¡Talento en fuga!

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Por: David Gómez Gamboa

A propósito de la “crisis migratoria” como tema central de la Cumbre de las Américas, conviene poner sobre la mesa el problema de la fuga del talento académico en el contexto de la gravísima migración forzada de venezolanos, considerada por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) la más grave del Continente registrada desde su creación en los 50.

A principios de 2018, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el Alto Comisionado de ONU para los Derechos Humanos y el ACNUR  identificaron la falta de democracia y la crisis humanitaria como principales causas del éxodo sin precedentes de venezolanos y venezolanas.

Pues sí. En ese contexto de migración forzada de millones de venezolanos, el país sufre la fuga de buena parte de su talento académico calificado con títulos de postgrado, incluyendo investigadores postdoctorales y profesores universitarios.

La pérdida del talento académico es una tragedia silenciosa para Venezuela que dificulta la recuperación del país ante la ausencia de recurso humano calificado. Aula Abierta ha estimado que  la deserción de los docentes universitarios hasta el 2021 oscilaba entre el 40% y 50%. Es decir, casi la mitad de los académicos se han apartado de las universidades mediante renuncias, permisos o sabáticos, jubilaciones o inclusive, fallecimientos.

La universidad venezolana y el país se han desangrado ante la migración de su talento académico. Fuentes revelan que para el 2019 el 30% de los investigadores del país habrían emigrado. Entre 2017 y 2020, según el QS Latin American University Rankings, la posición de Venezuela cayó del número 115 al 160. SCImago Journal & Country Rank, reveló que mientras para 1998 las universidades venezolanas proporcionaban el 4,8% de los artículos de revistas de América Latina, en 2019 esa cifra se redujo al 0,8%.

¿Flujos migratorios de académicos venezolanos?

Conviene compartir algunos datos recogidos en la investigación que desarrollé junto a la colega Lizzy van Dijk, de la Universidad de Utrecht (Países Bajos), sobre la libertad académica y la historia no contada de los académicos venezolanos bajo presión, la cual explora los factores que empujaron a 230 académicos venezolanos al extranjero entre el 2014 y 2020, así como las oportunidades y los retos en los países de acogida.

En la referida investigación fueron identificados tres flujos migratorios importantes. El primero se produjo entre 2007 y 2013, tras la reelección del ex presidente Hugo Chávez, quien impulsó a partir de la enmienda constitucional una fase marcada por rasgos de autoritarismo. Académicos colombo-venezolanos manifestaron la necesidad de ir a Colombia.

El segundo flujo migratorio ocurre entre 2014 y 2019, siendo identificadas como causas de la migración las graves violaciones de derechos humanos durante las protestas (2014 y 2017) y el agravamiento de la emergencia humanitaria con la escasez de alimentos y medicinas en un contexto de  sueldos de hambre y de enfermedad y de extrema pobreza, tal como se explica en artículos anteriores.

La tercera oleada se produjo entre 2019 y 2020, con el empeoramiento de la situación humanitaria y el colapso de los sistemas de electricidad y los servicios públicos en todo el país.

¿A dónde se fueron nuestros académicos?

De los 230 académicos consultados (la mayoría provenientes de Zulia y estados andinos) se verificó que los 3 principales países de acogida fueron Colombia (42,5%), Ecuador (35%) y Chile (22,5%), justificándose la elección del destino en la proximidad geográfica, en factores socioculturales y familiares, en la acogida en las instituciones receptoras, en la valoración de las credenciales académicas, en la situación económica en el país de elección y, por supuesto, en las conexiones personales previas con las instituciones de acogida.

Colombia representa el principal país de destino para los académicos venezolanos que fueron entrevistados. De ellos, el 31% encontró empleo en universidades de la capital (Bogotá) y el 69% en universidades de Departamentos. Con relación a Ecuador, el 54,5% se insertó en universidades de Quito y el 45,5% en las regiones. Y con respecto a Chile, el 80% trabaja en Santiago mientras el 20% en las regiones.

Retos por superar

Las trabas en la documentación o en la acreditación de estudios y el sentimiento anti-inmigrante representan grandes retos para los académicos venezolanos en los países de acogida; lo cual agrava la situación de los paisanos migrantes que ya se encontraban en condición de vulnerabilidad.

Quiero finalizar resaltando que aunque la huida de talento académico deja un vacío difícil de llenar en Venezuela, al mismo tiempo puede ofrecer oportunidades para la academia tanto internacional como venezolana. Por ello, es clave buscar la cohesión con los académicos venezolanos en el exilio para formar redes internacionales de investigación y docencia, así como programas de apoyo académico desde afuera en favor de los profesores, investigadores y estudiantes activos dentro de las universidades en Venezuela.

DAVID GÓMEZ GAMBOA | @dgomezgamboa
Director de la Ong Aula Abierta / Docente y coordinador de la Comisión de Derechos Humanos de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de LUZ

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