Pedro Tinoco Jiménez: esculpió el desarrollo como epicentro de su sociedad

162

EL PODER EN ESTE PAÍS


Por: Rogelio Guevara Cantillo

Quiero divulgar parte de la obra de Pedro Tinoco Jiménez, esto en ocasión de la publicación del libro del apreciado profesor Rafael Arráiz Lucca, miembro de la Academia Venezolana de la Lengua y de la Academia de Gastronomía Venezolana, titulado: “Pedro Tinoco: Epicentro y Cambio” y que cuenta con el apoyo editorial de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela. Se trata de un texto excepcional que disfruté mucho leer con detenimiento en cada uno de sus capítulos. El libro es producto de la investigación del destacado autor y cuenta con un lúcido prólogo del también apreciado doctor Humberto Romero-Muci, presidente de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales.  

Desde las páginas iniciales de este excelente libro se nos presenta a este ilustre venezolano que nació en Caracas el 4 de octubre de 1927. Fue hijo del destacado abogado y también hombre de Estado, Pedro Tinoco Smith y de Narcisa Jiménez Granés. Su padre, el doctor Tinoco Smith, contaba con una prestigiosa y respetable fama de trabajador. Junto con su amigo y socio Alfredo Travieso Paúl crean uno de los escritorios de abogados más influyentes y de amplia historia en Caracas y Venezuela. Contaron con clientes de gran reputación en el país y de significado trascendental en el sector empresarial y social venezolano. Tinoco Smith fue ministro de Relaciones Interiores del general Juan Vicente Gómez. Tinoco Jiménez recibe su educación media joven en la prestigiosa Peekskill Military Academy en Nueva York. Gracias a la educación militar se puede comprender la disciplina, orden y seriedad con la que triunfó en la vida.


El libro es producto de la investigación del destacado autor (Rafael Arráiz Lucca) y cuenta con un lúcido prólogo del también apreciado doctor Humberto Romero-Muci, presidente de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales

Rogelio Guevara Cantillo

Un hecho importante que me llama la atención, plasmado en el libro, es  la trayectoria del escritorio jurídico de Tinoco Jiménez en la historia bancaria nacional, que en 1936 se dedica a la reestructuración del Banco Neerlandés en Banco Mercantil y Agrícola, y Travieso Paúl pasa a ser integrante de la junta directiva de la nueva institución entre 1936 y 1962, año de la muerte de su padre, Tinoco Smith.

Otro hecho relevante en la historia bancaria, y por supuesto social de Venezuela, fue el ingreso y participación en la arquitectura bancaria que le dio Tinoco Jiménez al Grupo Latino, capitaneado por él desde 1974, esto sin abandonar sus labores jurídicas en su escritorio de abogados. Tinoco Jiménez fue actor principal de la banca venezolana hasta su muerte en 1993. Cabe destacar que durante los años de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez se mantuvo alejado de los asuntos públicos y estuvo concentrado en su pasión bancaria con el Banco Mercantil y Agrícola. Este trabajo inagotable de día a día, con su energía y perseverancia, lo hacen llegar a la cúspide del gremio bancario, hasta ser electo presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela para el período 1961-1963, como relata espléndidamente Arráiz Lucca en su obra.

El libro cuenta con muchas citas de sus amigos y conocidos. Tinoco Jiménez fue un hombre importante en nuestra sociedad, al efecto personajes como David Rockefeller opinaron así: “Conocí a Pedro a principios de los años cincuenta, cuando representaba al Chase Manhattan Bank como nuestro asesor en Venezuela. Mi contacto con él continuó durante las siguientes décadas, cuando visité Venezuela en nombre del banco o en relación con asuntos de la Sociedad Americana y el Consejo de las Américas. Lo que siempre me sorprendió de Pedro fue la escrupulosidad y competencia con que abordaba cualquier situación que tuviera que resolver. Fue ese profesionalismo lo que hizo que sus clientes legales confiaran tanto en él y lo que a la larga lo llevó a convertirse en banquero y al final a aceptar un cargo público”.


Tinoco Jiménez fue actor principal de la banca venezolana hasta su muerte en 1993. Cabe destacar que durante los años de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez se mantuvo alejado de los asuntos públicos y estuvo concentrado en su pasión bancaria con el Banco Mercantil y Agrícola

Rogelio Guevara Cantillo

En 1962 se realizó la asamblea anual de Fedecámaras en Mérida y, en esa ocasión, Tinoco Jiménez presentó la célebre “Carta de Mérida”. En dicho documento quedó plasmado su pensamiento político y económico con miras al desarrollo de Venezuela, un documento de gran visión para el país. Para los años de 1969 a 1972 , ocupó el cargo de ministro de Hacienda durante la administración del doctor Rafael Caldera.

