Quiebre rápido | Sin DirecTV no hay deportes

5748
El cese de actividades de DirecTV dejó a cientos de venezolano sin empleo | Imagen cortesía

En Venezuela retrocedimos décadas en lo que respecta a transmisiones deportivas. Todo cambió es un pestañear. El cese de operaciones de DirecTV deja a millones de fanáticos con pocas posibilidades de seguir las ligas de fútbol, beisbol, baloncesto, deportes de contacto y a motor, disciplinas olímpicas. Mientras superamos el shock, nos damos cuenta que será más difícil ver las actuaciones de los atletas venezolanos. Pero el verdadero impacto lo sufriremos durante las próximas semanas, cuando se activen los campeonatos en el mundo. La medida tomada por el gigante estadounidense de telecomunicaciones AT&T, de cesar las actividades de la principal compañía de televisión por suscripción en el país, no solo hizo desvanecer de un plumazo la señal que conectaba a muchos con el primer mundo sino que dejó sin empleos a cientos de venezolanos, entre ellos colegas periodistas y amigos que eran intérpretes de las hazañas de las grandes figuras en la cancha, en la pista, en el ring, en los estadios. 

LEE TAMBIÉN

Roberto Smith: AT&T puede liberar la señal de Directv en Venezuela

La soberbia, sentimiento que obnubila, hizo que los gobernantes de turno no evaluaran las consecuencias de la posible, más bien inminente, despedida de DirecTV. El pasado 7 enero, como reseñó El Pitazo, el Departamento de Estado del Gobierno estadounidense había extendido una prórroga a las personas o instituciones de ese país para mantener relaciones comerciales con Globovisión, propiedad de Raúl Gorrín, sancionado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (Ofac). Era cuestión de tiempo para que AT&T tomara una decisión respecto a la permanencia de su empresa satélite en Venezuela. Como se sabe, Conatel exigió a DirecTV mantener en la parrilla tanto a Globovisión como a Pdvsa TV, empresa también sancionada por la Ofac, y por ello el 19 de mayo pasado se ordenó de forma unilateral, desde Estados Unidos, el fin de las operaciones. Si el periodo de cuarentena por la expansión del coronavirus ha sido una etapa “difícil” para los seguidores del deporte, mayor es la depresión al saber que los eventos premium que se observaban a través de esta plataforma no podrán ser vistos.

Desde que Radio Caracas Televisión dio el primer paso a la modernidad en 1970, al llevar a todo el país el Mundial de México, hubo un desarrollo sostenido en las transmisiones televisivas de eventos deportivos que tocó el techo con las producciones que DirecTV desarrolló aquí antes de marcharse. En contraparte, hoy cumplimos 11 días de silencio. Los canales de señal abierta abarcan apenas parte del espectro radioeléctrico, incluso en la capital es una odisea sintonizar las pocas estaciones. Los servicios de cable son limitados para abrazar a todos los huérfanos que dejó la empresa del ciclón. La programación de las estaciones locales es limitada y, además, no tienen los derechos para las principales competencias internacionales. DirecTV, según registros de Conatel de 2018, controlaba el 44% del mercado de televisión paga con 2.052.407 suscriptores y uno de sus principales atractivos era la oferta deportiva de los canales DirecTV Sports.  

LEE TAMBIÉN

TSJ ordena prohibición de salida del país a ejecutivos de DirecTV

Si bien existen múltiples plataformas digitales informativas para seguir los deportes profesionales, la televisión es el medio por excelencia para los venezolanos. La memoria deportiva para los fanáticos es televisiva: los títulos de Johnny Cecotto y Carlos Lavado en motociclismo, los campeonatos de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, los combates ganados por nuestros boxeadores, los mundiales de fútbol. Son tantos eventos que nos quedaríamos cortos en este espacio si los nombramos todos. Además de las transmisiones en vivo de DirecTV, los que estábamos suscritos a este servicio extrañaremos otros canales deportivos que estaban en la parrilla. Si a esto le sumamos el cierre paulatino de los medios impresos, multiplicadores históricos de las informaciones de deportes, así como la deficiente conexión a internet (Venezuela tiene una de las peores del planeta), pudiéramos admitir que estamos en blackout.

Más allá de la salida de la compañía de televisión satelital, el deporte profesional va en detrimento. El Gobierno tiene fichas en las federaciones del fútbol y baloncesto, para hablar de dos disciplinas con circuitos rentados, además su incidencia fue abierta en el patrocinio de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (aunque en la campaña pasada estuvo solapada). Aparte, las empresas privadas que encontraban en el deporte el vehículo por excelencia para mostrar sus marcas, hoy luchan para operar con lo mínimo. El panorama no es prometedor desde que comenzó la recesión en Venezuela, una nación petrolera que sufre una crisis humanitaria compleja sin precedentes. Pero aún así, el equipo de DirecTV Sports hacía esfuerzos para llevar los eventos a las pantallas, al mismo tiempo la compañía patrocinaba a conjuntos y torneos. ¿Cuántos de nosotros después de tomar café esta mañana sabatina tuvimos el acto reflejo de agarrar el control remoto para marcar uno de los canales de deportes? Es un proceso aceptar que estamos frente a un blackout. Sin DirecTV la oferta deportiva es mínima. Quedamos desinformados.

Williams Brito es periodista graduado en la UCV con experiencia en la cobertura de deportes. Es coordinador de Opinión en El Pitazo. @willibrito

4.55/5 (49)

¿Qué tan útil fue esta publicación?

DÉJANOS TU COMENTARIO