Pedro Castillo, la previsible caída

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Era previsible. Desde un comienzo se fueron manifestando claras muestras de boicot al nuevo gobierno. No parece haber creado suficiente confianza en los factores de poder que participan en el reparto del pastel, a pesar de haber presentado un programa continuista y liberal, que incluyó la propuesta de darle continuidad a las zonas económicas especiales, aunque las hace más amplias al establecer que: “Las regiones deben elaborar con autonomía real su propia ZEE, sin injerencia del gobierno central…”.

Por: Carlos Hermoso

Una determinación de su derrocamiento, sin dudas, es que su ascenso a la presidencia es el resultado de la crónica crisis de la forma de dominación en el Perú, anclada en la constitución de Fujimori de 1993 y las debilidades del liderazgo peruano. Esta circunstancia permitió que Castillo copara la escena con todo y las debilidades que presentaba.

Se abre una página que pudo haber repetido la sentencia de Marx según la cual, dadas determinadas condiciones un personaje mediocre y grotesco, puede cumplir el papel de héroe. Sólo que su personalidad no contaba con esa condición carismática que reunió, por ejemplo, el de Sabaneta. La poca experiencia para el manejo de los asuntos políticos de una complejidad como la de Perú, parecen suficientes determinaciones como para hacer aguas desde el primer momento.

Desde su triunfo, con un margen cerrado sobre Keiko Fujimori, Pedro Castillo ha estado surfeando sobre encrespadas olas. Fue labrando su caída de manera clara, dada su incapacidad. Su falta de liderazgo y carente de un proyecto político capaz de concitar mayores apoyos, sobre todo de las masas trabajadoras peruanas, lucía inevitable su derrumbe temprano. Se va aislando al punto de que renuncia al partido que lo lleva a la presidencia Perú Libre. Hace concesiones al legislativo que lo van debilitando.

Luego, sin mayores apoyos políticos, cada vez más aislado, sin capacidad como apoyarse en las masas, se aventura a apelar al artículo 134 de la constitución de Perú, que establece que: “El Presidente de la República está facultado para disolver el Congreso si éste ha censurado o negado su confianza a dos Consejos de Ministros [el nombre oficial del gabinete peruano]. El decreto de disolución contiene la convocatoria a elecciones para un nuevo Congreso”.

Circunstancia que aprovechan quienes labran su derrocamiento para destituirlo y apresarlo. No fue Castillo quien desconoce la Constitución. Son quienes lo apresan los que lo hacen.

Así, la crisis política de Perú no tardó en escribir una nueva página. Por las respuestas espontaneas que se han dado, pudiese enrumbar al país inca hacia un estallido de grandes proporciones. Pero falta una vanguardia.

Perú y sus riquezas en disputa

El imperialismo juega en Perú. Eso es indiscutible. China, el mayor socio comercial de los incas, debe tener incidencia en los acontecimientos. Estados Unidos, por su parte, que busca rescatar espacios perdidos, aporta lo suyo. De allí que haya sido ratificada por Biden, como embajadora, a Lisa Kenna, ex agente de la CIA, quien “…también trabajó anteriormente para el Departamento de Defensa y ocupó cargos en el Departamento de Estado en Irak, Jordania, Egipto, Suazilandia y Pakistán”. Fue pública su reunión con el ministro de la defensa de Perú un día antes de la destitución de Castillo. A su vez, se reunió 5 días después con la nueva presidente Dina Boluarte.

Se hace valer la expresión usada por los españoles “el valor de un Perú”, al referirse a una riqueza gigantesca. Es que se trata del “… segundo productor de plata, cobre y zinc a nivel mundial. Asimismo, es el primer productor de oro, zinc, estaño, plomo y molibdeno en América Latina. La Cordillera de los Andes es la columna vertebral de Perú y la principal fuente de depósitos minerales del mundo”.

EE. UU. mantiene lazos históricos con Perú que una y otra vez los ha visto relajar, como cuando Velasco Alvarado. Pero, dado que lo que está en disputa no es guano sino riquezas estratégicas de las más demandadas por la industria, harán todo lo que le corresponde como potencia imperialista para favorecer sus intereses.

Pero los chinos también cuentan con un anclaje que es difícil de ser superado. Es el principal inversionista en minería. Además, con creces es el principal socio comercial de Perú.

Los 41 proyectos mineros represados pueden haberse convertido en el detonante que conducen a la salida de Castillo. Se trata de más de 55 mil millones de dólares invertidos en el sector, cuya realización se encontraba a la espera de la firma de Castillo.

Castillo y el pueblo peruano

Las luchas de los trabajadores, superexplotados por todas las empresas, principalmente las chinas, son fuente de conflicto permanente, incluso durante la gestión de Castillo. Es la respuesta a las jornadas de trabajo muy por encima de las horas establecidas legalmente. En promedio son 12 horas diarias seis días de la semana las jornadas de trabajo, casi sin servicio médico y con precarias condiciones de higiene y seguridad. Han muerto muchos mineros, dadas estas circunstancias. Resulta emblemática la empresa minera china Shougang Hierro. Las presiones de los mineros artesanales sobre el gobierno también se hicieron sentir.

En general, durante el gobierno de Castillo, la conflictividad social aumentó un tanto. Es que el gobierno “progresista” no dio respuesta a las demandas de los trabajadores en general. Resalta que el 63% de los conflictos durante su gobierno, eran de competencia exclusiva del Estado. Aun así, no hubo respuestas favorables.

Lo que explica que, luego de su destitución y aprehensión, no haya sido más generalizada y contundente la respuesta popular en favor de Castillo. Siguen dándose manifestaciones de apoyo al caído y en contra del ascenso de la vicepresidente. Pero ahora tiene un peso en la respuesta popular, la represión brutal que deja alrededor de 30 muertos. Por lo que las movilizaciones se centran en la lucha contra la dictadura que se ha entronizado, por nuevas elecciones y por una constituyente, sin dejar la consigna por la libertad de Castillo.

Un episodio más donde se pone de manifiesto la urgencia que existe en los países semicoloniales de levantar proyectos políticos de desarrollo, soberanía y bienestar, enarbolados por líderes que con su ejemplo contribuyan a la creación de una poderosa fuerza social.

CARLOS HERMOSO / @HermosoCarlosD

Economista y doctor en ciencias sociales. Profesor asociado de la Universidad Central de Venezuela. Dirigente político.

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