En el transcurrir de mi lectura, descubrí la historia de Pedro Tinoco Jiménez en la carrera presidencial. Una vez separado del Ministerio de Hacienda, regresó a su escritorio jurídico y se incorporó como diputado en el Congreso Nacional. Inmediatamente comenzó a hilvanar todo lo relativo al Movimiento Desarrollista que lo presentaría como candidato presidencial en las elecciones de 1973. En su travesía hacia la presidencia de Venezuela, Tinoco Jiménez afirmó lo siguiente: “Lo que yo planteo es una solución de nacionalismo auténtico, es una solución venezolana, basada en la capacidad venezolana y en los problemas venezolanos. Pero respondo a un ideal que comparte plenamente la humanidad. Estamos viviendo en el siglo del desarrollo. Por primera vez la humanidad ha podido comprobar por experiencia práctica que es posible resolver, si se aplican políticas racionales e inteligentes, las taras ancestrales que ha venido arrastrando a través de la historia. Por primera vez la humanidad aprende que es posible eliminar la pobreza, que es posible eliminar la miseria, la ignorancia”.

A pesar de no ser electo presidente en esa ocasión, fue considerado por él un triunfo a largo plazo. En efecto, Tinoco Jiménez afirmaba para el año de 1993 lo siguiente: “A más largo plazo el éxito fue mayor. Dimos a conocer nuestras ideas y estas fueron cogiendo su propio impulso. Hoy vemos con satisfacción como muchos de los planteamientos de esa época han comenzado a ser aceptados”.

Una huella más del éxito de Tinoco Jiménez para la sociedad venezolana, que se puede contemplar en el libro escrito por Arráiz Lucca, es el Banco Latino, que se transformó gracias a su trabajo y visión en uno de los bancos más influyentes del país. Para el año de 1988, Carlos Andrés Pérez ganó la presidencia de la república y designó a Tinoco Jiménez presidente del Banco Central de Venezuela. Su participación en el ente emisor y su trabajo coordinado con Miraflores en la presidencia de Pérez, permitió la construcción de un sendero idóneo y de desarrollo para el país, truncado por la amenaza de aquel entonces personificada en la figura de Hugo Chávez Frías, que posteriormente llegó al poder en Miraflores producto de la conflictividad social y de otras variables, y que tristemente en la actualidad millones de venezolanos pagamos un precio muy alto y de sufrimiento.


Una huella más del éxito de Tinoco Jiménez para la sociedad venezolana, que se puede contemplar en el libro escrito por Arráiz Lucca, es el Banco Latino, que se transformó gracias a su trabajo y visión en uno de los bancos más influyentes del país

Rogelio Guevara Cantillo

Otro de los cientos de logros de Tinoco Jiménez para el país fue la incorporación de Venezuela en el Foro Económico Mundial, organización creada por el profesor de economía en Suiza, Klaus Schwab, en 1971. La primera convocatoria del Foro en Davos ocurrió en 1991 y Venezuela asistió porque Tinoco Jiménez gestionó su participación, dados los vínculos profesionales que mantenía con Schwab.

En Venezuela hacen falta mujeres y hombres “Tinoco”. Venezuela es un país con todas las herramientas para crecer y ser adalides del progreso en el mundo, pero está sumergida en una crisis sin aparente solución en el corto y mediano plazo. Tinoco Jiménez fue el edificador de varias instituciones de renombre y orgullo para el país. Lamentablemente, desde ese puesto que ocupó Tinoco Jiménez en el pasado, en este momento se sientan destructores de instituciones. En pleno año 2021 es difícil encontrar un venezolano que hable con orgullo de las instituciones del Estado, un Estado fallido. Tinoco Jiménez en realidad, viendo el panorama presente, fue ciertamente “epicentro de su tiempo”.


ROGELIO GUEVARA CANTILLO | @Rogeliogcmundo

Analista del poder y economía en Latinoamérica.

El Pitazo no se hace responsable ni suscribe las opiniones expresadas en este artículo.

Detrás de la noticia que acabas de leer hay otra historia. Fue posible gracias al esfuerzo de todo un equipo que, como tú, valora la independencia y está empeñado en visibilizar las injusticias y los abusos del poder. Para seguir haciéndolo necesitamos tu aporte. Súmate a nuestra causa de mostrar la realidad y mantenernos despiertos.Hazte Aliadodel periodismo que te cuenta la realidad y te mantiene despierto.