados y contratistas federales, crear expedientes de información personal para chantaje y realizar espionaje corporativo”.

Al respecto, ByteDance comunicó que acudiría a tribunales en territorio de los Estados Unidos para dejar sin efecto esta orden ejecutiva y seguir brindando el servicio de Tik Tok. La orden ejecutiva de Trump da un plazo de 45 días para finiquitar negocios en los Estados Unidos con ByteDance. La Ley de Seguridad Nacional de China del año 2017 obliga a cualquier organización o ciudadano a contribuir con los servicios de inteligencia del país asiático. En su defensa, China y ByteDance niegan que hayan usado, usen o puedan usar la información privada de los usuarios de la App TikTok para fines de espionaje y/o políticos. Así mismo, Trump vetó a la empresa de tecnología china Tencent, creada en 1998 y quien comercializa la aplicación WeChat.  


“La recopilación de datos de TikTok amenaza con permitir que el Partido Comunista Chino acceda a la información personal y privada de los estadounidenses, lo que potencialmente le permite a China rastrear las ubicaciones de los empleados y contratistas federales, crear expedientes de información personal para chantaje y realizar espionaje corporativo”

Donald Trump

Para permanecer en el mercado estadounidense, el 2 de agosto de 2020, Microsoft Corporation anunció su intención de adquirir TikTok y gestionar la base de datos en países como Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda y Canadá. Un de los escenarios posibles para disminuir ese riesgo, es que la empresa de Bill Gates se haga con el dominio de ByteDance. La operación de adquisición de ByteDance se estima en cerca de $50.000.000.000 según información preliminar de valoración de la empresa. El riesgo de estas empresas como ByteDance y Tencent y los icónicos casos de Huawei y ZTE para los ojos de la administración Trump: el espionaje a sus ciudadanos por parte de una potencia foránea, en este caso China, que a partir de unos años al presente va rivalizando lentamente con los Estados Unidos en poder e influencia global.

En palabras de Trump: “Estados Unidos debe tomar acciones agresivas en contra de los propietarios de TikTok para proteger nuestra seguridad nacional”. Para Trump, TikTok es una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. La estructura de tecnología de TikTok se encuentra en China. La administración Trump teme que al estar fuera de territorio estadounidense y encontrarse en China, sus usuarios sean víctimas de espionaje por parte del régimen chino de sus datos y monitoreo de sus estilos de vida.

Pero ¿qué tiene de peligroso o dañino una simple aplicación móvil? Existe el miedo de que los servicios de inteligencia chinos hagan seguimiento a personalidades claves del país y de sus redes familiares, políticas, empresariales, bancarias entre otras por medio de la “inocente” aplicación TikTok e indaguen y crucen información entre personas. Trump tiene la preocupación de que los servicios de inteligencia de China, liderados por el partido comunista, puedan obligar a ByteDance a suministrar información confidencial de ciudadanos estadounidenses, ciudadanos que hoy o en el futuro lleguen a ser o tener nexos con funcionarios como representantes en el congreso, senadores, alcaldes, gobernadores, secretarios del gabinete del presidente de turno y en general personalidades claves del poder en los Estados Unidos, no solo en la política, sino también en sectores estratégicos de tipo empresarial, energético, militar, bancario, sociales por citar algunos.     


Existe el miedo de que los servicios de inteligencia chinos hagan seguimiento a personalidades claves del país y de sus redes familiares, políticas, empresariales, bancarias entre otras por medio de la “inocente” aplicación Tik Tok e indaguen y crucen información entre personas. Trump tiene la preocupación de que los servicios de inteligencia de China, liderados por el partido comunista, puedan obligar a ByteDance a suministrar información confidencial de ciudadanos estadounidenses

Rogelio Guevara

En Venezuela la aplicación TikTok cuenta con una gran fanaticada entre un amplio público de distintas edades. En Venezuela el espionaje a sus ciudadanos, en especial a políticos y opositores al régimen de Nicolas Maduro, se hace presente día a día y ya es algo habitual, al igual que las extensas censuras digitales que sufren los medios de comunicación en particular cuando se habla de política, economía o derechos humanos. En redes sociales como Twitter, hemos visto casos de ciudadanos, periodistas o políticos que han sido secuestrados por organismos de inteligencia del país como el Sebin o Dgcim por mencionar dos de ellos. Emitir opinión es motivo de una causa “judicial”.

Así mismo hemos sido testigos de denuncias como el manejo de la Onidex por parte de organismos de inteligencia de Cuba en Venezuela y de bloqueo de información al público venezolano, como del que es objeto, medios de comunicación como El Pitazo, por ejemplo, por parte de las empresas de telecomunicaciones Movistar y Digitel, que nunca se pronuncian al respecto para negar dichas acusaciones.

En semanas atrás, el mismo exdirector del Sebin, Christopher Figuera, hoy en día disidente y prófugo del régimen de Nicolás Maduro, del cual fue pieza opresora, reveló que “En este caso específico, voy a hablar de Movistar. En Venezuela se ha prestado para contribuir con el régimen de Nicolás Maduro, con esa narcotiranía”. En Venezuela no hacen falta el uso de aplicaciones divertidas y en apariencia cándidas para “monitorear” a sus ciudadanos, existen otros métodos más frontales para espiar a aquellos que hacen oposición al régimen “socialista”.


ROGELIO GUEVARA CANTILLO | @rogeliogcmundo

Especialista en comercio internacional

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