OPINIÓN | «No hace falta Bolton, hace falta el que vendrá»

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En los últimos días, los tableros del poder en torno a Venezuela han estado muy activos. Donald Trump despidió a uno de sus halcones, John Bolton. Las razones del despido son varias, más que todo por discrepancias con su exasesor de seguridad nacional en temas como Irán, Corea del Norte y Venezuela. En el caso venezolano, el mismo Donald Trump declaró que él tenía planes más fuertes que los de Bolton. Quiere una línea dura contra la dictadura madurista en Venezuela.

Según Trump, el mismo Bolton era un freno para la ejecución de dichos planes. Hasta ahora, en concordancia con esa línea dura de Trump, fue nombrado Michael Kozak como responsable del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, quien es un reconocido diplomático de mano dura. Entre las misiones en las que Kozak ha ejecutado para su país, formó parte del equipo negociador que tenía como objetivo deponer en Panamá al dictador Manuel Antonio Noriega, hechos que terminaron con la operación militar «Causa Justa» ordenada por George H. W. Bush en diciembre de 1989.

Trump y la oposición venezolana, a pesar de la salida de John Bolton, no se quedaron de brazos cruzados. Activaron las discusiones del Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca (Tiar) en la Organización de los Estados Americanos (OEA).

El retorno a las armas por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) lideradas por Iván Márquez, encendió las alarmas de seguridad de varios países, como Colombia, obviamente el país más afectado.


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En el caso venezolano, con Nicolás Maduro a la cabeza del Estado, las Farc y el ELN tienen un gran aliado que les brinda y brindará todos los recursos económicos para fortalecerse. Un punto destacable y de gran preocupación como vía de obtención de recursos financieros, es la explotación en el arco minero del oro, activo estratégico necesario para generar fuentes de ingresos para fortalecer a la organización terrorista Farc y al ELN.

Sobre la presencia de las Farc en territorio venezolano, surgen muchas preguntas. ¿Cuántos hombres y mujeres de las Farc se encuentran ya en Venezuela? ¿Esa cantidad de miembros de las Farc crecerá en los próximos meses y años? ¿Qué simpatizantes venezolanos se han sumado o están por sumarse en el futuro? ¿Qué buscan realmente Iván Márquez o Jesús Santrich, entre otros, en cuanto a poder en Latinoamérica? ¿Quieren revivir el movimiento revolucionario por las armas? ¿Hay hombres y mujeres en Colombia y Venezuela dispuestos a heredar esta responsabilidad?

Venezuela es el territorio idóneo para relanzar su movimiento armado. Como ya se ha dicho antes, el régimen de Maduro les brinda un completo paraíso para el renacimiento de su organización armada. En Venezuela se encuentran a salvo para operar con calma. De hecho, el exdirector de inteligencia Hugo Carvajal afirmó que recibió órdenes de Hugo Chávez para brindar toda la colaboración y protección a las Farc en Venezuela.

Varios periodistas de las fuentes militares y políticas, tanto en Venezuela como en Colombia, han afirmado sobre la presencia de Iván Márquez en la ciudad de Caracas. Las Farc ya no operan como en el pasado, solo en las fronteras de Venezuela, resguardados por el paisaje de la selva: hoy en día, con la anuencia del régimen socialista, operan tranquilamente en ciudades como Caracas, Maracaibo, Valencia o Maracay.

En un escenario bélico futuro, de corto, mediano o largo plazo, el régimen de Maduro, las Farc y el ELN se apoyarán mutuamente para defenderse, sobrevivir y prevalecer.

De hecho, al día de hoy, no hay una respuesta seria de Nicolás Maduro sobre la presencia o no de Iván Márquez en Venezuela. Maduro decretó un alerta naranja ante la amenaza de Colombia, liderada por el presidente Iván Duque, de querer atacar a Venezuela, pero son solo acciones que quieren desviar la atención sobre la presencia de las Farc y el ELN en el país.

Ambos gobiernos aseguran tener pruebas el uno contra el otro de apoyar a grupos terroristas y denunciarse en la ONU. De hecho, en esta misma línea de distracción mediática, Miraflores acusó a Juan Guaidó de regalar el Esequibo a intereses ingleses, cuando conocemos que la política del Esequibo en estos 20 años fue establecida por la dictadura Castro con Hugo Chávez primero y ahora con Nicolás Maduro.

En este sentido, el fiscal de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Tarek William Saab, dió a conocer que iniciaron una investigación por este hecho contra Guaidó. Es curioso que ante la pregunta de un periodista a la salida de esta rueda de prensa en el Ministerio Público, Saab bajó la mirada y no supo responder sobre la presunta presencia de las Farc en Venezuela.

