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domingo, 5 febrero, 2023

¿Por dónde empezamos este 2023?, compañeros trabajadores

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Si pudiéramos sumar todas las muestras de afecto y de buenos deseos que se dieron y recibieron a propósito del fin de año, debemos concluir que en 2023 ocurrirán cosas muy buenas para la humanidad, para Venezuela, para nuestras familias, para nosotros mismos.

Por: Pedro Arturo Moreno

Así que arrancamos enero con ese influjo de buenas intenciones, cargadas nuestras energías hacia las conquistas de mejorías en todos los aspectos de nuestras vidas. Avanzar en las mejores posibilidades de utilizar el ingenio, habilidad, profesionalidad o sabiduría para atender las necesidades materiales y espirituales de nuestro entorno familiar, e incluso extenderlas hacia nosotros como nación o como continente.

Cuando constatamos que —debido a las políticas inflacionarias del gobierno, la especulación y los exiguos salarios y pensiones— nuestros ingresos se han minimizado aún más y su poder adquisitivo menguado más de la mitad en un mes, la realidad nos da una cachetada para que aterricemos. Nos damos cuenta de que debemos enfrentar esas difíciles circunstancias apelando a nuestra solidaridad, a nuestro sentido de colectivo agredido, en fin, a la conciencia de clase como trabajadores.

Se inicia un nuevo año y también debemos reiniciar nuestras contiendas por una vida digna. Quizá la circunstancia política nacional se nos presenta como más compleja y difícil, con la urgencia de redefinir aliados, de establecer nuevos acuerdos, de estrechar lazos orgánicos y de acción, de enfilar la ruta por caminos trillados algunos e inéditos otros.

No olvidemos que, además de sindicalistas y luchadores sociales, somos ciudadanos de una nación enferma y en crisis en todas sus estructuras, desde la institucionalidad democrática y constitucional hasta de su sentido de república independiente y soberana. Nuestra acción sobre el drama de unas relaciones obrero-patronales injustas e insoportables, no puede separarse del hecho cierto de vivir bajo una tiranía despótica, autoritaria y antidemocrática, que reclama de nuestra presencia activa para su cambio real.

Luchar por un salario digno

Los educadores ya reanudaron sus convocatorias de lucha, de reclamo, de exigencia contractual. Todos los asalariados y pensionados debemos seguir ese ejemplo. Tanto de la administración pública como de la empresa privada. El despojo que sufrimos cada día más agudo requiere con urgencia de una concertación general por salarios que puedan cubrir las necesidades alimentarias y de servicios. El artículo 91 constitucional resuena como el eslabón al cual todos debemos estar asidos.

Poco podemos esperar de un diálogo social que se ha quedado en pura y simple retórica, en meros trámites procedimentales. Pese a la presencia de altos personeros de la OIT y a la enorme sanción que recibió Maduro en 2018. No hay ningún compromiso cierto y real por parte de la administración actual y de los representantes empresariales, quienes con el paso del tiempo siguen “dándose colita” con la aberrante política salarial, incluso desoyendo lo mínimo planteado por el Banco Mundial: menos 2,1 dólares diarios NO es salario.

Recuperar la seguridad social

Los años de pandemia pusieron a la luz la urgencia de que la atención médica de calidad deba ser para toda la ciudadanía, y en especial para quienes producen la riqueza: los asalariados y en general los trabajadores. Tenemos casi una década de desaparición de los sistemas de seguridad social —tanto el general de ley, como los provenientes de las contrataciones colectivas— y de todos los fondos de ahorro, en gran parte debido a lo miserable de los salarios percibidos como tales, a la alta bonificación y “bolsificación” de los ingresos.

Debemos poner freno al robo descarado de las prestaciones sociales, a su destrucción de facto por la eliminación de las incidencias en utilidades, vacaciones, antigüedad, etc. En cualquier proceso de acercamiento del salario a lo que debe ser su valor mínimo (“masa de mercancías sin cuyo aprovisionamiento diario el portador de la fuerza de trabajo (…) no puede renovar su proceso vital”, C. Marx), hay que introducir la recuperación real de esta importante conquista del proletariado mundial.

Renovar y vitalizar las estructuras sindicales

Poco se aprovechó el año 2022 para impulsar las elecciones sindicales en todas las instancias. Solo pocos sindicatos y federaciones realizaron sus procesos de renovación. Ninguna central. Aligerar y adelantar firmemente todo lo atinente a este aspecto requiere de una voluntad inquebrantable para sortear todos los obstáculos, desde el financiamiento hasta la transparencia y confiabilidad de los procesos.

El sindicalismo venezolano tiene una deuda no solo con sus afiliados, sino también con la historia y con el devenir nacional: cambiar las caras de su dirigencia puede ser de mucha utilidad, pero no es suficiente sino se combina con armar a las fuerzas sindicales y sociales de un proyecto de reconstrucción nacional. Empezando por reivindicar el cambio imperativo del rumbo económico hacia el impulso de una revolución industrial que pueda transformar todas nuestras riquezas naturales en producción industrial y agrícola, en gran cantidad y de gran calidad.

Coordinar todas las luchas

Siendo un factor de principalísima importancia, culmino con el llamado urgente a resolver la unidad para luchar juntos. Son decenas de pequeños grupos y asociaciones de acción laboral y sindical que debemos convertir en la fuerza torrentosa de un solo y fuerte brazo. Ya basta de que el sindicalismo establecido vea con celos y reservas los encuentros unitarios. Ya basta de que los ungidos y autoimpuestos liderazgos —algunos basados en discursos ofensivos y mentirosos, y otros en chequeras de alto tronío— se crean los nuevos mesías del sindicalismo.

2023 es un año de retos para los luchadores sociales y sindicales, y una de sus búsquedas importantes debe ser el rescate de los compañeros presos en las mazmorras del régimen, como parte importante del reclamo por el respeto a la autonomía y la libertad sindical.

PEDRO ARTURO MORENO | @pedroxmoreno / Instagram: pedroxmorenobr

Secretario ejecutivo de la CTV, responsable de DD. HH. Trabajador gráfico: corrector de pruebas y editor.

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