¿Quién debe recibir los pagos de las regalías petroleras?

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Por Renato Modernell*

¿Quién es el dueño del petróleo venezolano? ¿Quién debe entonces recibir los pagos por regalías? Pues estamos convencidos de que debe ser usted, y todos los demás venezolanos.

Basamos este argumento en cuatro pilares esenciales: a) la tradición centenaria según la cual los recursos del subsuelo son propiedad de la Nación, integrada por los ciudadanos venezolanos, como sucesora de los derechos de la Corona Española; b) la realidad práctica del Estado ser el vehículo adecuado para que los ciudadanos ejerzan ordenadamente tales derechos; c) la necesidad que el Estado sea servidor de la ciudadanía, y no lo contrario; d) la atroz experiencia de 1999-2019, de la cual aprendimos que cuando el Estado se apropia de todos los recursos económicos disponibles, la población será rendida a la indigencia y postración.

Es imperante entonces que los recursos obtenidos por regalías petroleras sean distribuidos a cada venezolano directamente, primeramente como pago en efectivo, para que disponga de ellos libremente como mejor entienda. Progresivamente, este pago puede ser ahorrado de manera inducida, pero siempre voluntaria. El Estado venezolano es pésimo administrador financiero, comprador e inversionista, y por ese motivo, debe dar un paso atrás y dejar que cada ciudadano tome sus propias decisiones como consumidor y ahorrista. De esta forma, las cosas quedarían muy claras en términos de responsabilidad y expectativas: las regalías quedarían en el bolsillo de los ciudadanos, y el Estado procuraría su propia manutención con impuestos, tasas y contribuciones.

Reconociendo valiosas propuestas como la de Rodríguez-Rodríguez y la de López-Baquero, ambas de alto nivel técnico e impecables intenciones, estamos sin embargo convencidos de que el ciudadano debe estar en primer plano, y el Estado en segundo. A diferencia de los primeros autores, sí creemos que sería más apropiado “entregar la totalidad del ingreso petrolero a los ciudadanos en partes iguales y luego proceder a cobrar impuestos”. Y a diferencia de los segundos, no creemos que la renta petrolera deba ser dividida 50/50 entre ciudadanos y Estado, ni que los ingresos petroleros de los ciudadanos deban ser administrados por el Estado. En general, nuestra posición es que el Estado debe concentrar todos sus esfuerzos y recursos en garantizar derechos políticos y libertades socioeconómicas, lo que en sí mismo constituye una tarea existencial y secular.

Vale recordar que las regalías son quizás, a nivel mundial, el elemento más idiosincrático entre todos los componentes de la renta petrolera. Las definiciones y métodos de cálculo varían de país en país y dependen del fin que se pretenda alcanzar: fomentar exploración, facilitar control, atraer inversiones, maximizar flujo de la renta, etc. Muchos países tienen un mínimo de 0%, obteniendo renta petrolera por vía tributaria únicamente, mientras que otros prefieren lo contrario, y otros prefieren que cada concesión o licencia tenga una regalía ad hoc. Utilizando como referencia los 10 principales países productores de petróleo, 20% del valor extraído parece ser una referencia razonable para el caso venezolano, especialmente porque incentivaría las inversiones y nivelaría las condiciones competitivas frente a los principales países productores (Ver Tabla 1).

Y para poner en perspectiva las magnitudes de las que estamos hablando, creemos que el valor de las regalías petroleras estaría hoy probablemente en un rango entre $5.000-$10.000 (ver Tablas 2 y 3 para estimaciones).

En conclusión, los ciudadanos venezolanos tienen derechos soberanos a recibir los pagos por regalía petrolera, y el Estado debe apenas velar para que este valor (20% del valor extraído) sea maximizado y protegido. Este modelo de propiedad del recurso petrolero sería irreversible y crearía las bases de un verdadero capitalismo popular. Haría a los venezolanos más libres y les daría más control sobre su destino, haciéndolos propietarios de un patrimonio que facilitaría su realización personal.

*Analista financiero, [email protected]

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