En este sentido, Mauricio Claver Carone, Director para el Hemisferio Occidental del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca, hizo unas importantes declaraciones en días recientes a la cadena de noticias Caracol, de Colombia. Declaraba: «Bueno, desafortunadamente, los terroristas a veces actúan como terroristas y regresan al terrorismo», y enfatizó que esto era posible gracias al apoyo de la dictadura de Nicolás Maduro. Añadió: «La alianza entre Nicolás Maduro en Venezuela y los grupos terroristas y narcotraficantes es un hecho, es una realidad y es una amenaza que estamos viviendo. Y, segundo, Nicolás Maduro en Venezuela y su alianza con estos narcotraficantes y estos terroristas no solo significan una amenaza para Colombia, significan una amenaza para la región entera, lo cual obviamente también afecta a los Estados Unidos».

Confirmó sus deseos y objetivos como miembro de la Casa Blanca de llevar a la justicia del país norteamericano a los terroristas Iván Márquez y Jesús Santrich, entre otros miembros que los acompañan en su cruzada terrorista sin sentido.

En la misma Colombia, desde hace meses, hay mucha inestabilidad e inseguridad por parte de la sociedad sobre las verdaderas intenciones de las Farc. ¿Esta separación en las Farc es algo planificado o no por ellos mismos? En los próximos días de septiembre, se discutirá en la Organización de los Estados Americanos (OEA) la aplicación o no del Tiar como solución a la crisis venezolana generada por el régimen de Nicolás Maduro. Ante esto, Maduro reaccionó recurriendo nuevamente al Consejo de Seguridad de la Nación para tipificar los delitos por Traición a la Patria.

La presión contra la dictadura es fuerte y ellos lo saben. Cada día su mundo se va encogiendo. Por su parte, una de las líderes de la oposición venezolana, Maria Corina Machado, por medio de su cuenta en la red social Twitter opinó: «El anuncio del embajador de Venezuela en la OEA, Gustavo Tarre, de convocar al órgano de consultas del Tiar es un paso muy importante en la construcción de la amenaza real y creíble sobre el régimen», enfatizó Machado. Y en este punto muchos políticos de oposición, a pesar de sus diferencias, estuvieron de acuerdo.


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Conversando con el profesor Andrés Mezgravis, especialista en resolución de conflictos, sobre cuál sería la medida idónea a solicitar en el Tiar, me contestó lo siguiente: «El artículo 8 del Tiar contempla una serie de medidas que pueden ser acordadas por el órgano de consulta. El órgano de consulta son los cancilleres de los países miembros del Tiar. Entonces, ante la medida o las medidas que pueda pedir Venezuela, le corresponde al órgano de consulta decidir al respecto. El artículo 8 va desde la ruptura de relaciones diplomáticas y consulares hasta el uso de la fuerza. Nosotros hemos sostenido que no necesariamente tienen que ir adoptándose gradualmente esas medidas, si no que como su propio artículo lo dice, se pueden adoptar una o varias medidas a la vez y esto incluye la posibilidad de que se incluya de una vez el uso de la fuerza.

Ahora, cuando hablamos del uso de la fuerza, nos estamos refiriendo a que estos países miembros deliberen sobre el particular y, si dos tercios de sus miembros aprueban el uso de la fuerza, pues se conformaría una coalición de fuerza integrada por aquellos países que estén dispuestos a colocar tropas y formar esa coalición militar. Esto significa que hay países que pueden votar a favor del uso de la fuerza pero pueden abstenerse de poner ellos tropas por estar impedidos, como sería el caso de Costa Rica, que no tiene una fuerza armada pero tiene voz y voto en esta deliberación.

Una vez que el órgano de consulta se pronuncie sobre ello favorablemente, entonces le corresponderá a un comando unificado por los comandantes de las respectivas fuerzas que van a integrar o podrían integrar esa coalición, determinar todo lo relacionado con la estrategia y tácticas militares que se vayan a emplear y los contingentes militares que se vayan a utilizar e incluso determinar, si corresponde o no dar un últimatum al régimen para que deponga las armas y se rinda antes de hacer uso de la fuerza.»

Trump y su administración continuarán junto con sus aliados en Venezuela y en Latinoamérica ejerciendo presión sobre la dictadura de Nicolás Maduro por unos meses más, quizás por lo que queda de 2019 y gran parte de 2020. La opción militar está sobre la mesa, pero en lo personal creo que no se utilizará todavía.

Los Estados Unidos de América seguirán apretando con sus armas económicas y diplomáticas. La Casa Blanca, así como China y Rusia, quieren resolver y proteger sus intereses por medio de la negociación. Mientras, continúa el drama de la sociedad venezolana, que busca escapar de esta terrible crisis humana y, como reza aquel proverbio africano: «Cuando dos elefantes se pelean, quien más sufre es la hierba.»

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